Hola Gorrión, Dios, John, Ranita, Gladiator, Los tres Magos, Friki, Marchoso, Afilador y a otros dos que aún no conocemos sus nombres. Estuve a punto de sugerir que hicieramos una quiniela (sin premio) y que le pusieramos cara a las identidades "literarias" elegidas. Sería curioso que alguien nos conociera tan bien que fuera capaz de "clavar" nuestra imagen en cada uno de esos seudónimos. Yo llevo casi 6 años con vosotros y tengo que confesar que no ganaría la quiniela. Eso sí, quizás no os conozca a fondo, o en vuestra faceta literaría, pero he estado muy a gusto con todos vosotros y espero seguir estándolo este ya próximo 2011.
Un abrazo
Chicho
viernes, 31 de diciembre de 2010
martes, 28 de diciembre de 2010
Relato de Navidad nº 9
Catarsis en Navidad
Ya estaba en lo que se llama la mediana edad y seguía soltero, pero no se gustaba y tampoco soportaba muy bien su situación. Tenía por delante una semana de vacaciones de Navidad y como siempre había alquilado la casita del lago para pasar esos días allí. Había invitado a su hermano, que llegaría en un par de horas según le había dicho, a un día de pesca.
Estaba sentado en su sillón y reflexionaba sobre su vida viendo como su imagen se reflejaba en el espejo encima de la chimenea. Pensaba que había estado jugando un papel en la vida que no era el que deseaba; era como si se lo hubieran impuesto desde fuera. Repasaba cómo había sido su infancia. Su hermano que había nacido unos años antes que él, creía que se le había adelantado en todo en la vida; lo había conseguido todo, el cariño y la admiración de sus padres y de su familia, el éxito social y profesional. Sin embargo él había jugado un papel secundario siempre a la sombra de su hermano.
Habían hecho un recorrido en la vida muy similar, convivido muy cerca gran parte de la vida, hasta que él creó una familia, eso les distanció. Los dos eran abogados pero profesionalmente su hermano tenía un bufete de éxito y sin embargo él se había conformado con un puesto de funcionario. En el fondo creía que le había robado la personalidad que le hubiera gustado tener y sólo le quedó jugar un papel secundario.
De pronto y con gran sorpresa contempló la imagen que le devolvía el espejo. ¡No era la suya!, sino la de su hermano. ¡Aquello no era posible!, además parecía venía hacia él saliendo del espejo. Se volvió a mirar y la imagen que le devolvía era la de su hermano. Se convenció de que estaba metido en el cuerpo de él y empezó a gustarle la experiencia. Se le ocurrió que aprovechando este período de vacaciones, podría por unos días jugar a ser su hermano. Pensaba que podría dejarlo allí encerrado estos días cuando oyó que llamaban a la puerta, ya lo había decidido. Le aplicó un somnífero en la bebida y al poco rato se quedó dormido. Le dejó un escrito con la explicación y todas las instrucciones para sobrevivir algún tiempo allí encerrado. Decidido se fue a casa de su hermano a jugar a ser él.
Durante las primeras horas le pareció tocar el cielo, la familia le mostraba su afecto y la relación con ellos era estupenda, pasó unas Navidades inolvidables. Al día siguiente se fue a la oficina pero le costó mucho jugar allí el rol de su hermano, aunque cree que lo consiguió. Le satisfacía el trabajo que se realizaba en el bufete, aunque hubo muchos momentos de indecisión en los que le resultó muy difícil mantener la suplantación.
Conforme los días pasaban le costaba más mantener la situación, pero aquello le estaba significando una catarsis, empezaba a no desear aquel rol que siempre había envidiado. A su vez iba dándose cuenta que en realidad su personalidad iba más con la vida que él llevaba. Parece que se estaba liberando de la psicosis que había soportado así que finalmente decidió dar por terminado el experimento.
Cuando volvía hacia la cabaña, para liberar a su hermano y pedirle perdón con una gran carga de culpabilidad, reflexionando sobre cómo se lo explicaría, al abrir la puerta vio que ya no estaba allí por lo que le asaltó un cierto pánico, había pensado que al contárselo todo, lo entendería y le perdonaría, pero al haberse escapado ya no podría ocultar su mala acción.
De repente oyó ruidos, alguién estaba llamando a la puerta y se sobresaltó, era su hermano que llegaba puntual a la cita. Suspiró aliviado al ver que se había quedado dormido en el sillón mientras le esperaba.
Madrid a 28 de Diciembre de 2010 Autor: Gorrión
domingo, 26 de diciembre de 2010
Relato nº 8. Lotería de Navidad
Rrrrrr. Rrrrrr. Rrrrrr.
Roberto se sobresaltó. Se había quedado adormilado en el salón y el ruido le desveló.
Rrrrrrrr
Tardó un momento más y cogió el móvil. Era un “mensaje nuevo”. Lo abrió y lo leyó:
Mañana morirás. Dios.
Roberto palideció. Una broma de mal gusto, pensó.
Pero …aquel móvil era nuevo. Lo había comprado hacía poco porque quería un teléfono privado y nadie, ni él siquiera, conocía aún el numero.
Estaba angustiado. El no creía en espíritus, ni en Dios, pero ….
Aquella noche no durmió bien, tuvo pesadillas y se despertó varias veces.
Cuando amaneció, la luz del día le tranquilizó. Nada, una broma estúpida, se dijo.
De pronto ….. Rrrrrr. Rrrrrr.
Otro mensaje nuevo. No se atrevía a leerlo, pero tuvo que hacerlo.
Era un mensaje de bienvenida de la compañía telefónica. Decidió apagar el teléfono, porque no iba a poder aguantar otra llamada. Incluso pensó en deshacerse de él. Miro el reloj. Eran las 9. Tenía 15 horas de espera angustiosa.
En otra ciudad, Diosdado López estaba jugando a la lotería de Navidad. Así llamaba él a su juego particular. Era empleado de la compañía de Teléfonos Móviles y tenia la lista de los nuevos teléfonos dados de alta en su mesa. Escribió los números de nuevos usuarios en unos papelitos y los metió en una caja.
Sacó uno al azar y escribió: Tu mujer te engaña. Dios
Bueno allá va,dijo, y envió el mensaje
Dios
jueves, 23 de diciembre de 2010
Felices Fiestas
No está mal este video como introducción o calentamiento para
asistir a la cena de Nochebuena del relato navideño nº 7.
http://www.m2film.dk/fleggaard/trailer2.swf
A disfrutar, del turrón, claro.
Chicho
asistir a la cena de Nochebuena del relato navideño nº 7.
http://www.m2film.dk/fleggaard/trailer2.swf
A disfrutar, del turrón, claro.
Chicho
domingo, 19 de diciembre de 2010
Relato corto de Navidad nº 7. Nochebuena
Nochebuena
Cuando Mercedes y John llegaron, todo estaba dispuesto en la mesa: los platos de jamón y queso, las aceitunas, los mariscos... En un rincón, el árbol de Navidad con las luces encendidas. Después de saludarse pasaron al comedor y se sentaron todos a la mesa como en otras celebraciones: John, entre Mercedes y Leonor; enfrente, Pablito y sus padres, Ana y Esteban; sus padres de ellas, en las cabeceras de la mesa. Bebían, comían y charlaban animadamente. Cuando hubieron terminado con las entradas, Mercedes y su madre se levantaron y fueron a la cocina. Regresaron con una fuente de ensalada y una bandeja de cordero recién asado cuyo aroma inundó la sala.
Leonor, la menor de las tres hermanas, que aún vivía con los padres, sentía una irresistible atracción por su cuñado John, un norteamericano fuerte y alto, bien parecido. Así que Leonor trataba de disimular ante su hermana, sin perder la ocasión de coquetear con él. Una sonrisa, una mirada, un beso furtivo de despedida en los labios.
Aquella Nochebuena, John, sentado entre las dos hermanas, notó que la mano izquierda de Leonor le acariciaba el interior del muslo. Ella, en tanto, pasaba el dedo índice de la derecha por el borde de la copa de vino y miraba con descaro al resto de los comensales. John no pudo huir de aquella embarazosa y, a la vez, placentera sensación. Notó latir su corazón y la presión de su pene erecto, mientras masticaba un trozo de cordero. Leonor deslizó la mano, suave y lentamente, hasta la entrepierna del cuñado. Este tragó sin terminar de masticar lo que llevaba en la boca, colocó las manos a los lados del plato sin dejar los cubiertos, se apoyó en el respaldo de la silla, abrió las piernas y exclamó en silencio: ¡Oh, my God!
Nadie reparó en lo que había ocurrido debajo de la mesa. John se recolocó en su asiento y siguió comiendo como si nada hubiera pasado. Leonor sonrió, mirándolo de reojo con complicidad, como si acabara de hacer una pequeña travesura.
Luego del cordero tomaron los postres, el turrón, el cava, los cafés.
Desde entonces, hace ya dos años, Mercedes está preocupada por el comportamiento de John. Se queda hasta muy tarde en la oficina, apenas le hace caso, se duerme a menudo viendo la televisión y, sobre todo, no quiere ir de visita a casa de sus padres.
Firmado: John
viernes, 17 de diciembre de 2010
Hace 25 años.Viejos conocidos del atletismo
Si tuvierais ganas de volver la vista atrás y comparar lo que se decía en El Pais en el año 1985 acerca de la preparación óptima de nuestros atletas y lo que estos días aparece en el mismo periódico, veriais que os sonarían los nombres de muchos de los actores que hoy son noticia en el último destape del "doping" y os llamaría la atención la "desverguenza" con que en aquellos días se presentaba el tema a la opinión pública.Es un reportaje demoledor. Por último, nuestros futbolistas se libran de las investigaciones porque hay mucho dinero y prestigio en juego, no así en el atletismo, en que apenas hay algo que perder y se puede tirar de la manta , así se le dice al mundo que aquí se persigue a los que se dopan y mientras tanto, otros "profesionales caros" del deporte español respiran tranquilos.
1985 : Los atletas españoles reciben ayuda médica para mejorar sus resultados
Chicho
1985 : Los atletas españoles reciben ayuda médica para mejorar sus resultados
Chicho
jueves, 16 de diciembre de 2010
Píldoras
Cositas del 15/12/2010:
1. El conductor-senderista, con cinco pasajeros a bordo, se queda parado, cruzado en medio de una calzada madrileña ocupando ambos carriles (el de ida y el de vuelta) y comenta: "Mirad por ahí, a ver si viene alguien".
Comentario: ¿pero en manos de quién están los pasajeros? ¡Menudo conductor se han echado este día!
2. Al llegar a Manzanares el Real, un senderista, mirando a la torre, exclama:" ¡Vaya, cómo están las cigüeñas!"
Comentario: Pues anda que si nos tenemos que preocupar ahora también por las desviaciones sexuales de nuestros socios, a lo mejor salimos en los papeles.
3.Ya en la comida, hablando de la corrupción en las sociedades modernas (también pasaba en las antiguas), un comensal dijo que esa estaba en la naturaleza humana. Conclusión: no hagamos nada, no podemos cambiar nada, quedémonos como estamos.
Comentario: ¡Marchando una de conservadurismo! Esperemos que no haya muchas como esta.
4. Al salir del restaurante, el forro polar gris de un compañero se lo ha llevado otro cliente, pero éste ha dejado uno azul más bueno. Lo fácil es cogerlo y llevárselo. Pues no. "A mí que me devuelvan el malo" ha afirmado nuestro aguerrido senderista. Y aquí nos tienes a cuatro personajes, en la plaza del pueblo, esperando a que vuelva el cliente, que ya estaba camino de Madrid. ¡Puaf!
Paco.
1. El conductor-senderista, con cinco pasajeros a bordo, se queda parado, cruzado en medio de una calzada madrileña ocupando ambos carriles (el de ida y el de vuelta) y comenta: "Mirad por ahí, a ver si viene alguien".
Comentario: ¿pero en manos de quién están los pasajeros? ¡Menudo conductor se han echado este día!
2. Al llegar a Manzanares el Real, un senderista, mirando a la torre, exclama:" ¡Vaya, cómo están las cigüeñas!"
Comentario: Pues anda que si nos tenemos que preocupar ahora también por las desviaciones sexuales de nuestros socios, a lo mejor salimos en los papeles.
3.Ya en la comida, hablando de la corrupción en las sociedades modernas (también pasaba en las antiguas), un comensal dijo que esa estaba en la naturaleza humana. Conclusión: no hagamos nada, no podemos cambiar nada, quedémonos como estamos.
Comentario: ¡Marchando una de conservadurismo! Esperemos que no haya muchas como esta.
4. Al salir del restaurante, el forro polar gris de un compañero se lo ha llevado otro cliente, pero éste ha dejado uno azul más bueno. Lo fácil es cogerlo y llevárselo. Pues no. "A mí que me devuelvan el malo" ha afirmado nuestro aguerrido senderista. Y aquí nos tienes a cuatro personajes, en la plaza del pueblo, esperando a que vuelva el cliente, que ya estaba camino de Madrid. ¡Puaf!
Paco.
Desde la Pedriza a Matalpino 15 Dic 2010
Es la primera vez que hago un comentario sobre una marcha del grupo y trataré de hacerlo lo mejor posible contando de antemano con vuestra benevolencia .
En primer lugar quiero daros las gracias por la buena acogida que he tenido y por permitirme sumarme a las marchas de los miércoles. Siempre he sido un aficionado al senderismo y además de la satisfacción personal de hacer las excursiones, esto me permitirá obtener experiencia para programar alguna marcha para la asociación de vecinos de mi barrio.
Sin más dilaciones pasamos a describir la excursión del día 15 de Diciembre.
En un día en el que nos amenazaron con frío glacial, pero que no fue para tanto, nos dimos cita en Manzanares y después de una breve discusión sobre el recorrido se decidió hacer el de “La Pedriza a MatalPino”, así que fuimos al Centro de Interpretación de Pedriza donde iniciamos el trayecto 9 marchosos con ánimo de hacer una caminada que sirviera de excusa a la comida anual de Navidad. Antes habíamos reservado mesa en el restaurante.
No pudieron venir Jerónimo y Chicho por sendos problemas de salud; desde aquí les enviamos un saludo.
El camino, que transcurre suavemente entre fincas de ganadería y caballos por un lado y la Sierra de los Porrones por otro, se hizo sin dificultad, con un magnifico día en que brillaba el sol derritiendo los pocos charcos helados. A unos ¾ de hora del inicio paramos a tomar los consabidos frutos secos en el área recreativa de la ermita de San Isidro. Continuamos el camino, dando la vuelta a 2 Kms del destino para poder llegar a comer a tiempo. Recorrimos 10 Kms en total.
Comimos muy aceptablemente en el restaurante “La Jara ” de Manzanares en buena armonía, con algunos cambios de pareceres sobre temas actuales que amenizaron mucho la comida.
El único incidente, cuando ya abandonábamos el lugar, es que alguien de un grupo de otra mesa se llevó por equivocación la chaqueta de Manolo dejando la suya.
Felizmente los otros se dieron cuenta y regresaron para hacer el cambio. Nada más.
¡Feliz navidad a todos!!!!!!!!!!!!!!
Miguel Angel
martes, 14 de diciembre de 2010
Relato corto de Navidad nº 6 . La chica
Jesús siempre había querido que el grupo de montaña, con el que salía todas las semanas, se abriera a nuevos participantes. Podría haber problemas asociados a la utilización de los coches con los que se desplazaban, si no se tenía cuidado con cubrir adecuadamente este tema, ya que actualmente, todo resultaba muy sencillo y la rotación de los coches funcionaba perfectamente. Ese parecía ser el mayor obstáculo. De todas formas, ya se había votado y el grupo crecería dentro de muy poco tiempo. Incluso en esta última excursión de Navidad se había invitado a una chica, pero no conocía más detalles.
Por la noche, llamó a Jaime y quedaron en verse, como siempre, a las 10h en el punto acostumbrado, para dirigirse a continuación al monasterio de Bonaval y hacer la marcha con todo el grupo, por aquel precioso sendero que acompañaba a buena altura al río Jarama. Ya habían estado en otras ocasión en esta zona, y siempre volvía a casa reconfortado por la sensaciones de tranquilidad y paz que se disfrutaba viendo al río desde el desfiladero, y dejándose llevar por la imaginación al llegar al monasterio. Aquel sitio, tan hermoso, debió ser un lugar muy frecuentado hacía muchísimos años, pero ahora, sólo grupos de senderistas se acercaban cada semana a disfrutar de su tranquilidad en esa época invernal. Tenía suerte la chica, seguro que volvía a casa contenta de haber entrado en el grupo.
A las 11h, se encontraron con el resto del grupo. Jaime le presentó a la chica como María. Era alta y tenía unos hermosos ojos, ya no era una niña, pero resultaba atractiva. Seguramente, se estaba esforzando por ser más jovial y causar así una buena impresión.
Comenzaron la marcha y desde un principio, y por esa forma aleatoria en que la gente se agrupa, hizo que Jaime y María fueran juntos por aquel estrecho sendero. A Jaime se le veía muy animado, charlaba y le comentaba infinidad de detalles. No paraba de hablar, ella, educadamente, asentía y prestaba atención a todos sus comentarios. Se reía y ello le daba pie a Jaime para hilvanar otra historia.
Cuando llegó a casa, Jesús, no dejaba de pensar en María. Durante la comida, único momento en que coincidió con ella, habían intercambiado algunas palabras, y le sorprendió su forma de decir que todos eramos muy amables y su ofrecimiento de prestarle aquel libro, del que se había hablado tanto, cuando pararon para tomar los frutos secos.
Al día siguiente, la telefoneo y se acercó a recoger el libro. Salieron a tomar un té y ella le habló de una nueva librería, "LEE", en la que los libros estaban muy bien organizados y resultaba muy fácil encontrar las novedades. Se encontraban muy a gusto compartiendo opiniones. El, habló de que las Navidades siempre le resultaban un poco tristes y que a veces aprovechaba para hacer algún viaje. Ella opinaba lo mismo. Ya hacía varios años en que le resultaba difícil pasar esos días. Él , sin mucha esperanza, le propuso hacer un viaje a Dubrovnik, aprovechando una oferta que hacían en "Viajar". Ella le dijo que lo pensaría y que le contestaría. Así fue como se embarcaron en aquella aventura. Mucho más adelante, supo que Jaime había estado interesado también en Maria, pero que por un escaso margen temporal, él había conseguido viajar con ella y luego seguir unos años más como pareja.
Ranita
lunes, 13 de diciembre de 2010
Relato corto de Navidad nº 5. DIA DE PAZ
Su memoria se le iba agotando. Hoy víspera de Navidad, Don Julián, como le llamaban en la residencia, se había bajado al invernadero, como hacia casi todas las tardes desde hacia dos años en que se había traslado voluntariamente a este lugar.
En el invernadero se encontraba confortable, recibiendo los rayos de sol entre cristales y observando las plantas como crecían o morían según la época del año y los cuidados que recibían, y en los que el de vez en cuando, colaboraba.
Hoy, dada la fecha que era, le dio por recordar los distintos estados de animo con los que había pasado estas fechas según la etapa de su vida: estados de ansiedad pensando en los regalos que iba a recibir, estados eufóricos pensando en las fiestas con que iba a celebrar estas fechas, estados de alegría y después estados de cansancio pensando en las reuniones familiares obligatorias en estas fechas, dolores de cabeza y de espalda entreteniendo a los nietos que esa noche venían a cenar a tu casa y te sacaban de la rutina del yogurt y la fruta acompañada por alguna serie de TV, etc..
Estaba en estos pensamientos cuasi oníricos cuando dos pequeños chasquidos en el cristal le sobresaltaron. Vio que era una pareja de moscardones dándose contra el duro vidrio. Les estuvo observando un buen rato y ellos seguían insistiendo, una y otra vez, en entrar, dándose continuaos golpes, algunos de los cuales les hacían caer, medio atontados, sobre el marco del cristal. Harto de tanta tozudez abrió un pequeño ventanal que servía de respiradero y los moscardones, al sentir la corriente de aire y el olor de las melosas corolas de las flores, se colaron en el interior del invernadero.
Don Julián intrigado por el silencio posterior, se pregunto donde habría ido a parar la pareja y recorrió con la vista la zona del invernadero donde suponía que tenían que estar. Se detuvo al verlos sobre el borde de un bancal que solía utilizarse para hacer pequeños trabajos de jardinería. Vio que uno de ellos se quitaba las medias peludas de sus patas delanteras y estas se transformaban en unos jóvenes y musculosos brazos, posteriormente y con mucho cuidado se arranco las dos patas posteriores a continuación empezó a quitarse la cubierta de las patas traseras que quedaron convertidas en unas piernas fuertes y de piel sonrosada. Fue haciendo lo mismo con el resto del cuerpo y aparecieron un tórax y un abdomen bien proporcionados con respecto a las extremidades. Llego el momento de arrancarse la mascara velluda y oscura de su cabeza y surgieron unos rasgos de un joven moreno y bien parecido con un fino bigote sobre el labio superior. La misma ceremonia se había repetido con el otro moscardón que resulto ser una joven de formas redondeadas y bastante hermosa. A Don Julián ambas figuras y rostros le resultaban familiares.
Cerró los ojos, pensando que al abrirlos confirmaría que todo había sido fruto de su imaginación. Pero no, al volver a abrirlos allí estaba la pareja y en ese momento reconoció en ellos a sus padres cuando eran jóvenes. Vestidos con trajes blancos de ceremonia, se estaban colocando unas alas vaporosas y tornasoladas. Hecho esto, sonrientes y radiando felicidad se agarraron de la mano e iniciaron el vuelo. No podía creer lo que estaba viendo, sacudió la cabeza y se restregó los ojos para cerciorarse una vez mas si era, como el creía, una alucinación, por que aquello, aunque le parecía cierto, no podía ser verdad.
Su sorpresa fue mayor, cuando al abrir nuevamente los ojos se vio a si mismo, también vestido de blanco, volando tras ellos hacia el ventanal que había quedado semiabierto.
-¡Don Julián, Don Julián!- la enfermera le da un toquecito en el hombro a la vez que insiste- ¡Vamos despierte! es la hora de la merienda.
Don Julián no contesto esa tarde ni ninguna otra mas.
GLADIATOR.
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