viernes, 23 de septiembre de 2011

RT328-Siete Picos-Vuelta por Camino Schmid - 21 septiembre 2011

 
Llegamos Manolo, Paco y yo al aparcamiento del Puerto de Navacerrada donde ya nos estaban esperando JG con nuestro guía canino Neska, JL, Chicho, Jero y JP. Llegamos un poco más tarde porque nos había pillado un atasco en el túnel de la M-30 que creíamos que nos iba a retrasar  nuestra llegada al punto de encuentro, pero se despejó una vez que pasamos la desviación a la universitaria.
Iniciamos nuestro ascenso por el camino que sale enfrente del aparcamiento. Cruzamos la carretera hacia Venta Arias, y dejándola a mano izquierda, subimos por el camino asfaltado que también  es el acceso a la residencia militar del ejército del aire.
Una vez que se acaba el asfalto y bordeando los remontes del Telégrafo tomamos el camino de la izquierda de los dos que salen una vez que dejamos atrás los remontes. Vamos por un ascenso suave durante 2,5 km. hasta que llegamos a la pradera de Siete Picos donde hay que encarar un fuerte repecho de aproximadamente un kilómetro que hay que subir zigzagueando siguiendo los hitos que han ido dejando previamente otros senderistas para no perderse entre los pinos.
Una vez que llegamos al primer pico nos detenemos para tomar nuestros cacahuetes y darle unos cuantos tientos a la bota que hoy traía vino de ribera. Llegamos con las piernas  doloridas ya que el último tramo ha sido un poco rompe huesos.
Una vez disfrutado de este pequeño descanso y de los frutos secos con el apoyo de la bota seguimos por la cuerda de los Siete Picos. Durante este recorrido se nos despistan varias veces nuestros compañeros buscadores de tesoros JG y Chicho.
Llegamos al Collado Ventoso donde nos sentamos a esperar a los buscadores de tesoros y de paso a preparar los platos para la comida. Tenemos enfrente a una parejita que seguro que habían buscado un lugar solitario y retirado para solazarse entre la naturaleza durante la siesta  y se han encontrado con ocho pares de ojos que aunque sean de vista cansada no por eso dejan de ser buenos observadores. Una vez que llegan los rezagados iniciamos el banquete entre ensaladas, quesos, filetes empanados, todos ellos regados con buen vino de ribera,  y de postres frutas y chocolates. Se echa de menos las galletas de chocolate Príncipe pero esta vez el suministrador nos ha fallado.
A las 3.45h, una vez reposada la comida entre siestas y charlas políticamente correctas, nos dirigimos al punto de inicio por el camino Schmidt. La bajada es suave y agradable aunque las moscas están un poco pesadas, será por la época. Dos kilómetros antes de llegar a nuestro destino se inicia un pequeño repecho que como de costumbre, a estas alturas de la marcha, fatigan a más de uno.
Otra etapa más en nuestro currículo de marchosos.
Pablo

martes, 20 de septiembre de 2011

Excursion a la cascada de El Purgatorio del 14.9.2011


La escogió Paco animado por el arranque de la temporada que habíamos tenido la semana anterior. Aunque nos había informado que no vendría hasta Octubre parece que pudo más la nostalgia. Se propuso aprovechar el que había sufrido reformas El Monasterio muy significativas para hacer una visita a la vuelta. Así que planificamos llegar  sobre las 17hs para poder hacerla.

Al juntarnos todos en el parking del monasterio ya nos dimos cuenta que sería un día caluroso, pero pensamos que  el hecho de ir por el arroyo de El Aguilón la mayor parte del recorrido  nos lo haría más soportable, como así fue. El recorrido es dirigido por unos indicadores hacia los caminos forestales que bordean por la izquierda el arroyo hasta que llegado a un punto (donde tomamos los panchitos y le dimos los primeros achuchones a la bota del  rioja que nos trajo Pablo) hay que virar hacia el arroyo y se coge su orilla derecha para no dejarla ya hasta la cascada. Este tramo es el más ameno puesto que la vegetación es exuberante lleno de arces y sauces además de los consabidos pinos, y el arroyo por aquí se comporta como tal. Llevaba más agua de la que cabría esperar para el verano tan seco que hemos tenido.

Una vez alcanzada la cascada estuvimos disfrutando de ella un buen rato metiéndonos en sus entrañas hasta donde dejaba y algo más, haciendo fotitos y finalmente nos pusimos a comer a la fresquita. En el calor de la tarde nos dispusimos a regresar y algunos nos empeñamos en volver por el arroyo todo el tiempo hasta el puente, en vez de hacer caso a las señales. Este sera el camino mas recomendable por ser mucho mas interesante y fresquito para otras veces.

Por el camino habíamos dejado a JS que no iba a realizar toda la marcha y se quedó en Las Presillas esa zona de recreo en la que se bañan y toman el sol tan placentera cerca del puente de El Perdón. Allí comió JS y nos encontramos sobre las 16,15 hs.  Nos tomamos  unos refrescos gozosamente durante un rato y nos fuimos a hacer la visita del monasterio.

Lo primero que vimos es que ahora había que pagar y estaban allí tres monjes controlando. Uno de ellos, el regordete conocido ya por alguna otra visita nos acompañó y nos daba las explicaciones. Nos lo pasamos muy bien puesto que se comportaba igual que lo hacían los frailes que nos han educado,  que no les gustaban las preguntas y constantemente nos echaba en cara que no prestábamos atención suficiente. Como digo todo bastante kitsch y muy divertido como en aquellos tiempos…

La descripción de la visita la voy a casi copiar de una que hay en la web que será mejor para todos y más barato:
Orígenes- Por orden de Enrique II de Castilla las obras de construcción del cenobio cartujano dieron comienzo en 1390 y se prolongaron durante varios siglos. Fue la primera fundación de la orden de San Bruno en Castilla. La ubicación fue elegida por el monarca y, según cuenta la tradición, decidió que el monasterio fuese de la orden cartuja debido a que, durante la guerra en Francia, su ejército había incendiado un monasterio de la misma orden. Enrique II se ocupó de señalar a su hijo, que reinaría como Juan I de Castilla, el lugar exacto de la construcción, junto a una ermita que se conocía como Santa María de El Paular. Esta ermita aún sobrevive hoy aunque rebautizada como Capilla de Nuestra Señora de Montserrat.

La Iglesia- El proyecto contaba con tres edificios: el monasterio, la iglesia y un palacio para uso y disfrute de los reyes. La iglesia tomó forma final durante el reinado de Isabel la Católica (1475–1504) y es la parte más sobresaliente de todo el conjunto. La reja que separa los fieles de los monjes fue realizada por el fraile cartujo Francisco de Salamanca y es una obra maestra en su género. La sillería del coro se repuso recientemente en su actual y original ubicación, puesto que en el año 1883 había sido trasladada a la Basílica de San Francisco el Grande de Madrid. Esta sillería, de madera de nogal, fue tallada en el siglo XVI por el segoviano Bartolomé Fernández, que también fue el creador de la sillería de la iglesa del monasterio de El Parral en Segovia. Lo mejor, sin embargo, es el retablo, realizado a finales del siglo XV en alabastro policromado. Recrea una serie de 17 escenas bíblicas con un extraordinario detalle.

Por encargo del prior Juan de Baeza, entre los años 1626 a 1632, Vicente Carducho —coetáneo de Velázquez y como él pintor regis— pintó para los 54 huecos del claustro del Paular otros tantos grandes cuadros sobre la vida del fundador de la orden, San Bruno de Colonia, así como la historia de la orden cartuja, que constituyen una página de gloria de la pintura universal. Tras la desamortización en 1835, fueron arrancados y repartidos entre diversos museos e instituciones, pero sorprendentemente se conservan en España 52 de estos cuadros. Los dos que faltan fueron quemados durante la guerra civil por los republicanos en Tortosa, Tarragona, en cuyo Museo Municipal se hallaban depositados.
Tras la devolución de los dos coros, obra de Bartolomé Fernández, que se custodiaban en la basílica de San Francisco el Grande de Madrid, quedaba la hermosa tarea de conseguir la restitución al claustro cartujano de los cuadros de Vicente Carducho. El Museo del Prado guardaba el mayor número de ellos, 17, seguido del Museo Provincial de La Coruña, 14. En el verano de 2006 finalizó lo que parecía imposible: la restauración de los 52 cuadros del ciclo. Téngase en cuenta que cada uno de los 52 «mediopuntos» mide 3,45 x 3,15 metros, y que el estado de conservación de casi todos era deplorable. Tras las importantes obras de restauración y climatización del claustro, culminó en verano de 2011 un sueño actual de la historia del arte: el retorno de la serie cartujana de Vicente Carducho a su sitio, el claustro de la Real Cartuja de Santa María del Paular.

La capilla del sagrario- Comprende por una parte el tabernáculo o transparente propiamente dicho, que es una estructura exagonal que alberga un Sagrario monumental, construido en 1724 con mármoles de colores extraídos en canteras de Cabra, Priego de Córdoba, Granada y serranía de Córdoba. En él se colocaba una gran custodia barroca de 24 arrobas de plata, realizada por el cordobés Pedradas y que ocupaba el centro del tabernáculo, desaparecida probablemente durante la «Francesada». Y por otra parte, una capilla octogonal con cuatro capillitas y tres altares. El resto son del vallisoletano Pedro Alonso de los Ríos. La parte pictórica, de la que hoy quedan pocos restos, la ejecutó, en 1723, el bujalanceño Antonio Palomino como final de su carrera.
La sala capitular es una pieza rectangular cubierta con tres tramos de bóveda de ojivas. Durante la restauración del siglo XVIII, se colocó un falso entablamento adornado con angelotes y frutos policromados, así como con un escudo de Castilla en el muro occidental. Posee un retablo también de estilo barroco, obra de Churriguera, con seis columnas salomónicas en el cuerpo central, adornado con angelotes y profusa vegetación. Presidía el retablo una bella estatua de San Bruno (hoy en la cercana iglesia de Rascafría) acompañado por San Hugo y San Antelmo, que siguen en sus respectivas hornacinas. Actualmente ocupa la capilla central del retablo una imagen de la Inmaculada que antiguamente estaba situada en la parte superior del arco de separación entre los coros de los hermanos y los monjes en la iglesia mayor del monasterio. En la parte central superior destaca la Crucifixión de un gran dramatismo.

Historia- Junto a la iglesia y el edificio del monasterio, los monjes cartujos poseían una extensa parcela de tierra que cultivaban con esmero y varios talleres artesanos. Durante siglos los monjes de El Paular explotaron eficazmente la pesca en el río Lozoya, los bosques de los alrededores, rebaños de ovejas y dos batanes, uno para la sierra de madera y otro para fabricar papel. Desde el siglo XV al siglo XIX casi todo el valle del Lozoya dependió en gran parte de la actividad agrícola, industrial y comercial del monasterio. En el siglo XVII trabajaban en el batán del papel 40 obreros, y en él se fabricaron los pliegos de papel en los que —en el taller de Cuesta, en 1604— se imprimió la edición príncipe del Quijote. En el lugar donde se levantaba este batán existió hacia 1950 un albergue de la Sección Femenina, del que no quedan hoy más que ruinas. Lo que aún puede observarse, junto a una alameda que termina en el puente del Perdón, son los restos de los estanques y caceras que abastecían de agua a estos molinos.

En 1835 la desamortización de Mendizábal afectó de lleno al monasterio y la orden Cartuja fue exclaustrada. Buena parte de las obras de arte que el monasterio contenía se perdieron entonces, como, por ejemplo, los retablos y altares que decoraban las paredes de la iglesia y los miles de libros que albergaba su magnífica biblioteca. Ya sin monjes que ocupasen el claustro, en 1876, poco después de que Alfonso XII ascendiese al trono, el gobierno declaró al Real Monasterio de Santa María de El Paular como Monumento Nacional, lo que, probablemente, salvó al edificio de la ruina total. En 1918, la Dirección General de Bellas Artes creó la «Escuela de Pintores del Paular», que becaba la estancia de pintores durante los meses de verano en las antiguas celdas. Por entonces, esas celdas medio derruidas cobijan en verano también a hombres como el historiador Ramón Menéndez Pidal o el poeta Enrique de Mesa, y el monasterio comienza a ser el centro neurálgico de la actividad científica y montañera de los hombres de la Institución Libre de Enseñanza, fundada por Francisco Giner de los Ríos. Y al calor de ésta, en 1913 se funda la Real Sociedad de Alpinismo Peñalara, que hará de la torre entonces desmochada del Paular emblema de su revista mensual.

Pasada la guerra, y sumido ya en el abandono, en 1954 el gobierno del general Franco cedió el monasterio en usufructo vitalicio a la orden benedictina (en la escritura de cesión a los benedictinos se dice textualmente «al no haberse podido hacer cargo de ella la orden de los cartujos»). Y según ello, vinieron doce monjes procedentes de la abadía de Valvanera, en La Rioja. Ocho monjes mantienen hoy vivo el viejo cenobio.



 JP, sustituto de Paco que está inválido de una mano


sábado, 10 de septiembre de 2011

Alrededores de la Majada del Cojo - 7 septiembre 2011


Como aún no habíamos empezado con la asignación de "leader" de la excursión, fue JP el que propuso varios itinerarios para comenzar el curso 2011/2012 este primer miércoles de septiembre. La manada aún está dispersa y sólo acudimos cinco (JP,JL,JGC,Pablo y yo) a su proclama. Es casualidad que el año pasado hiciéramos esta misma excursión el 8 de septiembre, no me acuerdo si fue JP el que también la propuso, en cuyo caso habrá que ver si es un autómata y cada año propone lo mismo. Se investigará.

No es afán de protagonismo el que me lleva a teclear esta entrada, sino que, como diría Manolo, no hay que perder las costumbres y dejar huella de cada una de nuestras salidas, así que por eso lo hago. La excursión, de casi 14 km y un poco más de 100 m de desnivel, no fue muy dura. Comimos en la Majada del Cojo, en una explanada con sombra que hay cerca del albergue. La bota de Paco, nos acompañó, por gentileza de Pablo,  con un Ribera del Duero que fue muy bien acogido. Neska, gorda como siempre, pasó un poco de calor y ya se le sugirió a Jesús que compre un barrilito "San Bernardo" y se lo ate al cuello, para así tener reservas para saciar su sed. No se habló mal de los que no habían acudido, ya que no nos fiamos unos de otros y podrían llegar los comentarios a ellos.

La imágenes de la excursión y su perfil aparecen por cortesía de JL.




Saludos

Chicho

sábado, 27 de agosto de 2011

Prestar atención

Benjamin Disraeli, dejó escrita la siguiente confesión: "Mi modo de ser exige perfecta soledad o perfecta compañía". Hay una soledad activa, en la que sentimos la dicha de volver a encontrarnos con nosotros mismos tras haber estado absorbidos por otras solicitudes que enajenan temporalmente nuestra intimidad; y hay también una sociedad activa, en la que disfrutamos de los placeres comunitarios que sólo el comercio con los demás puede suministrarnos.
Entremedias, una variedad de formas deficitarias de instalarse en el mundo, que son las que Disraeli impugna: ese aislamiento no buscado, empobrecedor, deprimente, que nos separa del entorno creando a nuestro alrededor un foso infranqueable; y en el otro extremo, el triste estado al que nos lleva el latoso, ese espécimen sobreabundante en la vida social que se caracteriza, en definición de Benedetto Croce, por "quitarnos la soledad sin darnos compañía". El hombre es una entidad atencional y por eso el latoso, que, con malas tretas, se hace con nuestra atención para luego defraudarla o maltratarla, nos está sustrayendo lo que más propiamente somos.
El hombre es tiempo, suele decirse, pero, hay que añadir, no cualquier tiempo, no, por ejemplo, el que erosiona la roca con lento desgaste sino sólo el consciente, atentamente vivido. Porque el yo, ese centro intangible y ubicuo, late fragmentariamente en todo cuanto hace, piensa, imagina, habla o siente, pero para encontrarlo entero hay que averiguar dónde pone su atención. En la atención al yo le va su ser. Y como los niños lo presienten, no se conforman con la presencia distraída de sus padres y lo quieren todo de ellos "reclamando su atención" constantemente con mil menudencias.

 La sociedad en su conjunto se sustenta sobre el arte de intercambiarse "atenciones" unos a otros para, aprendiendo a limitar la propia agresividad y el egoísmo a flor de piel, permitir la convivencia en paz y armonía. Reconvenimos a quien contraviene las reglas de urbanidad "llamándole la atención" sobre su indebido comportamiento; y al contrario, juzgamos "atenta" a esa otra persona de delicada cortesía que se muestra deferente en el trato con los demás y, poniéndose en el lugar del otro, mira por su bienestar y sus intereses. Una sociedad de hombres bien educados sería aquella en la que sus miembros han adquirido el hábito de cuidar del placer ajeno con muestras más o menos codificadas de respeto y consideración, una práctica que damas y gentilhombres llevaron a la categoría de obra maestra en aquellos salones parisinos del XVII y XVIII, escenario privilegiado de la "conversación civil".

Y si ciudadanía y amistad son en alguna manera, como se observa, fenómenos atencionales, el enamoramiento vendría a exasperar esa tendencia, al menos para Ortega y Gasset, quien en Estudios sobre el amor cavila acerca de esta anomalía psicológica que arrastra al amante con morboso impulso a concentrar en el amado toda su atención, antes saludablemente dispersa en una rica variedad de asuntos.

Corolario de lo anterior es que la atención es sagrada y, para mí, uno de los dioses penates de mi particular panteón. Quien se aproxime a alguien que no le ha hecho ningún daño con el propósito de arrebatarle su perfecta soledad, que se pregunte antes si se siente con fuerzas de transportarle a una perfecta compañía y, si no se ve con esa capacidad, que, por favor, se abstenga, salvo casos de fuerza mayor.

Por eso es tan exacta la expresión española "prestar atención". La atención en todo caso se presta, no se regala a fondo perdido. Quien pide nuestra atención, toma ésta a préstamo y concurren sobre él las obligaciones del prestatario en lo concerniente al deber de poseer, conservar y usar con diligencia la cosa prestada. Más aún, en la medida en que ha tomado en préstamo nuestro bien más preciado, de sagrada naturaleza, y ha disfrutado de él durante cierto tiempo, lo correcto sería que nos lo devolviera con intereses, retribuido con la moneda de la amenidad, el pasatiempo, la alegría, la satisfacción de la curiosidad o la ampliación de conocimiento.
Cuando se habla de altruismo en tantas ocasiones y contextos tan favorables debería tenerse en cuenta que no hay mayor filántropo que quien en la vida corriente trata con benevolencia una atención ajena previamente captada, mientras que quien la desatiende y se comporta no como lo que es, poseedor adventicio y provisional de ella, sino como propietario y por añadidura despótico y grosero ¿como esos gigantes "follones y lascivos" a los que valerosamente combate Don Quijote? ese tal es un delincuente, aunque haya creado la ONG más admirable del mundo.

Pues somos tiempo, se decía al principio, y el latoso que nos permuta alevosamente soledad por aburrimiento, mata el tiempo que somos y en puridad nos está matando a nosotros, aunque por desgracia el código penal, siempre por detrás de la historia, no haya tipificado todavía este delito de lesa humanidad. Y conviene recordar, finalmente, que la condición de latoso no es exclusiva del individuo sino que una densa trama de actos protocolarios a los que las expectativas creadas en la vida privada y profesional nos obligan a asistir usuran nuestro tiempo sin aparente beneficio de nadie, y así hartas veces es precisamente la propia sociedad la que se constituye en el más temible y alienante de nuestros time consumers.

Excuso decir que el mismo riesgo se cierne sobre cada uno de nosotros respecto a los demás y, con especial intensidad, a los que componemos textos con la pretensión de que terceros de buena fe dediquen algún tiempo a su lectura. Llegado este punto, mi mejor contribución a la cruzada anti-lata que he iniciado sólo puede ser apresurarme a terminar mi artículo y devolverte, lector, compañía y soledad, en la confianza de que el préstamo que me has hecho no te haya resultado demasiado oneroso.

JAVIER GOMÁ LANZÓN                BABELIA      27.8.11       Gentileza del pesado de JP

martes, 9 de agosto de 2011

¿Cómo lograr que el amor perdure?

El resto del año, suponiendo -claro está- que los dos no estén en el paro, es más fácil la convivencia, ya que apenas se ven. Pero la necesidad de desayunar, comer y cenar juntos todos los santos días durante dos, tres, cuatro semanas, de bajar a la playa juntos, de tener que buscar temas de conversación, de no tener excusas ("estoy muerto/a, cariño") para evitar el contacto sexual somete la relación a una serie de pruebas que muchos son incapaces de superar.

La diferencia que impone la crisis es que no hay salida. Puede ser que estés locamente enamorado de otra persona, que sin ella la vida no sea vida, y tal, pero el cálculo financiero se impone a la pasión, el pragmatismo al romance y te sometes al purgatorio de un matrimonio sin amor.

Volviendo a la premisa inicial, ¿es una ventaja el que haya menos divorcios, o no? Bueno, quizá sea bueno para los hijos, siempre y cuando las parejas puedan mantener la comedia de que no se llevan tan mal. Yendo más al fondo de la cuestión, uno se podría replantear la ortodoxia de que un matrimonio debe ser feliz. El otro día hablaba con una amiga madrileña que me aseguraba que el 80% de las parejas estables que conocía era infeliz; otra, en Nueva York, me decía que la mayoría de las mujeres desprecia a sus maridos.

¿Será lo que hay? ¿Habrá que joderse? No. Hay que seguir buscando. Aunque solo un 20% dé con la respuesta a la gran pregunta que nos propone la vida, cómo lograr que el amor perdure, hay que intentarlo. La crisis te lo pone más complicado. Pero también te ofrece un reto: encontrar la solución con la persona que ya tienes a tu lado. Las vacaciones pueden ser un buen momento para empezar.

También de John Carlin del día de mi regreso en El País

 Es una cortesía de JP


jueves, 28 de julio de 2011

La humilde chulería

De viaje en Nueva York, me encuentro con una nueva definición de un antiguo fenómeno social. The humble brag: la humilde chulería. El tono o el contexto son humildes. Uno aparentemente se está menospreciando, o quejándose de la malicia del destino. Pero el objetivo real es chulear: lanzar un mensaje que provoque envidia o admiración.
Ejemplos:¡Hice el ridículo total! Viajé en primera pero el vuelo a las Seychelles llegó con dos horas de retraso. ¡Qué agobio! Conseguimos un palco para la final de Wimbledon pero los canapés en la sala VIP, un asco.
Mi hija de 10 años es la mejor de la clase pero me tiene preocupado: se pasa las vacaciones leyendo a Dostoievski.

Marqué cuatro goles pero no hubiera sido posible sin el apoyo de mis compañeros.

El servicio de limpieza de habitaciones en el hotel Sofitel de Manhattan, lamentable.

Caer en la humilde chulería es mentirse a uno mismo. Uno necesita que el meollo presumido de la cuestión no pase inadvertido, pero quiere creer que al agregar el matiz, al echarle ese toquecito de autodesprecio, uno acaba cayendo supersimpático. Soy un campeón, pero sigo siendo un tipo cualquiera.
La verdad, claro, es que al interlocutor no le engañas. La respuesta infalible al chulo humilde es "¡Qué cretino! Me echa en cara su estatus superior, me hace sentirme pequeño, y encima pretende que le padezca sus desgracias".
Lo peor es que todos hemos sucumbido en algún momento a esta doble idiotez. El fanfarroneo es un impulso infantil que coge fuerza durante la adolescencia, que se diluye con el tiempo -al darnos cuenta de que genera rechazo-, pero que nunca desaparece del todo. Por eso buscamos fórmulas menos inaceptables para comunicar lo mismo. Lo ideal, como bromeaba mi padre, es hacer algo espléndido o generoso sin decir nada, pero que al final la gente se entere por otros medios. "¿Sabes que fulano contribuye con 50 euros cada mes a Médicos sin Fronteras pero nunca lo ha contado? ¡Qué tipo más majo!".
Pero pocos tenemos la paciencia o la modestia para esperar meses o años hasta que nuestra grandeza se descubra. Caemos en la tentación, y demasiadas veces hacemos doblemente el tonto al recurrir a la humilde chulería. Yo mismo no he podido reprimir contar en la primera línea de esta columna que he estado de viaje en Nueva York. Pero, créanme, hacía un calor insoportable, pegajoso, y dos capuchinos en el hotel Pierre de la Quinta Avenida me costaron 24 dólares, y...
Artículo publicado en El País por J.Carlin el 26.7.11

Es una gentileza de JP

sábado, 23 de julio de 2011

Cuando llame Rajoy

Podría apostarse a que, si gana, lo primero que hará Rajoy tras constituir su Gobierno será llamar a Rubalcaba y proponerle un pacto de Estado para desplegar una política de ajuste no muy diferente de la que Zapatero ha venido aplicando con más o menos éxito desde mayo de 2010 con el rechazo, o como mínimo sin el apoyo, del PP. Fue precisamente la dificultad para encontrar elementos claros de diferenciación programática lo que llevó a los estrategas del PP a poner el acento en el liderazgo y, por tanto, en la necesidad de cambiar cuanto antes de Gobierno adelantando las elecciones. Montoro lo ha formulado diciendo que poner fin a la legislatura sería el mejor mensaje para recuperar la confianza de los mercados.
Pero Rajoy ya debe saber que se trata de un deseo, no de una expectativa avalada por la experiencia de los tres países intervenidos por la UE, en todos los cuales el cambio de signo de sus Gobiernos no ha aflojado la presión. Sobre todo en Grecia, cuya bancarrota se produjo con Gobierno conservador pero fue el socialista salido de las elecciones el conminado a aceptar unas condiciones draconianas (altos intereses y recortes del gasto incompatibles con la recuperación económica) que han llevado a la situación crítica que aborda hoy el Consejo Europeo.
Hay una cierta confusión cuando a Zapatero se le critica a la vez su pasividad contra la crisis y su exceso de celo en la aplicación de medidas contradictorias con sus compromisos electorales. La situación griega (en los despachos y en la calle) lleva a preguntarse qué podría haber pasado aquí si en mayo del año pasado no hubiera aceptado hacer los recortes y reformas que se le exigieron.
Pero si el cambio de Gobierno no garantiza la recuperación económica ni la confianza de los mercados, Rajoy tendrá que ganársela, y para ello plantear iniciativas adicionales de ajuste para cuya aplicación necesitará acuerdos con los socialistas, sobre todo si no tiene mayoría absoluta. Es cierto que Zapatero nunca ha estado muy interesado en alcanzar acuerdos con el PP. Por ejemplo, ni se planteó la hipótesis de un entendimiento que evitase los elevados costes de los apoyos nacionalistas a los presupuestos. Pero es que el PP lleva años negándose a mirar más allá de la jornada electoral: solo le ha interesado asegurar la victoria, despreciando el consenso con el PSOE e incluso boicoteando a través de sectores de la patronal las posibilidades de acuerdo social sobre reformas como la de los convenios.
Otro problema que Rajoy se encontrará sobre la mesa si gana y para el que también necesitará una política concertada con el PSOE es el de la gestión del fin de ETA. ¿Estarán ya hablando del asunto, aunque sea entre segundos niveles? De momento, lo único visible es un intento del PP de utilizar el caso Faisán para eliminar de la competición al candidato Rubalcaba. Es un reflejo de la confusión reinante, sobre todo desde la legalización de Bildu. ¿Cómo extrañarse de que los de ETA digan en su último comunicado que han ganado la batalla política e ideólogica de la ilegalización, si escuchan a sus máximos enemigos que la sentencia del Tribunal Constitucional supone el fracaso (y la derogación) de la Ley de Partidos? Esa ley ha conseguido que el brazo político de ETA acepte las condiciones del Estado de derecho para recobrar la legalidad, rechazando públicamente la estrategia político-militar y comprometiéndose a expulsar a quienes apoyasen acciones terroristas. Y ese distanciamiento es lo que ha provocado el éxito electoral de Bildu, cuya continuidad depende de que no haya violencia y, a medio plazo, de que ETA desaparezca del todo.
Lo que no estaba al alcance de la Ley de Partidos era acabar con el fanatismo ideológico de la izquierda abertzale, manifestado estos días en temas como el monolingüismo en la Diputación de Gipuzkoa o el rechazo a que la Vuelta a España pase por Euskadi. La acción política, y en su caso jurídica, contra esas actitudes continúa pero ahora sin el obstáculo añadido de la coacción violenta. En lugar de limitarse a reclamar la vuelta a la situación anterior, lo lógico sería adaptar la estrategia antiterrorista a esa nueva situación, más favorable para la desaparición de ETA que la anterior.
Y no cometer los errores de sectarismo del pasado. El intento de forzar la retirada de Rubalcaba utilizando el caso Faisán, aunque el precio sea la ruptura del (vacilante) consenso antiterrorista, puede tener un alto coste para el PP. Entre otras cosas porque es manifiesto que el intento de sacar de la pista al exministro del Interior es una iniciativa de un periódico, El Mundo, a la que se ha sumado el primer partido de la oposición. Una campaña muy artificiosa que busca considerarle cada día culpable de algo, tenga o no relación con él.

¿Habrá reparado Rajoy en que si la campaña tuviera éxito y Rubalcaba no se presentara, la previsible victoria del PP no sería suya sino de ese periódico, lo que no podría dejar de afectar a la autoridad del nuevo presidente?


Artículo en El País de Patxo Unzueta el día 21.7.11

Es una deferencia de productora JP

Comentario al editorial de El País del Lunes 18 de Julio (¡Vaya fecha!)

Sinceramente yo no he podido convencerme después de leer lo por segunda vez de que sea urgente convocar inmediatamente la elecciones. Seguramente estaba mediatizado por la situación en que estaba económicamente el Eurogrupo con el tema de Grecia. Pero pasada esa tormenta parece que a lo mejor ya no lo escribirían igual. Casi hasta me parece contraproducente hacerlo con psicosis de urgencia debido a lo que sea.
Aduce a que metió la pata Zp con lo de anunciar la retirada. Sería mejor no saberlo todavía?
País amenazado de ruina, sin perspectiva, sin cohesión social y territorial,…todo el mundo desilusionado. De verdad es lo que se ve en la calle? O en las interpretaciones de las TDT`s
El movimiento de los indignados nos llevaría a que lo que piden es elecciones o se arreglan los problemas que plantean  adelantándolas? O están pidiendo que llegue el PP para que den respuesta a sus peticiones?
O es que España no está ocupando el papel que le corresponde  en la UE por ineficacia del Gobierno? No especifica a que se refiere en concreto.
Hay una pérdida de confianza en Zp. Obvio a estas alturas y con lo que está cayendo… También le ocurre a Merkel y Sarcozy y siguen siendo los líderes del Eurogrupo y nadie les discute. Las encuestas no marcan los días de elecciones y son sólo barómetros de día a día. Parece que El País o el editorialista reclaman que fuera capaz de dar soluciones a las más de 300 mil familias que han perdido sus casas. Solo puede hacerlo enderezando la economía y haciendo crecer el PIB por encima del 2%, cosa que a corto plazo no lo va a poder hacer  ni Rajoy.
Retrata una situación vista exageradamente pesimista para darse argumentos: legislatura agónica, incapacidad de gestión, deterioro imparable,… La verdad es que estoy seguro que si uno se da una vuelta por la España veraniega sin ver/oír la TDT no lo siente así.
Después asegura que si convoca elecciones se lo agradecerán hasta los propios votantes de PS. Me parece que está algo alejado de la realidad y es algo arriesgado hacer esa afirmación.
Bueno amigos marchosos que me he dado el gustazo de leérmelo subrayarlo y escribir estas (sandeces?). Obviamente y antes de que Paco me lo diga esta todo escrito subjetivamente, pero yo ya no puedo mejorar, lo contario que España si se adelantan las elecciones.

Gentileza de JP
Nota: lo he puesto aquí porque me parece que requiere esa deferencia par que estimule a seguir el debate.

lunes, 18 de julio de 2011

ALGO SE MUEVE, EL PAIS HACIA LA DERECHA O EL MUNDO HACIA LA IZQUIERDA

Estaba yo leyendo a la vez elPaís y elMundo y de repente me di cuenta de que era al revés: lo que yo creía que era un artículo del Mundo, en realidad era del País.
Y es que algo se mueve y si no decidme de qué periódico es la siguiente frase:
Si Zapatero quiere rendir un último servicio a su país debe abandonar el poder cuanto antes
Desde que el presidente del Gobierno desatara las dudas sobre su continuidad en un comentario tan informal como irresponsable a finales del año pasado, los acontecimientos se han precipitado. Para peor. A la fecha nos encontramos con un país amenazado de ruina (atrapado en la vorágine de los mercados financieros desatada sobre Europa), sin perspectiva, con serios problemas de cohesión social y aun territorial, en el que cunde la desilusión entre los ciudadanos sin distinción de ideologías o de clase social. Existen motivos más que fundados para la intranquilidad, la pérdida de confianza en la gestión de José Luis Rodríguez Zapatero parece irreversible y el creciente escepticismo sobre la gobernabilidad española en las circunstancias actuales amenaza con acrecentar nuestros males. La crisis no es solo económica, sino también, y acaso sobre todo, política. Hace ya mucho que las respuestas del presidente del Gobierno a los desafíos a los que se enfrenta España apenas merecen crédito alguno por parte de los ciudadanos. Aún peor: su incapacidad en la gestión, los magros resultados de las reformas apenas incoadas, más el lastre y la impotencia de una legislatura agónica auguran un deterioro imparable al que resulta imprescindible poner fin cuanto antes. A este respecto, la fecha sugerida por algunos dirigentes socialistas para celebrar elecciones (finales de noviembre) es del todo tardía...........................................

 (desde la redacción me dicen que éste articulo lo ha inspirado el mismísimo Rubalcaba. Después de su flamante discurso, ahora este artículo sin desperdicio. Y es que algo se mueve.....................)
Saludos JL

lunes, 11 de julio de 2011

La izquierda: unidad o derrota



Que la derecha de este país es un todo monolítico en el que cabe desde la derecha moderada hasta la más ultra, pasando por la cúpula de la Iglesia católica, los empresarios y la gran mayoría de los medios de comunicación, es un hecho. Como lo es que sus votantes son de una fidelidad conmovedora, ajenos a cualquier circunstancia, ya sea de supuesta corrupción o de errores comprobados, que no sea votar a los suyos.
Que el Gobierno socialista ha caído en graves errores asumiendo políticas muy cercanas a la derecha en lo que se refiere a la economía, a la vista está; lo mismo que es evidente que le ha faltado el valor necesario para señalar a los principales responsables de este caos económico.
Que Izquierda Unida lleva camino de convertirse en un partido residual lo dicen los resultados del 22-M, donde apenas han arañado unos votos de los descontentos con el PSOE y han dado el lamentable espectáculo de permitir Gobiernos del PP en algunos Ayuntamientos, así como la incomprensible actuación en Extremadura y el goteo de abandonos de algunos de sus más valiosos componentes como son Rosa Aguilar e Inés Sabanés.

Si, ante todo esto, la izquierda es incapaz de unirse, de replantear por completo su línea política, de plantar cara a la Iglesia, de hacer comprender a los empresarios que hay otras formas de actuar que no sea el recorte continuo de salarios y de derechos, de hacerles notar la obscenidad que suponen esas retribuciones millonarias de los grandes directivos frente a salarios de miseria, de que los familiares de los asesinados por el régimen franquista tengan, al fin, una tumba en que depositar sus restos, de hacer, de una vez, una política de izquierda, razonable pero sin complejos, están abocados, no solo a una nueva derrota aplastante en las próximas elecciones generales, sino a una travesía del desierto de duración interminable. Allá ellos.

Carta de ÁNGEL VILLEGAS  -  Madrid en páginas de opinión de El País

Gentileza de JP