domingo, 11 de octubre de 2015

Excursión a Peñalara 07/10/15



Hemos quedado en el puerto de Cotos los cuatro aguerridos marchosos que somos, a saber, Miguel, Juan Ángel, Miguel Ángel y Paco (el que suscribe) a las once y aquí nos vemos las caras, algunos desde haces meses.
            El día parece estupendo porque no casca el sol ni hace frío; está ligeramente nublado y esperamos que siga así durante todo el trayecto.
            Iniciamos la subida dejando a mano derecha la Venta Marcelino y en un pispás se nos abre una vista extraordinaria desde donde atisbamos el monte Guarramillas (La Bola), las pistas de Valdesquí y Cuerda Larga entre otras maravillas. La ascensión es dura pero fácil de caminar, encontrándonos con grupitos o parejas de senderistas que suben y bajan por este trillado camino. Evidentemente seguimos los cartelitos que nos indican el ascenso al pico de Peñalara. Dejamos atrás el refugio Zabala y las cumbres de Dos Hermanas a nuestra derecha: todo esto siguiendo el PR3 del plano de la Tienda Verde, pero en la realidad los letreros ponen RV2 (Ruta Verde 2) y sin alejarnos del trayecto (otros le llaman “la track”) que astutamente Miguel Ángel había metido en su GPS de la última vez que el grupo hizo esta ruta.
            Una vez que ya oteamos el pico de Peñalara, buscamos unas piedras para tomar un refrigerio que habitualmente denominamos “los panchitos”. Hoy Paco se ha estirado y nos ha proporcionado un vinito de crianza de la Ribera del Duero; no lo trae en bota como es su costumbre, sino en botella, obligando a los tres bebedores (J.A. no toma vino) a sacar sus vasos de plástico. Reanudamos la ascensión pues ya sólo nos quedan alrededor de 100 m de desnivel para llegar a la cumbre. Es fatigoso, después de haber subido ya cerca de 500 m pero se hace agradable pues bajan oleadas de gente joven que te dan ánimo. Ya en lo más alto, sin viento ni frío alguno, nos hacemos las fotos pertinentes y vemos un monolito reciente donde los de la “Peña de Peñalara” dejan constancia de sus 100 años merodeando por la sierra de Guadarrama (pone “1912-2012”). Le pedimos a un excursionista que nos haga las fotos.
            Iniciamos el descenso hacia el risco de “los Claveles” y el de “Los Pájaros” y nos encontramos con un pedregal muy difícil de sortear pues se trata de rocas mal dispuestas como si las hubiera descargado un camión gigante de cualquier manera y a lo loco, con superficies con verdín, resbaladizo en ocasiones, piedras en punta, como lonchas verticales y el camino es difícil de seguir ya que sólo aparecen muy de vez en cuando unos montoncitos de piedrecillas anunciando la dirección. Yo creo que este tramo es el peor de toda la excursión.
            Después de un ratito llegamos a un alto desde donde vemos la laguna de Los Pájaros y más allá el embalse de Pinilla (que está al lado de Pinilla del Valle). Descendemos raudos hacia la laguna, la atravesamos y continuamos hacia la de Los Claveles, donde hacemos un alto para el almuerzo. Nos hacemos una ensalada que no se la salta un gitano y nos hincamos un bocata regado con vino. El día sigue siendo maravilloso y, en cuanto continuamos andando, nos topamos con unas cabras y después con caballos y un potro. Al alzar la vista hacia nuestra derecha, la imagen de la silueta de los picos recortados contra el cielo parcialmente nuboso es portentosa y nos llena los ojos de descanso para toda la semana. La laguna de Peñalara está cercada y no podemos acercarnos a ella. Han puesto un paseo de tablas que nos lleva hasta el chozo de la entrada. Rebasado este tinglado urbanita cogemos ya la senda que nos llevará hasta el puerto de Cotos. Antes vemos un precioso valle de pinos que están vencidos todos hacia el mismo lado como si los estuviera azotando el viento. Miguel y yo hacemos algunas fotitos.
            En la venta Marcelino nos enteramos de que hay dos aparcamientos, uno privado perteneciente a Valdesquí, el situado más alto, y otro público. El privado se cierra los sábados y domingos permitiendo así la llegada de un helicóptero para casos de emergencia, y lo dejan abierto de lunes a viernes hasta las ocho de la noche.
            Ya en el aparcamiento, nos encontramos con dos jóvenes un poco “zumbados” que, dos segundos antes de irnos, nos enseñan un boletus edulis de más de medio kilo. Nosotros sólo hemos visto de los luteus (babosos). ¡Vaya, qué suerte han tenido!
            Nos vengaremos en la próxima salida.

Paco
  









jueves, 1 de octubre de 2015

Comida comienzo de curso 2015-16


   Este es el camino que nos falta por recorrer, así que ánimo marchosos

¡Todos los marchosos, todos estuvieron en la comida! Pero es que nadie se quiere perder el guiso de Pilar. Y ya llevamos según dice Chicho diez años. Nos juntamos por la mañana para dar el clásico paseo y poder hacer el apetito necesario para comerse todo lo que hubo en la mesa. Todo muy bueno!

¡Vaya, la pareja del Planetario!

Hay que destacar que vimos a JL por primera vez desde su accidente, estaba bastante bien, algún kilo de más pero con buena moral y apetito.








                                                                                                             Qué están mirando?                                                                                                                                                  

 También a JS, que está como siempre, estupendo y a Pablo que sigue igual, con la pelota que se deja desde hace tiempo A los demás ya les habíamos visto en alguna excursión.


               La pandilla en plena faena!



Paisaje otoñal de los campos de Madrid.
  (Made off Miguel)










Todos atentos, que va de foto!





Qué coño están haciendo los del fondo?



 Ya han salido las pastas. A ver quién abre las cajas

El anfitrión y Pablo:uno ríe y otro llora!








                                                                                 Paco quiere brindar con José Luis o Pablo. Quién hace la foto?

JP

lunes, 28 de septiembre de 2015

Circular por los montes de Navafría





 Se consensuó con rapidez elegir esta excursión entre las propuestas, porque es una zona de bosque de pinar de las más bonitas. Se trataba además de que fuera asequible por bajo desnivel y transcurrir toda por caminos forestales. El acercamiento al puerto lo hacemos por la N-1 hasta Lozoyuela y luego entrando al Valle de Rascafría hasta el pueblo de Lozoya, desde d donde se toma la subida de casi 700m al puerto de Navafría, que era el punto de partida.
Aunque habíamos quedado allí de 11,15 a 11,30h cuando llegamos pasada la hora los del sur, estaban todos ya allí, algo nerviosos (?). Resulta que Fernando me había pedido que le esperáramos en el pueblo para no subir con su coche el puerto, pues parece que tiene ahora alguna deficiencia que lo aconseja. Pero se equivocó de camino yendo hacia el puerto de Canencia desde Garganta de los Montes. Finalmente Jero, Chicho, Miguel, M.Angel, Manolo, Fernando y Jesús P sobre las 11,50h nos pusimos en marcha. En el puerto hacía fresquito y alguno empezó a echar de menos algo más de ropa, pero luego el día se portó e hizo buena temperatura en general.
Tomamos pues el forestal  Camino de Navalcollado que va bordeando los montes abrazado siempre a las laderas y sin cambiar de nivel lo que hace muy cómo el andar a buen paso. Siempre con vistas a las laderas del Reventón y el valle que se abre con la nuestra. Se llega en media hora a un mirador sobre esas vistas del valle que además tiene un refugio debajo. Al cabo de 45 min. y siempre rodeados de espléndidos ejemplares de pinos albares tomamos el camino de la izquierda dado que el otro nos llevaría a los Chorros. Después de descender al menos 100ms llegamos al Arroyo del Chorro en cuyo puente tomamos los panchitos como se aprecia en alguna de las fotos. Por este arroyo y con más agua de la que llevaba ahora subí yo atraído por la belleza de su entorno la última vez que hicimos esta excursión, pero esta vez no sucumbí a la tentación porque en aquella ocasión ya no volví a verlos a mis compañeros.
En toda esa zona había forestales trabajando en la entresaca de pinos para lo que utilizan en muchas zonas, inaccesibles a las máquinas, mulos y nos paramos alguna vez para charlar con ellos. Para todos esos trabajos hacen un cierto arraso de los montes por el arrastre de los troncos y el pateo de las maquinas. Subimos una hora más por la ladera sur  de Peña Cabra y de vez en cuando en ella vemos cortados enormes de roca granítica. Así sobre las 14,30hs llegamos al Alto del Gallinero en cuyos alrededores comimos. No hubo café pero sí aguardiente que nunca falta (gracias MA) y que ayudó a sobrellevar un cierto aire fresco que nos acompañó. Hubo conato de debate sobre las elecciones catalanas, pero se interrumpió porque había algo de fresquito. También a lo largo del día se habló de la necesidad de adelantar el PE2 (punto de encuentro desde donde se empieza a andar), debate recurrente que ya hemos discutido muchas veces.
Por la tarde todo resultó más fácil, incluso para Fernando porque era bajada suave por forestal con algunas vistas sobre arroyos y bosque muy interesantes. Como “Los del Norte” tenían prisa ya no les volvimos a ver. Pasamos por un bosquecillo de cedros que estaban deteriorados porque la zona era más fría de lo que soportan o alguna otra causa (véase foto) Así que sobre las 17,30h llegamos al puerto de Navafría y nos fuimos a tomar café a Lozoya donde la temperatura era muy agradable.



JP

Fotos: 

sábado, 19 de septiembre de 2015

Del Puerto de Canencia al Mondalindo 17 septiembre 2015



El comienzo montañero de este curso está resultando un poco lento, los Marchosos van apareciendo en las convocatorias como los caracoles después de la lluvia : prudentemente. En la de la semana pasada en Peñalara sólo estuvimos Miguel, JP y yo. La de esta semana, con la "ciclogénesis" que entraba por el país, hubo que desplazarla del miércoles al jueves para evitar la lluvia, ya estuvimos más : Jero, JP, Juan Angel, Miguel Angel y el que escribe, aunque la excursión no era de las más fáciles, 16.5 km y más de 600 m de subida/bajada acumulada.

El día se presentó sin amenazas de lluvia y comenzaba con alegría para el centenar de niños que estaban saliendo de los dos autobuses que estaban en el parking que habíamos escogido cómo punto de encuentro en el Puerto de Canencia. Nosotros también estábamos contentos, íbamos a seguir el "track" que habíamos descargado de wikiloc ( http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1464191) y que hacía la ruta circular y más suave que la que Andrés Campos describía (http://www.excursionesysenderismo.com/rutas/r_madrid1/ruta_039_m1.htm ) y además nunca habíamos subido al Mondalindo.

Tomamos los "panchitos" cerca de la caseta de vigilancia de incendios de Cabeza la Braña,


un poco después de haber intercambiado algunas palabras con la conductora de un 4x4 que nos había adelantado en la subida y que resultó que venía a visitar a la que estaba haciendo su jornada laboral en la pequeña casucha desde la que vigilaba todo el valle. Nos dijo que ya iba haciendo frío y que pronto dejarían de subir.

No había vino, la bota aún no se ha apuntado a las marchas, ni Paco ni JL nos acompañaban y ninguno de los marchosos se había acordado de ella. Habrá que tenerlo en cuenta para la próxima marcha. Al pie de donde estábamos aparecía el Collado Abierto, y cada uno de nosotros decidió bajar a su encuentro por su lado. No había sendero, pero la valla metálica que separaba los términos de Canencia y Bustarviejo, ofrecía un buen punto de referencia, así que cada cual bajó por donde quiso.

En Collado Abierto, por un momento me dirigí hacia una solitaria peña que se veía muy cerca de donde estaba y encontrándome sólo me decidí a buscar el geocach que aparece en la foto.


No suele estar muy bien visto esta actividad, ya que ralentiza las marchas, pero no habiendo buscado el de Cabeza la Braña y prometiéndome no hacerlo en el del Mondalindo, me permití esta tentación.

Si uno levantaba la vista hacia el Mondalindo veía que su cumbre aún quedaba muy lejos. Paciencia.
Comenzamos la subida , unos por el lado izquierdo de la valla, y JP por su derecha. Al pasar por otro collado descubrí un  "nacimiento",


y que ya suele aparecer en diferentes excursiones (Perdiguera, cerca del nacimiento del Manzanares, ...). Estaba a la vista, y muy bien conservado.

Cuando llegamos al geodésico, nos hicimos las fotos de rigor, y nos relajamos con las vistas que aparecían alrededor; por el lado norte se veía Garganta de los Montes en el valle de Lozoya, al este aparecía la cuerda de la Cabrera, y mismo encima de Bustarviejo se veían las cumbres que rodean a El Baden,

Cabeza Antón(derecha) y el Pendón(izquierda).

Bajamos a comer a la zona de la Majada de los Arrieros, muy cerca de donde luego tendríamos que dejar el camino por el que habíamos subido para hacer la marcha circular, y nos volvimos a acordar de la bota. Desde allí, el track que traíamos en el GPS nos condujo por un sendero que nos llevó a los pies del Cerro de Matallana, en una zona de pastos conocida como El Hatillo, Las Brañuelas, en donde no se veía marcas recientes de vacas, pero que debían empezar estar frecuentados dentro de poco. Con la ayuda del GPS conseguimos encontrar el sendero, muy oculto por la vegetación, que había por la zona. El sendero nos llevó a la puerta de paso que hay en la valla de piedra que baja de Cabeza la Braña, y donde ya nos encontramos con el forestal que baja entre pinos hacia el Puerto de Canencia.

Fotos: https://picasaweb.google.com/105813326414619650373/Mondalindo02








Chicho