jueves, 7 de noviembre de 2013

Paseo por La Sierra de los Porrones




            Hoy hemos venido sólo siete marchosos, pues hay cinco con lesiones o con compromisos familiares. Somos JP, Pablo, Paco, Jero, José Luis, Chicho y Fernando.
El día en Madrid es de niebla. A partir de Colmenar es un día luminoso, claro, nítido, espléndido. Al acercarnos a Manzanares nos aparece La Pedriza como un muro altísimo que alguien lo ha construido para nuestro deleite.
            Ya en el Collado de Quebrantaherraduras, hay dos autocares que han traído a los escolares a La Pedriza, pero los han dejado en otro sitio diferente del que vamos a hacer nosotros. Empezado el camino, vemos que, en sentido contrario, baja un individuo con una cesta pero la lleva casi vacía, yo al menos le vi una lepiota.
            A la media hora de empezar la marcha, nos adelantan cuatro individuos, todos vestidos de negro, a los que luego denominamos “los curas” por una apariencia de  cierta aurea misteriosa. Uno de ellos perdió su móvil que Jero encontró y se lo devolvió. Por cierto que Jero  lucido estaba pues también actuó de recoge-pelotas/gorras pues a Paco se le olvidó la suya (como casi siempre, se parece a JP que suele dejarse los guantes) sobre una roca y también la recogió y guardó, esperando que se diera cuenta el muy bribón.

              Cruzamos la pista por donde siempre, en la zona hay  una fuente pero no paramos pues solo llevamos 40 minutos. A partir de aquí empezamos a ascender por un cortafuegos muy empinado, que después suaviza al entrar en el bosque por un sendero que transcurre deliciosamente por zonas rodeadas de brezo y alfombradas de gayuba. A medida que subíamos íbamos descubriendo diferentes vistas de La Pedriza en su conjunto con lo que nos hacemos una idea más exacta de su forma y de sus dimensiones. Sobre Las Torres aparecen unas nubes agarradas a ellas haciendo formas espectaculares, bellas, como si un pintor se hubiera tomado la molestia de hacernos un cuadro para nosotros.





            La noche ha dejado en las umbrías una humedad que notamos y suaviza los sudores del esfuerzo pues prácticamente hemos estado subiendo una hora y media y superado más de 300 ms de desnivel. A unos 1.400 m de altitud nos paramos para tomar el cacahuete y arrearnos unos latigazos de la bota que ahora la está cuidando Pablo (muy bien, por cierto, como antes lo hizo JP), en lugar de Paco que como se ve e tiene buenos alumnos en esta cuestión.
Resulta que el que hoy suscribe es el último día del año que viene de excursión, ya que va a hacer un viaje a Cuba para ver a su hijo, puesto que lleva dos años sin verlo y como parece que no tiene intención de venir, ha habido que ir para allá.
 La vista es absolutamente panorámica: se ve El Tolmo, los collados de La Dehesilla, de La Ventana y el Cabrón, se aprecia todo el circo de La Pedriza, Las Torres, Las Milaneras, Canto Cochino, el valle del Manzanares, etc... ¡Maravilloso!
            Seguimos caminando y, ya en el Cancho del Porrón, a unos 1.640 m nos establecemos para hacer al almuerzo correspondiente. Como son las dos de la tarde, cada uno se lanza a la exploración del entorno por su cuenta, hasta la hora del bocata que hoy la hemos fijado a las dos y media. Fernando ha traído unas empanadas riquísimas (¿qué es lo que está malo en la sierra?) y el que suscribe se he zampado dos.
            Para el regreso, en lugar de seguir el trayecto de AC lo modificamos, y nos vamos hacia Canto Cochino sin llegar a él, hasta que llegamos a una pista que nos lleva otra vez a la fuente donde empezaba el cortafuego. En fin, día maravilloso, con espléndidas vistas, nada de frío, ni viento ni lluvia y un aire puro. ¿Qué más podemos pedir, a pesar de la situación esclerótica de España?
            Como ya sabemos que Fernando baja lento, nos estuvimos turnando para esperarlo y en este último turno se nos hizo e noche. Pero era una noche agradable sin viento ni frío, cuando ya nos acercábamos a Quebrantaherraduras era noche total pero íbamos iluminados por una luna en cuarto creciente parecida a la de los tebeos y Venus al lado, en un cielo totalmente limpio. Vimos a unos jóvenes de ambos sexos que estaban disfrutando de la noche y algo más.



sábado, 2 de noviembre de 2013

Camino Viejo de Segovia

MARCHA DESDE LA FUENFRÍA  AL PUERTO DE LA FUENFRIA, COLLADO DE MARICHIVAS Y RETORNO A LA FUENFRIA

Madrid, 30 de Octubre de 2013.
Participamos en esta excursión los siguientes compañeros de nuestro Grupo de  Excursiones: JG, JP, Chicho,  JL, JA, Pablo,  Paco y el que suscribe, Fernando.
En este caso, de las distintas propuestas habidas, fue elegida la marcha Nº 196, Camino Viejo de Segovia.
En torno a las 11’15 nos vamos reuniendo en el “punto de encuentro”, el aparcamiento de coches, en  La Fuenfría, en Las Dehesas de Cercedilla.
El camino elegido para esta marcha es el Viejo Camino, que  en tiempos pretéritos unía las Dehesas de Cercedilla, en La Fuenfría,  con las tierras de Segovia que, en otros tiempos pasados recorrían los caminantes y vendedores desde tierras de Madrid a las de Segovia, y a la inversa; evitando las dificultades de La Calzada Romana. O, más tarde,  el largo camino a través de la Carretera de la República,
Iniciamos la andadura verticalmente a la Carretera en que nos encontramos, en dirección Noroeste, hasta alcanzar la portezuela de una alambrada que se encuentra a unos 200 m. del aparcamiento. A partir de ese punto ya descubrimos las señales que marcarán nuestro itinerario, con marcas de círculos rojos y otras de doble líneas, amarillas y blancas,  que, más tarde, se dirigen hacia el norte. Siguiendo conjuntamente ambas señales  hacia el NO. Tras unos 20 minutos de andadura, la vía se bifurca, la doble señal amarilla y blanca se dirige hacia el Norte; la otra, en rojo, va hacia el Oeste. Tomamos la senda del norte. Es un camino poco tortuoso y relativamente cómodo, por su poca pendiente (unos 10 o 12 grados).
Por este camino nos encontramos con algún otro montañero en sentido opuesto, y cruzamos por buenos puentes los varios riachuelos que van pendiente abajo.
Por otra parte, los amantes de las setas también tienen la oportunidad de recoger las más apetecibles.
Al cabo de una hora y pico de marcha, alcanzamos el Puerto de la Fuenfría. Hay bastantes montañeros por allí, descansando y contemplando el maravilloso paisaje de las cumbres y valles próximos. Podemos ver al este El Cerro  Ventoso relativamente cercano y, más allá, se adivina La bola del Mundo  y La Cuerda Larga. Al norte, ya más lejanos, Los Montes de Valsaín, el Mirador de Maravillas y, más lejos, los valles próximos a Segovia.
Al noroeste tenemos el Cerro Minguete y el deslumbrante Montón de Trigo. Un poco más abajo, podemos contemplar La Pinareja y la cumbre de la cabeza de La Mujer Muerta.
Al suroeste próximo vemos El Cerro Minguete y, un poco más al sur, La Peña Barcial y El Pico del Águila.
Tras contemplar este panorama, y como hace bastante viento frío (que no es grato), seguimos nuestro camino por una vereda, hacia el sur, prácticamente horizontal, en frontera con las tierras segovianas, cuyo nombre es Vereda del Infante. Seguimos en torno a 1 Km., para, un poco más resguardados, tomar los cacahuetes, almendras, higos secos, etc., todo ello bien regado con el vino de la bota de Paco; para rehacer fuerzas.
Tras éste relajo, continuamos por la vereda que nos separa de Segovia hacia el sur. Paramos en torno a las 14’30h para comer, ya muy cerca del camino de marcas rojas, que dejamos por la mañana, unas horas antes.
Tras la comida, desde allí, por ese camino, iniciamos el descenso hacia el aparcamiento, donde están nuestros coches, al que llegamos sin incidencias en unos 60 minutos.
Nuestra grata y bella excursión ha terminado. Nos acoplamos en los coches que nos esperan y… a casita







viernes, 25 de octubre de 2013

SENDA DE VALDENOCHES 23-10-2013


ASCENSO AL CERRO DE VALDENOCHES

23-OCTUBRE -2013

A las 11 de la mañana con puntualidad espartana nos dimos cita los  7 marchosos (que no magníficos) que íbamos a realizar una variante de la marcha: “La senda de Valdenoches”. Los demás no vinieron , la mayoría por razones médicas, esperamos verlos en próximos días. Fuimos : J.L , J.P Miguel Sanguino, Juan Ángel , Chicho , Pablo y M.A escritor de esta crónica.
Nos dimos cita en el aparcamiento del área recreativa al lado del embalse de Picadas , junto a la depuradora, con la circunstancia de que estaba lloviendo. Nos preparamos para lo peor, pensando incluso hacer una corta marcha por la pista asfaltada y luego comer en un restaurante en la carretera justo antes del puente. Pero no fue necesario porque pasados unos minutos dejó de llover y pudimos hacer la marcha prevista.
La marcha empieza con  una suave ascensión por una pista asfaltada durante algo más de 3 Km, con indicaciones de vía pecuaria, cuando acaba la subida aparece el primer cartel de “senda de Valdenoches”, desaparece el asfalto y comienza un descenso que acaba donde hay una charca; en este mismo lugar antes de comenzar la siguiente subida hay un cartel que indica “Cordel puente de San Juan”.
A partir de aquí hasta el cerro Valdenoches hay 5 Km de sólo subida. Al poco de comenzar a subir y antes de una formidable lagunilla tomamos sobre las 12, 30 los panchitos con un vino de “Rioja” excelente que traía Pablo.
Casi toda  la vegetación se compone del bosque autóctonos que son encinas pletóricas de bellotas y pino piñonero, mucho de él de repoblación. Las 2 especies coexisten amigablemente junto con arbustos como jara pringosa y no pringosa.
Un poco más adelante se abandona la vía pecuaria y la senda gira bruscamente a la derecha para enfilar hacia la cima del cerro Valdenoches.
Llegados casi arriba,  seguimos las marcha que se hizo en 2010 , lo cual nos lleva a culminar la cima del cerro donde hay un gigantesco poste con un montón de antenas. Desde arriba se puede girar la vista 360 grados  y puede verse Pelayos, el monasterio de Valdeiglesias , el embalse, las Cabreras y la  Almenara.
Comimos al abrigo de una pared protectora de la antena, con la esperanza de que no lloviera. Esta vez además de los chocolates hubo turrón, que por estas fechas apetece más que en Navidad. No faltó una copiosa ensalada , café y aguardiente.
No hubo lugar a tertulia, debido a la amenaza de lluvia, solamente se leyó un correo de Manolo referente al monotema de estos días : la sentencia del tribunal de Estrasburgo.
Sobre las 15,30 comenzamos a descender por un cortafuegos, ya de vuelta, cuando una moto de cross nos adelantó bajando a gran velocidad. ¿no tienen otra cosa mejor que hacer los jóvenes un día laborable?.
En este descenso se produjo una vivísima conversación sobre ondas hercianas que nos afectan, entre Miguel y otros 3 marchosos , uno lo veía desde un punto de vista casi filosófico y  los demás desde un punto de vista técnico. Esperamos haberle convencido.
Al llegar a un cruce , optamos por no subir al cerro “Las Mucas “ y tomamos una senda poco transitada (la que Chicho llamaba senda amarilla) , muy agradable para pasear , con unos magníficos ejemplares de pino piñonero.
Después de juntarnos con el cortafuegos que venía del cerro “Las Mucas” y descenderlo llegamos al arroyo  de “Las Labores”. Aquí nos dividimos, 4 optamos por seguir el camino del 2010 , subiendo por un cortafuegos hasta la pista de ida y los otros 3 decidieron seguir el arroyo para ver si encontraban un camino que les evitara la subida. Pero al final estos 3 acabaron por hacer también la subida, aunque por otro sitio y llegaron también al camino de ida.
Chicho y Pablo en vez de coger enseguida la pista de ida, continuaron unos 500 metros por el alto , con unas vistas preciosas, según comentaron.
Al final llegamos todos prácticamente a la vez , sobre las 17 horas a los coches, después de haber hecho 14 Km con un desnivel de 388 metros, pasando un entretenido y agradable día.
M.A

 
 
Enlace a las fotos y vídeo de la marcha:
 
 
 
 

 

sábado, 19 de octubre de 2013

SUBIDA AL PORREJÓN


A la hora convenida (11-11,15) y en el lugar exacto (el puerto de La Puebla), nos reunimos todos  los marchosos menos algunos. Manolo no pudo asistir por encontrarse convaleciente de una tendinitis de origen incierto y que le lleva ya un tiempo dando la lata. Fernando tampoco pudo estar con nosotros, porque, según conversación telefónica con él pasadas las 11,30, programó mal el TOM TOM y cuando se quiso dar cuenta se había pasado de la desviación. Dio la vuelta, pero se le había hecho tarde y estaba a la altura de la Cabrera pero en dirección contraria. Esperamos la pronta recuperación de Manolo y adecuadas programaciones en el TOMTOM de Fernando.
Comenzamos la ascensión al pico de Porrejón (1827 m.) con una primera rampa bastante empinada pero muy corta, para seguir luego por una cuerda suave y plagada de afloramientos de estratos rocosos muy curiosos y con unas vistas hacia el valle de Lozoya espectaculares.



A Chicho le salió la vena lírica y empezó a comparar aquello con columnas que sujetaban no sé qué y con espaldas de dragones y a hacer metáforas de elevado tono poético. JG se perdió por ahí buscando Geocash, parece que con bastante éxito. Juan Ángel se encontró un trozo de cuarzo cristalizado que me regaló porque se creía que era un trozo de cristal de botella y que yo espero vender a buen precio.

Después de tomar los frutos secos regados con más bien poco vino para que no se nos acabase, seguimos la marcha hasta el pico Porrejón. Allí decidimos comer, pero como hacía un poquito de aire que molestaba a algunos, estuvimos dando vueltas y vueltas para, al final, acabar en el sitio que había propuesto Jero al principio. Al resguardo del aire y acompañados por unas cabras que al rato desaparecieron sin saber por dónde,  comimos y terminamos el vino, el café y el chocolate del 45%, del 75% y hasta del 85%.

En presencia de todos y con gran pena, Paco hizo entrega de la bota a Pablo, que se hará cargo de su cuidado hasta que el mencionado Paco vuelva de Cuba…
La vuelta fue una bajada larga y  tranquila por un camino forestal bordeado de brezo en flor, serbales (que nos acompañaron todo la excursión y que estaban impresionantes con algo de color otoñal y llenos de frutos rojos),  y algunos bosques de pinos con el suelo plagado de helechos.




Al llegar a la carretera los conductores nos chupamos 2 Km. de subida hasta los coches para bajar a por los demás que esperaron charlando tranquilamente.

Los del norte se volvieron rápidamente a sus obligaciones y entretenimientos y los del sur, este y oeste, nos fuimos a tomar un café a Prádena del Rincón.
Dicen las malas lenguas que  al salir del café me equivoqué de dirección y me fui a la derecha en vez de a la izquierda (en realidad es verdad, pero me di cuenta enseguida, di la vuelta y asunto arreglado).


jueves, 10 de octubre de 2013

PRESA DE VALMAYOR 9 DE OCTUBRE 2013


Aunque este otoño nos permite gozar de una temperatura ideal, fresquito por la noche pero sol y calor durante el día; al principio parecía que iba a haber bastantes ausencias para esta marcha del 9 de Octubre. Finalmente no fue así y solamente faltaron JG y Juan. 



Como suele ocurrir últimamente los del Norte llegaron antes, porque los del Sur no se enteraron del punto de salida y hubo que recurrir al móvil para aclarárselo.  

Por fin a las 11:11h salimos desde el puente sobre el embalse de Valmeyor en dirección a Valdemorillo bordeando al pantano por su margen izquierda.
A lo largo del recorrido vimos algunos pájaros que echaban el vuelo al vernos llegar. Por todas partes vimos los rastros de los pescadores (anzuelos, latas, botellas y restos de meriendas) pero ellos brillaron por su ausencia.




Afortunadamente al otro lado de la presa se divisaba el Escorial , con su imponente Monasterio y guardándole las espaldas el monte Abantos.








 Junto al embalse también había rocas graníticas de unas mil toneladas, nos preguntamos Como habían llagado hasta allí?




Tomamos un tente-en pie de panchitos, cacahuetes, almendras, nueces y los higos famosos de Pablo, regados por el vino de la bota, mientras observábamos el bonito paisaje y el sol empezaba a subir la temperatura a su punto adecuado.



 Continuamos bordeando la presa hasta el embarcadero y allí quedamos atrapados pues no había salida hacia la carretera, ni tampoco hacia la presa que también sirve de carretera.

 Después de aguantar el rapapolvos del “segurata” por haber traspasado las lindes de propiedad privada, nos perdono la vida y nos abrió la cancela.

Continuamos por la carretera hasta alcanzar el camino del Rey, antigua vía agropecuaria y empezamos a buscar un sitio a la sombra para comer. Esta vez no fue una sino dos ensaladas las que se hicieron, rivalizando la del Norte con la del sur. En los chocolates y aguardiente de fuego hubo armonía.
No nos libramos de la lectura instructiva de JP, ni de los “exabruptos” de Paco dada nuestra ignorancia en historia del proletariado.

Continuamos por el camino del Rey, observando los altos muros y las enormes entradas a las haciendas, algunas de toros bravos, hasta la ermita con mirador donde girando a la izquierda fuimos a buscar de nuevo la presa de Valmayor. Los marchosos mas ágiles legamos pasadas las cuatro y media y los marchosos mas lentos aparecieron hacia las cinco de la tarde. Así termino una excursión interesante, embellecida por un buen día otoñal madrileño, donde no faltaban las bellotas.








Mapa de recorrido y desniveles:






Asi completamos los casi 14 Km de esta marcha que finaliza en las cercanias de la Dehesa de las Latas que veis en la imagen anterior
Saludos
JL

Fotos y vídeo:
 https://plus.google.com/photos/107086082323572351540/albums/5933506713824456289?banner=pwa

viernes, 4 de octubre de 2013

Móviles con GPS o bien GPS OUTDOORS PARA NO PERDERSE EN EL MONTE


A continuación se muestra un extracto copiado de la revista Consumer, que es de interés para cualquier senderista moderno. 
Para ver el articulo completo pinchar en :

http://www.consumer.es/web/es/tecnologia/software/2013/10/01/218195.php

Casi más que el propio verano, el otoño es la época óptima para salir al campo y dar largos paseos y, a veces, incluso, adentrarse en zonas alejadas de los núcleos poblacionales o en la media y alta montaña. En esta estación, la vegetación muestra su lado más relajante, con las combinaciones de colores pardos, anaranjados y amarillentos de las hojas. No obstante, a medida que se acerca el invierno, la inestabilidad atmosférica aumenta y, en consecuencia, el riesgo de perderse se incrementa.
Conviene, por tanto, llevar GPS outdoor con baterías de repuesto, o en el móvil con GPS las aplicaciones de previsión meteorológica, pero también otras apps que ayuden a saber el camino que hemos hecho y cómo volver.

Consideraciones generales sobre el móvil en la mochila de monte

Los montañeros y senderistas expertos nunca salen de ruta sin su mochila, y calzados y vestidos adecuadamente. La montaña es tan imprevisible como el mar, y resulta fundamental observar un estricto protocolo de seguridad.
Debemos guardar el smartphone en un lugar seguro de la mochila, donde lo tengamos a mano pero protegido de golpes y aguas
Del mismo modo, no está de más llevar en nuestro smartphone un "kit" mínimo de aplicaciones que nos pueden ser útiles en caso de pérdida, caída o enfermedad repentina, pero también para sacar el mejor partido al entorno que nos rodea.
Por ello, debemos cubrirlo con una funda de plástico duro -si es que no la usamos ya- y guardarlo en un lugar seguro de la mochila, donde lo tengamos a mano pero protegido de golpes contra ramas o rocas, así como de filtraciones de agua en caso de tormenta o inmersión en ríos.
Es interesante llevar una o dos baterías externas cargadas, por si el uso del GPS consume muy rápido la del smartphone
También es interesante llevar una o dos baterías externas cargadas, por si el empleo del GPS nos consume muy rápido la del smartphone. A este respecto, es importante puntualizar que si no se poseen tales baterías, lo mejor es llevar el smartphone cargado al 100% en modo avión durante el trayecto y solo desactivarlo para un uso puntual (como tomar fotografías) o en caso de emergencia. Excluiremos así el seguimiento de nuestro rastro por GPS, pero al menos en caso de accidente podremos trasmitir nuestra posición con coordenadas o hacer una llamada al 112. Por supuesto, tener este número configurado en favoritos de nuestra agenda puede sernos de gran ayuda llegado del caso.

Lo primero, un buen GPS

Aunque no podamos utilizarlo más que de forma puntual, un navegador GPS adecuado, con buen detalle cartográfico de entornos rurales y alta montaña, puede ser muy útil para orientarnos y evitar desviarnos de la ruta planeada.
Si llevamos carga de batería extra, lo podemos dejar activado, de modo que trace nuestra ruta y la guarde en un 'track', un extracto del mapa que indica nuestro recorrido. Algunas aplicaciones permiten compartir los 'tracks' con otros usuarios y otras no. Pero no dejan de ser interesantes para estudiar rutas complicadas sobre el papel o repasar senderos que queremos recorrer de nuevo.
OruxMaps nos deja enviar nuestra posición en un momento dado a un contacto por mensajería o SMS
OruxMaps es la aplicación recomendada para Android. Crea 'tracks' compatibles con muchos otros sistemas de navegación y da también datos de latitud y altitud, así como del tiempo de recorrido que llevamos y nuestra orientación respecto al norte geográfico y magnético. Permite compartir los mapas con otros usuarios y que estos puedan usar nuestros 'tracks'. También nos deja enviar nuestra posición en un momento dado a un contacto por mensajería o SMS. Más sencilla que OruxMaps resulta My Tracks, pero puede ser igual de útil.
En iPhone MotionX GPS es la app más aconsejada. Similar en sus funciones a OruxMaps, tiene un inconveniente: no permite que los 'tracks' compartidos con otros usuarios puedan ser reseguidos de nuevo.
En un plano profesional o semiprofesional está la aplicación para Android TwoNav, que cuesta 30 euros y cuenta con planos de montaña de un gran nivel de detalle.

Conocer y relacionarse con el entorno

También nos puede ser útil en caso de necesidad, se encuentra la aplicación para Android Puntos Geodésicos, que se combina con la de realidad aumentada conocida como Layar. Con ambas instaladas, el smartphone puede identificar sobre el objetivo de la cámara distintos picos y otros accidentes del paisaje sobre los que nos darán información. Similar servicio hace la app, también para Android, Cimas de España.
También nos puede ser práctico de noche Google Sky Map, que nos permitirá, en combinación con el GPS, detectar y nombrar las diferentes constelaciones del cielo en relación a nuestra posición.
Otra aplicación interesante para conocer la vegetación de la zona es Audubon Trees, que cuesta 3 euros. Permite identificar cientos de especies arbóreas por características como la silueta de sus hojas.
Y para saber el significado de las señales que nos encontramos en los caminos, resulta perfecta la app gratuita para Android Senderismo señales
Esperamos que esto sea de utilidad al curioso lector. JL

jueves, 3 de octubre de 2013

INAGURACION CURSO 2013-14 EN MIRAFLORES




Este día era en realidad el de la inauguración del curso 2013-14, pues aunque ya se habían hecho tres excursiones, la comida del conejo en Miraflores marca el comienzo oficial del curso.

Como suele ser normal la asistencia fue masiva, mejor dicho estuvimos todos los marchosos, al completo, algo que es difícil normalmente. Vino gente que todavía no había aparecido en el curso por viajes o dolencias como Manolo que tiene una tendinitis en un pie, o Fernando que sufrió una caída este verano y está en proceso de recuperación. Y también el "jubilado" JS

La excursión elegida para hacer el paseo mañanero fue la que salía del aparcamiento de la Fuente del Cura, subía por el PR11 pasando por el embalse de Miraflores para ir al encuentro del PR12 que lleva al Puerto de la Morcuera por la falda del Monte de Aguirre. Nosotros  lo utilizamos para bajar y dirigirnos así a la Parada del Rey y luego descender, por un hermoso y bien cuidado robledal, hacia el aparcamiento. JP se quedó pues como viene siendo habitual " es el pupas" y esta vez era que las botas le hacían daño, así que se quedó y anduvo por los alrededores del arroyo puteado por las vallas que lo acotan todo a esa altura.

El camino de la excursión es muy agradable, la mayor parte del tiempo transcurre por robledales o zonas de pastizales en donde descansan comiendo esas temibles vacas (?) negras con enormes y puntiagudos cuernos que imponen un poco. Se adjunta la imagen de la excursión y su perfil.

Habíamos hecho una convocatoria en la que con la confirmación de la asistencia se proponía llevar unas viandas para todos los complementos de postre, aperitivo, bebida,... Todo funcionó estupendamente y hubo para disfrutar un montón.

De las viandas hay que destacar dos tortillas exquisitas, de  cebolla una y de calabacín la otra; Jero y Miguel su autores respectivamente. Además el pisto que ya conocemos de JS que es insuperable y de  cuyas sobras me hice cargo (es que mi mujer lo conoce y…) y también el jamón de JG.
Todo lo anterior nos lo comimos de aperitivo regado con vino y cerveza, mientras Paco hacía el arroz y Chicho se preocupaba de toda la intendencia necesaria, que es un montón.


Con aportaciones de los de siempre se hizo (M.Angel y JL) una ensalada que precedía al plato fuerte y de la que dimos buena cuenta en poco tiempo. A la vez que con buen vino y cerveza todo lo regábamos con buenas charletas, de las que Fernando no perdía ripio pero en las que solo participa si se le pregunta como fue el caso respecto a la caída que tuvo este verano y que le tiene en el dique seco todavía.
Después vino el plato estrella, el conejo con arroz que estaban “para comérselos” y nos pusimos ciegos; había sido obra de santa Pilar y Paco respectivamente. Pero hubo una sorpresa, cuando ya nos habíamos puesto hasta arriba, por parte de Fernando ya que aportó una cazuela de pollo guisado que algunos probaron pero que lógicamente estuvo condenada a una cierta postración porque en general y salvo algunos valientes queríamos dejar el espacio que quedaba para los postres.

Aquí, en los postres digo, ya fue el despitote, melón piel de sapo con aguardiente polaco por cortesía de Pablo y el no va más, una tarta de manzana increíble de J.Angel. ¡Pero que nivel hay en Marchosos de conocimientos culinarios, es espectacular! Pero un momento que aquí no se acababa la cosa, aparecieron unas tejas (cortesía de M.Angel) y finalmente lo regamos como no podía ser de otra forma con el cava que aportó Manolo.

Ah! Y después tomamos ”nuestro cafetito de siempre en las excursiones”, que venía en dos termos de Miguel y Fernando que convertimos caso todos en carajillo con el aguardiente.

La charla se prolongó hasta las cinco de la tarde y en ella se planteó la posibilidad de hacer ese “encuentro” conjunto con nuestras mujeres para pasar un finde de una noche, en algún lugar apetecible. Se planteó la posibilidad de que fuera en el parador de Segovia haciendo noche el sábado, una visita a la Granja y sus alrededores y otra a Segovia. Se propuso la fecha del 8 de Noviembre, así que veremos si la hacemos si hay quorum y lo iremos viendo en las próximas excursiones.


lunes, 30 de septiembre de 2013

Cabeza Mediana. 25.9.2013

Apegados al Catón Milenarista de Andrés Campos, la mayoría de los miembros del grupo que iban a realizar la marcha (JP, JS, Jero, Miguel, José Luis, Chicho, Pablo y JA) no supo descifrar los track que servían de base para la excursión. Este hecho pone de manifiesto la “brecha tecnológica” en la que están inmersos muchos de los  marchosos y que de algún modo habremos de subsanar para poder avanzar por los nuevos cauces del senderismo.

Dicho esto y ya reunido el grupo en el monumento al guarda forestal  (y no al pastor como alguno confundió) y tras la obligada exposición individual de las dolencias crónicas y otra nuevas surgidas durante el periodo vacacional, nos encaminamos a atacar la pendiente sostenida, de más de 4Km, hacia Cabeza Mediana. La avidez de JG por encontrar nuevos geocach, le hizo adelantarse y perderse del grupo, optando por realizar la marcha en sentido contrario a la ruta prevista.

Los panchitos se tomaron en Cabeza Mediana desde donde se tiene una perspectiva general del macizo de Peñalara, Cuerda Larga y el Valle de Rascafria.

Luego de otra puñetera subida a la peña de Garcisancho, bajamos a comer en la confluencia de nuestra senda con el camino del Palero (Cotos-Rascafría). En la charla durante y pos el refrigerio se puso de manifiesto que ya somos incapaces de “hablar de seguido” y hasta comenzamos relatos que no tienen nada que ver con lo que en realidad queríamos contar. Qué se le va hacer, será cuestión de la edad, de los vicios (pocos) o de las mujeres (menos); pero como se dice: “es lo que hay” y esperemos  que su evolución sea lenta.

La vuelta fue un poco accidentada, ya que Miguel se resintió de su rodilla y JP se cayó de bruces, en un mal paso, que lo dejó aturdido durante un cierto tiempo, pero no pasó a mayores y pudo reanudar la marcha sin contratiempos hasta el final, donde nos estaba esperando JG que había completado el recorrido al contrario.

JA.



Video: https://picasaweb.google.com/107086082323572351540/VideoCabezaMediana?authkey=Gv1sRgCIPjzd_ep--LWg#5929722902271111618