Asistentes:
Chicho, JGC, Miguel, Paco, Juan Angel, Miguel Angel y yo
Quedamos en el
aparcamiento que hay al final del Camino de Villalba, cerca de la
plaza de toros, a las 10:45. Todos llegamos antes de la hora excepto
Paco que pensó que habíamos quedado a las 11:00.
A la 11:05 salimos
en dirección oeste descendiendo unos 100 metros, hasta atravesar
primero el Arroyo del Cuchillar, luego el de Peñaliendre y
finalmente se llega al de Peña Herrera donde hay un vistoso paraje
con la Cascada del Covacho y un precioso merendero de piedra, donde
decidimos tomar los “panchitos” aunque era un poco pronto, 11:45.
El sitio era muy agradable con una mesa y bancos de piedra al lado de
la pequeña cascada con un sonido del agua muy agradable. Mientras
dábamos cuenta de los frutos secos y del vino, JGC trepó por un
lateral de la cascada, sobre una rocas de granito muy pulimentada y
resbaladiza en busca de un geocache; no lo pudo alcanzar y al bajar
tuvo problema por lo resbaladizo de la roca y tuvimos que ir a buscar
los bastones que había dejado en la zona alta de la cascada.
A las 12:10,
después de reponer las fuerzas, tomamos un senda de subida, pasando
junto al Cerro Lechuza y giramos al norte quizás con la parte de más
esfuerzo hasta el collado del Empalao y después de un pequeño
repecho llegamos a la cuerda, 12:30, desde donde se ve todo el
panorama de la Cuerda Larga, La Maliciosa, La Pedriza, Manzanares
etc. JGC pidió un descasa de 15 minutos. Chicho y yo aprovechamos
para dar una pequeña vuelta hacia el Cancho Hastial.
Reanudamos la
marcha por la cuerda, junto a una pared donde indicaba zona militar
prohibido el paso, tras un bajar y subir pasamos junto a la Silla del
Diablo, pequeña montaña sobre la Loma que dejamos a nuestra
izquierda, hasta que llegamos a El Estepar, 14:45, que tiene hito
geodésico con 1.405 metros.
Allí comimos después de subir al hito y una cruz con muchos trapos de colores como en el Nepal y contemplar toda la panorámica. Comimos y después nos dimos un descanso-recreo hasta las 16:00, donde cada uno hizo lo que le apeteció.
A la hora prevista
salimos y ya todo era bajada, continua y nada violenta y en general
con buen piso, llegando a los coche a las 17:05.
La vegetación de
la zona es romero y jara en la parte baja y encina y enebro en la
parte alta; el paisaje es similar al de La Pedriza, con rocas más
pequeñas y las sendas son bastante más cómodas.
Una vez en los
coches nos cambiamos y nos fuimos al pueblo de Hoyos de Manzanares
donde Miguel Angel nos invitó a una copa ya que el lunes cumplió 64
años.
Jerónimo Limón
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