jueves, 23 de enero de 2014

RT 027 Carro del Diablo en Rascafría, el 22 de Enero del 2014


Había ganas de pisar la nieve , sobre todo Paco y decidimos hacer la RT 027 Carro del Diablo en Rascafría. Finalmente no pudieron venir Chicho, Manolo, Fernando y JG.

Como de costumbre llegaron los dos primeros coches Miguel y el de Jero y se fueron a dejar el coche de Miguel en el Paular para evitar a la llegada el tramo hasta la Iglesia. Después llegaron en el coche de Paco a la Iglesia de San Andrés los del sur hacia las 11:20h. Con buen criterio a propuesta de JP decidimos ir en coche hasta el Polideportivo pues los nubarrones crecían. 

Salimos y empezamos la subida en dirección al puerto del Reventón con un viento que pelaba a 0 ºC y lloviznando; se barruntaba que las condiciones climatológicas no nos iban a ayudar. En cualquier parte que pisábamos había agua que en forma de riachuelos iban bajando al Lozoya para acabar en el embalse de Pinilla y en el Atazar. Los caminos incorporaban su torrente que a veces desbordaba la cuneta.

Hicimos las primeras fotos a los caballos que pastaban tan contentos a pesar de la lluvia. Subimos el primer Km y hubo que parar unos10 min. para esperar a Paco que se había parado para ponerse las polainas. La nieve que se veía en la montaña lo que anunciaba que iba a ser una marcha especial. Debido a la parada la media de la marcha bajo a los 2 Km. por hora.






 Aprovechó JP para recordarnos que debiamos buscar un atajo que acortara la marcha de A. Campos y esta propuesta iba gando adeptos (M.A llevaba un posible trazado para el atajo).
Alcanzados los 1400 m había nieve en abundancia, sobre todo al confluir el sendero de subida con la pista forestal. Nos paramos y utilizando una piedra con nieve como altar, oficiamos la toma de cacahuetes, nueces, higos, avellanas, almendras y demás frutos secos regados con vino de crianza del Señorío de los Llanos. 


Entramos en la pista y sin llegar al Carro del Diablo torcimos hacia la izquierda y empezamos a caminar con cuidado pisando por el casi medio metro de nieve en polvo que cubria toda la pista. Poco a poco se nos iban mojando las botas, comenzó a nevar y poco a poco se nos calaron los guantes, pantalones y sombreros. El frío iba haciendo mella y decidimos acortar bajando hacia el Paular, pero el atajo de M.A no era fácil seguir.

Lo que si era fácil era resbalarse y pisar sin querer los charcos y el agua de los arroyos. Hubo que atravesar unos cuantos. No queríamos parar para comer hasta encontrar un sito seco para comer “agustito” como dijo Miguel.

Cerca de las tres y media encontramos un refugio de cazadores al que se accedia por una escalera y empapados de agua, helados de frío hicimos las ensaladas y mientras seguía lloviendo. Comimos los platos princpales, los quesos, chocolates, postres y el aguardiente de MA y el aguafuerte con endrinas de Paco. Hubo una tregua de la lluvia y emprendimos a toda prisa la marcha hacia el monasterio con los pies helados y los musculos entumecidos..


Obviamente los marchosos sabemos superar las dificultades posibles, así con ese espíritu jovial que nos acompaña siempre, emprendimos la bajada a través riachuelos, charcos, bancales y de las vallas que rodean las enormes fincas cercanas al monasterio. Por una finca donde había una pista aceptable llagamos a la carretera enfrente de las Presillas y concluimos en el parking  del monasterio con gran alivio a las 17:20h.
Otra vez cumplido el objetivo pese al castigo a las articulaciones, rodillas y gemelos. Saludos JL



 


viernes, 17 de enero de 2014

Subida a Cabeza de la Huerta


Aclarados algunos puntos sobre la procedencia de las marchas propuestas y el perfil de las mismas, se decidió por mayoría subir a Cabeza de la Huerta. Era la primera vez que se realizaba esta ascensión y puntualmente a las 11h15´ diez marchosos ( faltaban Pablo y Chicho) comenzamos nuestra andadura.
La excursión transita primordialmente por caminos forestales dentro de un bosque mixto de pino piñonero y encinas entre las cuales crecen jaras, retamas y algunas matas de mejorana y cantueso; también vimos ( Paco) un pequeño grupo de setas ( Lepista Nuda), algunas senderuelas y otras que no supimos clasificar. Hay mucha zona vallada, bien para uso cinegético o ganadero, aunque solo vimos unas pocas vacas.
Pasado un poco más de una hora de caminata, tomamos los panchitos en un promontorio desde el que se divisaba Cebreros, Robledo de Chavela, las gargantas del rio Cofio  y más allá la sierra de Gredos.
Después del refrigerio, acometimos la subida a Cabeza la Huerta. Paco, José Luis, Jesús G.  y Jerónimo la acometieron de forma directa por el cortafuegos que tenía unas pendientes muy pronunciadas. Los demás fuimos por el camino señalado en el track, y al comenzar el desvío de la subida, Manolo y Fernando se quedaron en ese punto, ya que no les apetecía subir. En el pico hay un hito geodésico, un puesto de observación forestal y una antena. Las vistas deben de ser impresionantes en todas las direcciones, pero apenas pudimos apreciarlas, ya que una intensa niebla nos cercó y no pudimos disfrutar de ellas.
De nuevo, todos juntos, continuamos de forma agradable nuestro paseo, hasta que llegamos a un lugar increíble donde decidimos comer.

Por encima de un antiguo y abandonado campo de tiro al plato, se erguía un cobertizo de madera, techado pero sin paredes, con una mesa para diez comensales. Las ensaladas, la tortilla de JG, los chocolates (cuatro variedades con mas del 70% de cacao) y los aguardientes de Miguel y Paco, se consumieron reposadamente en aquel estupendo lugar.
El inicio de la lluvia nos movió, al terminar de comer a abandonar con premura el sitio y caminar en dirección a los coches. A la vuelta, como ocurre la mayoría de las veces, el grupo se dividió en dos; unos atajando por el cortafuegos y los demás, para evitar la brusca pendiente, hicieron un recorrido un poco más argo, pero más suave.
Ya en todos en los coches, los del Sur más Miguel, con menos prisas, nos paramos a tomar un café, en Navas del Rey, para rematar la jornada.



 PERFIL DEL GRUPO 2



Enlace para las fotos:
https://plus.google.com/107086082323572351540/posts/YLn7tsWQeFd?gpinv=AMIXal-GQwCRDlhGFS_o_E117Urwf_cq9Nng3AezEufw8i3rZplhz3SVFCyCLMLtfMqInEKtvJ-FMlkiaEWxvkfOelQDcOx9uDuDcyARqxLI6oQ6bKoJyFY&cfem=1



JA

jueves, 9 de enero de 2014

PRIMERA EXCURSIÓN 2014. SUBIDA AL CERRO DE SAN PEDRO





Había ganas de salir después del parón de Navidad y se notaba. Finalmente no pudieron venir Jero (que avisó por la mañana porque parece que había tenido una mala noche), Chicho, JG y Pablo. Los demás nos convocamos en la ermita de Los Remedios, en principio era para hacer una travesía desde Guadalix de acuerdo a la propuesta la web nueva, después el ponente propuso hacer una variación para bajar hacia la Dehesa de Navalvillar (había pensado una variación que le permitiera no subir hasta los 1400m del cerro y que lo pudieran hacer los demás)  y finalmente se optó por una circular entrando por dicha dehesa.


 Obviamente no estaban bien calculados los tiempos y las dificultades posibles, pero con ese espíritu marchoso que nos acompaña siempre, emprendimos la búsqueda a través de los rincones de la dehesa de la zona de acceso al cerro, pensando que el collado que tiene hacia el sureste sería el mejor punto de ataque.
Nos adentramos en dirección sureste y pasamos por el mirador que permite observar una vista  en 360º , con toda la sierra de Guadarrama como vista estrella y los rascacielos de Madrid para matizar donde estamos. Pasamos por el arroyo de  Tejada y después seguimos la huella del arroyo Maderones hasta llegar a la mina de cobre y plata que había sido explotada en tiempos pasados desde el siglo XV hasta principios de XX. Desde allí empezamos a remontar para saliendo de la Dehesa de Navalvillar y por el camino periférico acceder a las faldas del S.Pedro.


Nos quedamos Fernando y yo, porque pensábamos que era lo mejor para nuestro actual estado físico y los demás atacaron por el lado este. Pactamos comer juntos aquí abajo, pero hacia la ladera oeste más cercana al posible camino de regreso cerca del arroyo de Tejada. En poco tiempo les perdimos de vista y por teléfono nos dieron noticia de que era más largo de lo que pensaban. Fernando y yo bajamos hacia el oeste, por la falda del S.Pedro saltando los arroyos pero más o menos cómodos hasta que en un punto divisamos el punto geodésico del Cerro y allí nos quedamos a ver si con los prismáticos les veíamos alcanzar el geodésico. Finalmente sobre la 14,15h les vimos y puestos en comunicación quedamos en comer juntos, pero en la zona llana del arroyo de Tejada. Empezaron a bajar y les divisamos pero como se hizo tarde quedamos en comer cada uno por su lado y si acaso también volver por separado, así lo hicimos.

Nos llamó Manolo que parece se había descolgado del grupo y que estaba volviendo por algunos de los caminos anchos. Solo quería saber en qué dirección estarían los coches para ir bien orientado. Parece que decidió no subir al cerro cuando los perdió a los demás.
En nuestra comida Fernando hablo de algo que afecta cree de alguna manera al grupo y que quería que supiéramos. Esto mismo lo comentó con la gente del grupo  en el café que nos tomamos luego en Colmenar.

Una vez comimos, Fernando y yo intentamos ver si sabíamos por dónde venía Manolo para esperarle pero al ver que era por otro lado, arrancamos a andar haciendo una diagonal por toda la dehesa a través de los pastos, tomamos caminos solo si coincidían con nuestra dirección.
Nos llamaron los del Cerro San Pedro para que les recogiéramos en coche puesto que iban a salir hacia a la carretera, lo que hicimos sobre las 17hs. Al volver al aparcamiento, Manolo llegaba en esos momentos. Seguro que es el que más kilómetros  había hecho.






JP

Fotos: https://plus.google.com/photos/107086082323572351540/albums/5966851163569658385?banner=pwa

jueves, 19 de diciembre de 2013

La Barranca. 18 de diciembre del 2013

Participamos en la excursión elegida (ruta 111 de la web de Andrés Campos) los siguientes marchosos: Chicho, JG, Jero, MA, Miguel, JA, Pablo y Manolo. No pudieron acompañarnos: JL, JP, Fernando y Paco, tampoco JS, que sí estuvo en la anterior.
Los datos relevantes en cuanto a recorrido, kilómetros y desnivel de la ruta se reflejan en las curvas que se incluyen más abajo.
Dejamos los coches en el aparcamiento situado al final de la carretera de acceso al valle de la Barranca, enfrente del hotel, y comenzamos la marcha con niebla por el camino forestal, rodeado de pinos, subiendo por la margen derecha del río Navacerrada.
Al  llegar a una encrucijada, a un kilómetro aproximadamente del comienzo, dejamos el camino forestal y tomamos la senda Ortiz, que hicimos sin niebla, hasta la explanada que antiguamente ocupó el Real Sanatorio de Guadarrama. Nos permitimos un descanso y tomamos unos frutos secos con un trago de vino; unos quince minutos después retomamos la marcha, de nuevo con niebla espesa, hasta el Mirador y luego la fuente de la Campanilla donde comimos, sentados en un banco, los bocadillos con un frío intenso.
Después de comer y comentar algunos temas de la actualidad española regresamos a la pista forestal para continuar hasta los coches. Nos cruzamos en el camino con algunos excursionistas, pocos.
Habría que destacar que uno de los nuestros, se escaqueó a fin de buscar un par de “geocaches”, que encontró, pero cuando nos alcanzó a los demás, antes de llegar a la explanada donde descansamos, se dio cuenta de que no llevaba la mochila. Decidió volver a buscarla, y la encontró junto a su coche, en el aparcamiento. Comió solo y luego hizo el camino inverso al nuestro y nos encontramos a unos tres kilómetros de la meta. Acabamos la excusión temprano, a eso de las 15.30 y volvimos a casa después de desearnos felices fiestas.
Habría que subrayar también que no nos cayó ni una gota de lluvia. Y que Pablo, sustituto portador de la bota, recaudó el dinero necesario para reponer el vino que beberemos en próximas marchas.

viernes, 13 de diciembre de 2013

COMIDA DE NAVIDAD 2013. CHINCHÓN

Aceptada la propuesta de hacer este año la comida de Navidad el día 11, se propuso que fuera en Chinchón  y allí realizar un paseo turístico por el pueblo (que seguramente se lo merece).


Estuvimos todos excepto Paco, que está en Cuba y que no ha respirado nada de nada. Y es que Paco que ya tiene problemas de comunicación como internauta aquí, no le podemos pedir que no los tenga allí.


El que relata no sabe muy bien el paseo que dieron el resto de los Marchosos porque él se quedó en el pueblo haciendo un recorrido solamente urbano, dado que padece una tendinitis rotuliana. Primero se tomó un café en la plaza y estuvo leyendo el periódico. Después hizo un recorrido por la zonas del pueblo que turísticamente llaman de mayor interés. Todas cerradas pues solo abren los fines de semana o bien si son iglesias cuando hay celebración de culto, y no fue el caso.

El recorrido desde Plaza Mayor, Monasterio de los Agustinos(Parador), Casa de la Cadena hacia el sur. Después hacia el norte La Torre del Reloj, La Iglesia de la Asunción y el Tetro Lope de Vega.

En esa plaza se le juntaron algunos descolgados de la marcha y juntos seguimos pateando por esos rincones de plazas y calles bien estructuradas,  para una población establecida en una ladera. Y todo eso bajo un sol de invierno muy acogedor pero con cierta rasca. El pueblo está bastante cuidado porque tiene una importancia turística grande en la zona. Nos fuimos juntando en el bar del restaurante y tomandonos la cerveza mientras llegaba todo el mundo.

Comimos en el Mesón de la  Cueva del Murciélago, digamos que en general regular (a mí me quedó un grato recuerdo de una estupenda sopa castellana) pero el sitio era muy agradable y cómodo; era una antigua bodega igual que el sótano-bodega que visitamos que todavía tenían las vasijas de hace 200 años y un murciélago disecado en la puerta de entrada.



JP

Vídeo  y fotos:

jueves, 5 de diciembre de 2013

Los molinos del Cofio 4 diciembre 2013



Nunca sabe uno lo que va a pescar hasta que no se termina la votación de la excursión de los miércoles. Esta vez el pescador puso en el anzuelo unas marchas sin casi desnivel para seducir a los compañeros, pero fue un día de pocas capturas, y eso que se ofrecía el Lozoya y el Cofio. Entraron sólo Juan Ángel,  Jero,  JL,  Miguel, Pablo, Miguel Ángel y Chicho.
 
A las 11.15 h empezamos a andar en busca de los molinos desde la urbanización El Pimpollar. Ya habíamos hecho esta excursión en el 2011, más o menos por la misma fecha, así que nos acordábamos muy bien del recorrido, aunque la verdad, el río, al menos al ir, no permite muchos despistes. El día, muy soleado, y sin apenas frío,  nos hacía ir sin ropa de abrigo. El río bajaba con bastante agua, pero aún así, pudimos vadearlo en un par de ocasiones para no tener que atravesar la finca, que recuerdo, pasamos aquel año. Volvimos a observar los molinos, pero ya esta vez sin el aura de descubrimiento. Ya eran viejos conocidos, sólo se le hacía una visita de cortesía.

Los geocachs que en el 2011 buscaron y encontraron JGC y Chicho, uno casi debajo del viaducto del Recondo y el otro
ya cerca de donde el arroyo Valtraviés se une al arroyo de las Herreras y formar el Cofio, esta vez sólo fueron saludados al pasar.
 





La excursión discurre por una senda que deja a ambos lados  muchos prados, en donde se veían a las vacas y sus jóvenes promesas descansando. Comimos muy cerca de lo que en el mapa se denomina Prado de la Cabrera en donde, no se sabe muy bien por qué, crecía  una enorme y solitaria encina, y  dejando que el sol nos diera de pleno, y mirando de vez en cuando a la ladera que subía hacia lo alto de Las Hazas y un poco más lejos, ya sin verlo, hacia el pueblo de Navalespino. Esta zona, tan idílica hoy, fue en nuestra Guerra Civil un frente de batalla. A unos 500 metros de donde comimos, comienza una senda que documenta Domingo Pliego y que sube por el Laderón del Molino Nuevo hacia el Alto de La Mora en donde están los fortines, parapetos y pozos de tirador de aquella triste época.
 
Los pinares que acompañaban a la senda de vuelta por su izquierda estaban muy secos, contrastando con los prados cercanos al rio, en donde, ya llegando a los coches, una madre se paraba a dar de comer a su pequeña cría y Miguel le hacía una foto.


 Todos volvíamos despreocupados, ya que no había que concentrase para guardar fuerza por si acaso había alguna subida, incluso Juan Ángel no probaba fortuna buscando setas, era muy obvio que no las había.

Llegamos muy pronto a los coches, sólo fueron 12 km de una excursión para colegiales, vamos, cómo nosotros.


Chicho



 
 
 
 

jueves, 28 de noviembre de 2013

El Barranco del Arca. 27 de noviembre del 2013

La excursión elegida, por unanimidad de los votantes, fue la del "Barranco del Arca", un recorrido por la zona de Ambite y Villar del Olmo, por vías pecuarias.
La asistencia fue escasa, solo nos apuntamos cinco (Chicho, Miguel Angel, JL, Fernando y el cronista de turno). El resto se rajó con diferentes excusas.
El recorrido era nuevo para nosotros pero está muy bien documentado en la web de guías pecuarias de Madrid  http://www.viaspecuariasdemadrid.org/ .
La primera parte del recorrido era por la carretera M-215 y esto no nos pareció muy apropiado para nosotros por lo que se propuso buscar un atajo alternativo que evitase la carretera. El resultado no fue muy satisfactorio, pues además de hacer un recorrido de 1 Km. extra y trepar y destrepar 100 m. de desnivel, tuvimos que hacer un recorrido por el Barranco de las Zarzas que como bien indica su nombre estaba lleno de zarzas, cardos y aliagas.
Fuente de S. Isidro
Una vez que llegamos a conectar con la ruta prevista decidimos seguirla lo más fielmente posible.
Llegamos a Villar de Olmo y allí estaban rodando una serie para TVE, nos dijeron. Vimos la Fuente de S. Isidro con lavadero muy bien conservado de 1902.
Lavadero
Allí iniciamos el ascenso al alto del páramo por la cañada riojana. Es una senda entre arboles, que trepa con poca pendiente y con vistas a la derecha la Peña Roldán con una pared vertical con cuevas  que parecen ventanas. Arriba en el páramo tomamos el Cordal de la Pica  que atraviesa un espectacular bosque de encinas, tan tupido que a veces parece que vamos por un túnel. Lástima que a este bosque  le han hecho grandes claros para cultivo de forraje. A medida que avanzamos en el recorrido los claros son mayores y las encinas están más espaciadas. Llegamos a una finca hípica donde la senda se convierte en una amplia pista, casi una carrera de tierra que pronto empieza a descender por el Barranco del Arca. Es un barranco muy amplio y en el fondo se ve lleno de maleza. Es un coto de caza.
Fuente del Arca
Poco antes de llegar a Ambite de nuevo, pasamos por la fuente del Arca que mana abundante agua.
El día frio y soleado fue muy apropiado para la excursión.







El Cronista  Jesús García 

Mas información sobre la excursion buscar Ruta de la siguiente guía

Fotos de Miguel Ängel:
https://plus.google.com/photos/107086082323572351540/albums/5951232325896897313?gpinv=AMIXal8_DSNOrNqLj0U4EXROmGF3wX7gRYurlU8j9m99U_KQtyWfhXsfKvPBoDNF94Y3FAExPtz1tMWavn0rqmRkjWiNcCey-VdvqCq7sCBV1sIuWb3a6rg&cfem=1

Perfil

Recorrido

viernes, 22 de noviembre de 2013

El canal de El Mesto 20/11/2013


Asistentes: Fernando, Chicho, JL, JP, MA, Pablo y yo

Hoy, después de desestimar una primera propuesta porque las marchas eran muy duras y hacia frio y habría nieve, hice una segunda propuesta con marchas mas ligeras y en la zona mas templada: nos decidimos por unanimidad por El canal de El Mesto, con una variante que Chicho propuso: volver por la otra ladera del valle del Guadalix, cuyo trazado se ve en la primera imagen.

 Quedamos a las 11 horas en el cementerio de El Molar y todos estábamos antes de esa hora así que partimos puntualmente. Al llegar al rio, donde está el azud del canal de El Mesto, investigamos por donde podríamos cruzar el rio, ya que lo tendríamos que hacer a la vuelta; se vio que por el azud era imposible, pero unos metros más abajo se podía cruzar por unas piedras grandes muy bien dispuestas. Una vez asegurado el paso del rio seguimos el camino por el canal y nos cruzamos con más de treinta ciclistas, la gran mayoría en edad de trabajar: ¿están en el paro o se han tomado un día libre?




 Después de los panchitos regados con el buen vino que Pablo nos proporciona, Por cierto no echamos de menos a Paco por estos motivos ya que ha sido superado con creces en cuanto a la calidad del vino. Continuamos, dejamos el canal de El Mesto, y al llegar al canal Bajo cruzamos el rio por ese canal buscando el camino previsto. Pero lo que encontramos era un camino cerrado por las zarzas y otros arbustos, así que decidimos tomar la directa y subir por la línea de máxima pendiente en la que se veía algunas pisadas: hicimos mas esfuerzo, pero acortamos el recorrido: “no hay atajo sin trabajo”.



Seguimos por una pista hasta la almenara de entrada del canal de El Vellón desde donde se contemplaba la parte posterior de la dehesa de Moncalvillo, perteneciente a San Agustín de Guadalix, y el cerro de San Pedro. 

 


Seguimos por el canal de El Vellón, y a la altura de Montenebro en vez de bajar por la ladera  para cruzar por el azud de El Mesto, lo previsto en nuestros planes, seguimos por el canal, abandonándolo para seguir por una pista de servicio del canal YII que nos conducía a la carretera de San Agustín de Guadalix a Pedrezuela. 



Una vez en la carreta, mientras llegaba Fernando, pensamos parar un coche que fuera
 a El Molar para que llevara a Fernando y a un 
conductor para que volviera a buscarnos.

 Entonces apareció un coche en dirección al pueblo y JP paró a una chica que iba sola y que accedió a llevar tres personas. Se montaron Fernando, MA y JP, mientras que los cuatro restantes seguimos andando hasta el cementerio de Pedrezuela, donde nos recogió JP que nos dejo en nuestro coche.

Jerónimo Limón



  
Recorrido previsto


Recorrido realizado

  

Perfil


Fotos y video:
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Canales de la zona(flecha roja)

Canales de la zona:
Canal de El Mesto
Canal Bajo
Canal de El Vellón
Canal de El Atazar
Canal Alto


 

viernes, 15 de noviembre de 2013

Pateando Navafria. 13-Noviembre-2013


Pese a que algunos, de forma torticera, querían llevar el ascua a su sardina y otros, que por despiste, supongo que por la edad, se saltaron las normas establecidas y después de 42 o mas e-mail´s conseguimos  acordar ir al puerto de Navafria y  allí mismo definir la excursión. 

Llegamos al aparcamiento del Puerto de Navafria a las 11,25H después de soportar la pereza de una furgoneta Volkswagen que nos precedía y que en cada curva que tomaba, parece que se paraba para hacer una foto. Casi hasta lo entiendo por que el entorno era fantástico,

Cuando llegamos al aparcamiento del puerto, que estaba como los alrededores del Bernabéu un domingo de partido de liga Madrid/ Barcelona – es lo que trae tanto paro y jubilado en edad de merecer- buscamos un hueco entre tanto coche de desocupados y nos preparamos para emprender la marcha que previamente habíamos acordado entre todos los presentes.
Al otro lado de la carretera, junto al refugio del Puerto, Pablo, JP, JA, MA, Jero, Chicho, JG, y Miguel iniciamos la subida por el camino forestal -inicialmente de grava y luego de asfalto- llamado de los ingenieros,que nos va a conducir, en un grato paseo de dos kilómetros, hasta el mirador de Navalcollado. Un par de monolitos flanquean el acceso a este balcón asomado al pinífero valle. Sobre los monolitos, sendas lápidas, exornadas con el escudo de los ingenieros de montes -hacha y zapapico entre ramas de laurel y roble-, conmemoran el centenario de la ordenación del pinar, proyectada en 1898 por don Lorenzo Castro.
En una hora, alcanzamos la vaguada por la que desciende rumoroso el arroyo del Chorro  -una de las primeras fuentes del río Cega- y aquí se nos despista nuestro líder carismático JP que no volveremos a ver hasta la vuelta por la tarde, cerca del mirador de Navalcollado, después de que infructuosamente usamos todas las nuevas tecnologías de las que disponemos para informarle de nuestra situación e intentar contactar con él..
 Posteriormente avistaremos por entre la fronda el refugio de Regajohondo. Abandonamos la pista del asfalto y tiramos  a la izquierda por una pista que sube, suavemente por un pinar hasta que a las 13.00 horas el jefe de día da la orden de tomar los cacahuetes y darle unos tientos a la bota, a la que hoy, se ha sacado el aire con un Crianza de Rioja y aprovechar para dar un sablazo de 20 euros por cabeza para el aprovisamiento inmediato de la lotería de navidad.

Seguimos subiendo suavemente por el camino de piedras hasta alcanzar nuestra cota más alta, en el Cerro de los Cogadillos y descansar para tomar nuestro almuerzo.
Desde aquí y pese de que algunos querían ir hacia el Nevero para después dejarse caer (supongo) por el cortafuegos a los coches, cosa que el jefe de día corta de raíz, iniciamos el suave descenso ente pinos y setas.
Más de uno comento lo bien que se lo habría pasado Manolo y Paco perdiéndose entre la floresta para coger níscalos, boletus, amanitas, senderillas, aegeritas, tricholoma terreum y hasta amanita muscaria.
Después de reencontramos con JP cerca del mirador de Navalcollado llegamos a los coches (los desocupados salvo nosotros ya se habían ido), y nos volvimos para casa.