miércoles, 3 de febrero de 2016

Puentes del Canencia al Lozoya MARCHA GASTRONOMICA 3 DE FEBRERO


Quedamos 8 marchosos para hacer una astronómica por los puentes del arroyo Canencia antes de juntarse al Lozoya y comer en un restaurante de la zona.A las 11:30h salimos de la plaza principal cerca de la Iglesia de Canencia



Acudieron a la cita Manolo, Pablo, Paco, Juan , Miguen Angel, Miguel, Jero y el cronista JL. Chicho se excuso con un flemón, Fernando fue con un amigo a un recorrido cultural JP no le tocaba, JC estaba descansando y JS no respondió a la llamada.

Salimos de Canencia después de constatar que el restaurante el Colorin solo abre los fines de semana, por lo que quedamos ir a comer al restaurante El Cruce que resulto ser muy bueno.

Enfilamos el Norte por el camino del Cementerio hasta el puente medieval Puente Canto restaurado y en perfecto estado. A la izquierda seguimos por el camino de Lozoya a Canencia.


Seguimos en camino entre muros que nos separaban de las parcelas de ganado vacuno, caballos y borricos. 




Nos tomamos las almendras, nueces, panchitos en area recreativa sentados en bancos de las mesas de madera. 



El dia era explendido y el sol lucia con ganas por lo que la ropa empezaba a estorbar. Dimos unos buenos tientos a la bota de Paco y giramos a la derecha para bajar al arroyo Canencia. Seguimos a la vereda del rio hasta llegar a la desembocadura del Canencia en el Lozoya. El puente Matafrailes.
Ascendimos de nuevo y dimos media vuelta para retornar ala camino de ida y volver al pueblo de Canencia.


 


Llegamos a las dos y en coche nos fuimos al Restaurante el Cruce donde nos esperaba Pablo.
Este itinerario coincide con un tramo de la Ruta de A. Campos 025.


Una comida agradable comentando la difícil tarea encomendada por el rey a Pedro Sánchez de cuadrar el circulo en un mes.




A las 16:30 con el objetivo cumplido nos despedimos hasta el próximo miércoles. Saludos JL:



jueves, 28 de enero de 2016

Senda de los Alevines

Sobre las 11 nos encontramos en el aparcamiento de Casa Cirilo los siete marchosos JG, Chicho, Jero, M.Angel, Miguel, Paco y JP, que éramos  los que finalmente nos decidimos a subir al Collado Ventoso por la Senda de los Alevines,
así llamada porque los que fundaron la conocida sociedad de montaña Peñalara y el refugio dedicaron a los jóvenes de ellos esa bella y difícil senda pero hermosa que corre desde la pradera de Majalasna a la del collado Ventoso por la escarpada ladera occidental del sexto de los Siete Picos, serpenteando entre viejos pinos y grandes bolos graníticos.
Nota del autor: como se ve me reafirmo en lo que dije de que el pico que dejamos a la izquierda en la pradera de Majalasna es el séptimo y el de la derecha el sexto.

El día había salido con mucha niebla y así lo vimos en el acercamiento a Cercedilla y en el propio valle de la Fuenfría, aunque no demasiado espesa o baja de forma que se veía perfectamente el entorno de nuestra andadura. En busca de la senda de los Alevines, nos echamos a andar por detrás de la barrera que corta el tráfico pero en vez de coger la calzada y el puente del Descalzo, ambos de origen romano aunque totalmente reconstruidos por Felipe V, cogimos la pista que ya empieza subir hacia la ladera norte en busca de un sendero que nos llevará a la carretera de la República  y en 20 minutos más  cerca ya de la curva de los miradores.

Allí tomamos  los panchitos y tuvimos una estupenda y soleada charla  pues la niebla había despejado pudimos disfrutar de vistas. Coincidimos en los miradores con un grupo de al menos 25 o 30 senderistas de aspecto jubilado con mujeres  con los que Chicho empezó una charla en la que trataba de justificar que nosotros no las tuviéramos, poniéndonos de “raritos. Este tema no creo que seamos capaces de resolverlo nunca.

Nos pusimos en marcha de nuevo avanzando hacia la pradera de Navarrulaque, aunque algunos se entretuvieron en el reloj  de sol de C.J. Cela. Desde esta luminosa pradera asciende, por lo más alto del monte, una senda marcada con trazos de pintura blanca y amarilla que nos va a pedir el primer gran esfuerzo pero que todos cumplimos y al cabo de 30 minutos llegamos a la pradera de Majalasna, que estaba hermosa como siempre aunque esta vez no tenía en sus alfombras ni una pizca de nieve, rodeada de pinos repeinados por el viento norte o sea doblados algunos en esa mil curvas que se ven obligados a hacer.
Dejando a la izquierda el mogote granítico de Majalasna, que es el último y más bajo (1.933 metros) de Siete Picos, cruzamos la pradera ya con una niebla que empezaba de nuevo a cubrirnos y sin perder de vista los círculos amarillos, bordearemos el segundo pico por la senda de los Alevines, tan sinuosa y difícil que obliga a esfuerzos ya al límite.

Así llegamos sobre las 14,30h a la fuente de los Alevines y, acto seguido, nos dispusimos a comer dentro de una espesa niebla que mojaba todo y que no permitía ver a más de 10ms. Hicimos de ese momento de la comida el mejor ambiente posible dado el  de charla, comida y bebida que estupendamente compartimos  el vino de Paco, de Miguel su café, de M.A sus pastas y aguardiente, de Jero su turrón, de JG su tortilla, de Chicho su lacón y yo les jaleaba. A las 15,30 empezamos a bajar por la senda del Cº. Schmit porque allí hacía frío, así que en poco tiempo llegamos a la Cª de la Republica y después de  algo más de media hora más llegamos a la calzada romana y al parking sobre la 17hs.


Algunos nos quedamos a tomar un café u otras cosas y charlar con la barman de Casa Cirilo (bueno Paco se enrolló). Después a casita y finalizar una jornada estupenda

JP




Fotos de 2013:










 







jueves, 21 de enero de 2016

Horcajuelo de la Sierra : Molino del tío Cecílio 20.1.2016


Antes de pasar a la descripción de la marcha elegida, deseo comentar que de las tres propuestas , incluí una , la del molino de Horcajuelo para rellenar pensando que los atrevidos ( ¿ ) marchosos elegirían alguna de las otras dos que tenían mas enjundia montañera.
Cual fue mi sorpresa cuando Chicho se decanto por la del paseo al molino, argumentando que las condiciones meteorológicas , lluvias casi torrenciales y copiosas nevadas, hacían impracticable y hasta peligrosas las otras rutas. Rápidamente envié un correo :
Chicho te veo un poco " encogido " al respecto de pisar unos pocos centímetros de nieve o a poder seguir un track que con vuestra solvencia en el manejo del garmin no debería ser obstáculo para la elección de la excursión , a la vez que con esto del cambio climático la única nieve que vamos a poder pisar es la del Xanadu. “
que lamentablemente solo le llego a Manolo pues me olvide de incluirlo a todos. Dada la ascendencia de Chicho en el grupo y sus predicciones apocalípticas , los que se fueron apuntando eligieron el paseo al molino.
Pues bien , al llegar a Horcajuelo, y como ya es frecuente, Fernando no estaba allí , si no que se encontraba en el pueblo de Horcajo. Mientras lo esperábamos trabamos conversación con una persona del pueblo que resulto ser el párroco de la iglesia que en ese momento iba abrirla y nos ofreció poder visitarla. La iglesia de San Nicolás de Bari ( de estilo gótico construida en el siglo XV ) esta muy bien conservada tanto exterior como interiormente y destacan en ella un pórtico mudéjar,


una capilla gótica ,un retablo barroco , una talla de san Roque , pila bautismal de la edad media y un artesanado de madera en parte del techo de la iglesia muy bonito y bien conservado. En su parte exterior se puede admirar su esbelta espadaña adornada con ladrillo asardinado y balconcillo exterior de acceso a las campanas.

Así pues Fernando , Paco, Chicho , Jero y J.A iniciamos la marcha saliendo del pueblo por una pista asfaltada ,llena de baches , que dos kilómetros después terminaba en una explotación ganadera en la que también se hallaba encerrada una reala de perros del los que se llevan para la caza mayor. A partir de este punto el camino ,muy embarrado, sigue a cierta altura el curso del arroyo de las Cabrillas y aproximadamente otros dos kilómetros después cruzamos el arroyo por un puente , y continuamos por una pequeña vereda hasta llegar al molino del tio Cecilio , ahora ( y no como en el 2006 como se ve en el testimonio gráfico aportado por Chicho)

2006
 completamente reconstruido, y al parecer propiedad de un militar de la OTAN.


2016

Tomamos los panchitos, se hicieron unas cuantas fotos por parte de Paco y de Chicho con su micro cámara Polaroide y analizamos la ruta a seguir , ya que nos pareció que se quedaba muy corta si realizábamos la vuelta según el track. Elegimos continuar un poco el curso rio arriba paralelos al caz del molino hasta que llegamos a un pequeño barranco y comenzamos a subir siguiendo las trochas de las vacas. Nuestra primera intención era crestear y coger allí el cordel de la Calleja. Pronto desistimos de nuestro empeño. Decidimos pues coger una curva de nivel situada por encima del robledal y continuar un trecho hasta situarnos en unas enormes rocas desde las que teníamos una visión esplendida de la sierra desde la Cabrera hasta la sierra del Rincon ( esta si ,nevada ) Allí decidimos comer y Paco sacó la bota con un crianza de la mancha ; con los chocolates, el turrón y el café dimos por terminado el refrigerio .La temperatura en esos momento bajo unos pocos grados y pensamos que la profecía de Chicho por fin se materializaba, pero solo fue un pequeño amago. Bajamos en vertical por entre los robles hasta llegar al camino de vuelta marcado en el track. Una hora después nos encontrábamos ya en el pueblo y allí nos despedimos,


Paco y yo paramos en el pueblo de Horcajo , tan desangelado y vacío como del que veníamos, a tomar un café en el bar donde los parroquianos (2) y el tabernero hablaban del tiempo y de que nunca llueve a gusto de todos.

Juan Angel



viernes, 15 de enero de 2016

Cabeza de la Huerta 13 enero 2016




Comenzamos el año votando por esta excursión, que ya algunos habían realizado hace dos años por las mismas fechas (15 de enero), pero que en mi caso no conocía. El punto de encuentro estaba entre el km 1 y el 2 de la carretera M539 que conduce a Cebreros. Allí nos reunimos Miguel Angel, Miguel, Jero, José Luís, Juan Angel , JesúsGC y el que escribe,


para empezar sobre las 11.30 la ascensión. Paco, en quien teníamos puestas nuestras esperanzas (bota) no pudo venir por indisposición.

El día no era demasiado frío y se presentaba con un sol reconfortante y casi sin nubes. La subida transcurre por caminos forestales, en ocasiones muy anchos, que atraviesan pinares muy cuidados. Solemos preferir senderos, son más románticos, pero en esta ocasión el espectáculo de los montes que se iban descubriendo a medida que se cogía altura, recompensaban de ese inconveniente. La claridad del día permitía visualizar las montañas que ya se alzaban en la provincia de Ávila.

Nos paramos a tomar los panchitos, en la parte alta de La Cordera, en un punto en que las cabras también parece que suelen visitar, nos acordamos de Paco ( bota) y allí Miguel descubrió el por qué su cámara se negara a disparar, no fue ese el único problema fotográfico de la jornada, ya que Chicho(yo) había traído una pequeña cámara (Polaroide Cube) que su hija le había prestado para que jugara (uno es cómo un niño) y que al llegar a casa descubrió que no había conseguido grabar los vídeos que intentó hacer de aquellas hermosas y lejanas vistas. Ahora ya sabe(veremos!).

Llegamos a Cabeza de la Huerta, en donde se alza un observatorio para prevenir incendios en muy buen estado,

y desde allí, el punto más alto de nuestra excursión,  pudimos observar de nuevo, pero esta vez en todas las direcciones, el espectáculo de picos y picos que se ofrecían a nuestra vista. Destacaba, por su cercanía, el pico Almenara, que en otras ocasiones solemos visitar.



Comimos en el mismo punto de la excursión pasada, esa mesa protegida de lluvias que se alza muy cerca de donde suelen tirar al plato (Las cuatro tablas).


No hubo charla comentando lo acontecimientos políticos de Cataluña y nuestra España, quizás debido a que todos estamos un poco cansados de tantos mensajes y preferimos centrarnos en los turrones posnavideños y en el café; de todas formas, hay tiempo y tiempo para hablar de política dado la situación actual.

La vuelta, al ser siempre bajada, no ofreció ningún esfuerzo y pronto estuvimos en donde habíamos dejado los coches.Fueron 13 km y 500 de desnivel, pero resultó muy fácil.

Chicho














miércoles, 6 de enero de 2016

Empleados contentos, empresarios más ricos


En España se trabajan 1.689 horas anuales, muchas más que en los países del norte de Europa, pero con menor rendimiento

¿Sufre usted reuniones de trabajo cuando ha acabado su jornada laboral? ¿A punto de marcharse, tras cumplir su horario, escucha al jefe decir: “No te irás ya a casa”? Según la OCDE, en España se trabajan 1.689 horas anuales, muchas más que en los países del norte de Europa, pero con menor rendimiento. “Los grandes enemigos de la productividad son la falta de flexibilidad y confianza entre empresa y trabajador. Demasiada tarea para pocos trabajadores. Jornadas interminables. Largas pausas para comer, el desayuno a media mañana, los cigarrillos en la puerta. Constantes interrupciones: e-mail, redes sociales, teléfono y las eternas reuniones”. Lo dice Usue Madinaveitia, periodista creadora de mamiconcilia, papiconcilia y miempresaconciliaplataformas que piden adecuar la vida profesional a la personal. Los datos avalan su propósito: el estudio Bienestar y motivación de los empleados en Europa 2015, de IPSOS y Edenred, revela que la preocupación por el tiempo dedicado al trabajo ha crecido (un 12% en 2013, un 25% en 2015). Y un 41% de los trabajadores están insatisfechos con el equilibrio entre su faceta profesional y privada.

La racionalización de horarios, la flexibilidad de la jornada laboral y el teletrabajo ayudarían a los empleados a ser más productivos. “Pero España es un país de pymes y no es fácil introducir esos cambios con plantilla reducida. Trabajar, en algunos casos, a nivel global precisa horarios para dar servicios a países con diferentes horarios”, afirma Eva Levy, senior advisor de Atos y miembro de la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles. “Tenemos lo peor de cada huso horario: madrugamos, trasnochamos y no tenemos tiempo para disfrutar o para formarnos. El horario en una empresa debe estar acompañado de gran flexibilidad por parte de la compañía y del empleado, pues ambos tienen que hacerla sostenible en el tiempo”, añade.
Trabajar por objetivos ayudaría a elevar la satisfacción de la plantilla y las finanzas de la empresa. “Siempre que esos objetivos estuvieran bien definidos”, apunta Usue Madinaveitia, que para promover esta modalidad laboral ha creado #salantesdecurrar, inspirado en el Leave the Office Earlier Day celebrado en EE UU. Su objetivo, premiar a quienes concluyen su tarea saliendo de la oficina antes de la hora establecida: una manera de acabar con la cultura del presencialismo. Porque el día que nos vayamos del trabajo sin remordimientos, habremos ganado una batalla. Hay empresas que apuestan por ello; también por hacer que sus empleados “abandonen” un rato su puesto para cargar pilas.

 Como Kyocera Document Solutions –que ofrece soluciones para reducir el tiempo y los recursos que se emplean para gestionar información y documentos–. “Fomentamos que los empleados dispongan de momentos de relax para refrescar la mente y retomar el trabajo con energías renovadas”, explica Óscar Sánchez, su director general. “Disponemos de gimnasio, pádel, pimpón, futbolín, un huerto urbano y mascotas que nos ayudan a desconectar”. Crear un vínculo con la empresa aumenta la implicación en ella, dice Sánchez: “Las actividades extra-laborales favorecen el esfuerzo y el trabajo en equipo”. Entre sus propuestas, meriendas solidarias en las que los empleados atienden a jóvenes en riesgo de exclusión o barbacoas en el jardín de la oficina. Sí, las compañías que miman a su plantilla obtienen mejores resultados. “Estamos hablando de sacar partido al talento y las ganas de comprometerse”, sostiene Eva Levy. “Porque todos comparten un mismo proyecto, sacar la empresa adelante”.

ROSA ALVARES 5 ENE 2016  EL PAÍS  (Trasladado por  JP)


La mamma



 El terapeuta tiene querencia con mi madre. No importa qué problema o qué anécdota le confiese yo: él lo reconduce a ella, la suma sacerdotisa del poder emocional en el hogar. Todo lleva a la mamma. Hay un corto de Woody Allen donde el protagonista huye de su madre, una anciana sobreprotectora y agobiante de aspecto adorable, y se refugia en su piso, pero al salir a la terraza sorprende el rostro de la anciana, suspendido en el cielo de Nueva York como un globo inmenso, reprendiéndole. Mi terapeuta ríe cuando se lo cuento, y yo también río, pero tan pronto llego a casa pienso que mi hija irá probablemente a terapia en unos años para quejarse de mí. Y su hija hará lo mismo con ella, y así hasta el fin de los tiempos.
¿De qué hablamos entonces cuando hablamos de las madres? Si rastreamos la mitología, llegamos hasta Eva. Es imposible retroceder más: Eva no tuvo madre, al igual que Adán. Ambos nacieron con sus vientres lisos, sin ombligo, la marca de los hijos. Sin madres, ni padres, ni hijos, ni abogados, ni psicoanalistas, Adán y Eva lo pasaban en grande. Por algo llamaban Paraíso al lugar donde vivían. Después de la expulsión, ella formó la primera familia de nuestra estirpe, problemática y atormentada como lo serían después todas. Fue Adán quien eligió el nombre de Eva, que significa precisamente madre de todos los vivientes. Adán fue el precursor de esos maridos que llaman “mamá” (¡¡¡¡mamá!!!!) a su mujer (¡¡¡¡¡su mujer!!!!!)… Sinceramente, no sé a qué esperan los psicoanalistas para nombrar a Eva su santa patrona.
NURIA BARRIOS                 5 ENE 2016 -  El país     (Trasladado por JP)

UN PAÍS DE "HIJOS DE"


Francia está convencida de su ‘egalité’, pero la realidad es que son los poseedores de ilustre patronímico quienes ocupan desde consejos de administración hasta portadas de revistas

¿Qué tienen en común Marine Le Pen y Léa Seydoux, heroína de la ­última película Bond? ¿Qué comparte un actor como Louis Garrel con el empresario François-Henri Pinault? ¿Y en qué se parece la ex líder socialista Martine Aubry a la nueva imagen de Chanel, Lily-Rose Depp? La respuesta es sencilla: todos ellos son hijos de. Son las cabezas ­visibles de una nueva aristocracia que se ­extiende a lo largo y ancho de la sociedad francesa. No tendrán sangre azul ni alto copete, pero han logrado ocupar todas las sedes del poder, desde consejos de administración y gabinetes ministeriales hasta portadas de revistas. Su única arma es contar con un patronímico ilustre, convertido en la mejor herencia que tus progenitores te puedan dejar.
Así suena la tesis de dos periodistas de investigación, Aurore Gorius y Anne-Noémie Dorion, que acaban de publicar en su país Fils et filles de… (La Découverte), un ensayo que se adentra en los círculos de esos retoños de familias pudientes en la patria de la supuesta égalité. Las autoras descubrieron que frecuentan los mismos colegios, ya sean inmemoriales instituciones católicas o escuelas Montessori de educación bilingüe. Luego aprenden a jugar al tenis o a montar a caballo en los mismos clubes para happy few y, durante la adolescencia, frecuentan los mismos rallies, exclusivos cenáculos de socialización para los hijos de la aristocracia y la alta burguesía. No es extraño que terminen emparejándose o, por lo menos, trabajando en los mismos lugares, donde se apoyan inevitablemente en la escalera que conduce al poder.
Hace medio siglo, el sociólogo Pierre Bourdieu ya denunció los mecanismos que garantizaban la reproducción de esos privilegios y fortificaban la jerarquía social preexistente. Describió a un país que, pese a creerse plenamente igualitario desde los tiempos de la Revolución –la nobleza quedó oficialmente abolida en Francia en 1789–, se seguía dividiendo “entre herederos y desheredados”. Las autoras del ensayo afirman que la situación no ha mejorado. Más bien lo contrario. “Esa nobleza nunca dejó de existir. Cincuenta años después, esos herederos no solo figuran en la esfera económica y política, sino también en el ámbito cultural”, afirma Gorius. El libro arranca con una lista interminable de hijos de que dominan el mundo del espectáculo, como Vincent Cassel, Chiara Mastroianni o Charlotte Gainsbourg, quien acaba de protagonizar una campaña publicitaria al lado de… su propia hija. “Es como si el propio apellido se hubiera convertido en un negocio”, apunta la autora, para quien “la división entre las élites y el pueblo es un problema central en la Francia de hoy”, convertida en “una sociedad sin combustible, donde el ascensor social ha dejado de funcionar”.
Los expertos dicen lo mismo desde hace tiempo. El economistaThomas Piketty advierte que las desigualdades aumentan desde los ochenta, mientras que el joven sociólogo Camille Peugny ha alertado que el determinismo sigue plenamente vigente: cerca del 70% de los hijos de obreros siguen ocupando empleos de obrero. Sucede en muchos otros sitios, pero en una nación tan íntimamente convencida de su igualitarismo duele todavía más. “Estas dinastías cuentan con una ventaja considerable respecto al resto: la inmortalidad simbólica. Cuando uno se apellida Peugeot, vive de una manera distinta, como si diera continuidad a lo que hicieron sus ancestros”, explica el sociólogo Michel Pinçon, que lleva décadas estudiando a las clases acomodadas junto a su esposa, Monique Pinçon-Charlot. “En cambio, un hijo de obrero no sabe ni cómo se llamaban sus tatarabuelos. El efecto en la autoestima de unos y otros no es el mismo. Los hijos de no se sienten seres aislados, sino eslabones de una estructura superior que, a la vez, les confiere la convicción de ser individuos de excepción”. Así les sigue tratando un país que cortó las cabezas de sus reyes, pero sin eliminar la corte.
 5 ENE 2016 -  El País (Trasladado por JP)


viernes, 18 de diciembre de 2015

Camino de los Cipreses 16/12/2015






Asistentes: Fernando, Chicho, Miguel, Paco, Juan Angel, JL, Miguel Angel y yo


Dejamos los coches en el  punto de partida, cerca del cementerio de Alpedrete de la Sierra. El tiempo era cálido para la época del año en que nos encontramos. Una vez preparado el equipo, tomamos el Gr-10, que baja hasta encontrar una pista, que una vez cruzado el arroyo Reduvia, sigue por la pista que asciende continuamente hasta llegar al collado de la Venta.



Antes hemos pasado por una casa en ruinas de muy buena fabrica (según AC de guardias forestales), En el collado tomamos los “panchitos” con el buen vino de Ribera que nos aporta nuestro especialista, en una bota nueva que sabía algo a pez...



Después del descanso, tomamos por una pista que baja al Lozoya por el barranco del Robledillo. Poco antes de llegar al río, frente a una portezuela de piedra, justo cuando volvemos a encontrar el GR-10,
tomamos un camino a la izquierda que llega hasta un muy inclinado cortafuegos por el cual no tuvimos más remedio que subir.

Una vez acabado el cortafuegos  surge una vereda a la izquierda y un camino que sigue subiendo: Miguel Angel, y Fernando siguieron por la vereda, mientras que el resto continuamos por el camino que, siguiendo nuestro criterio, es el camino de los Cipreses,


ya que vimos muchos y buenos ejemplares de cipreses. Ambos caminos se junta en una explanada, donde tomamos nuestra comida con mucho chocolate, guirlache… además del café y el “petrolato”.

Después de descansar retomamos en camino de vuelta que era de bajada hasta llegar al pueblo, que en vez de tomar el GR-10, que es muy empinado, seguimos por la pista que es mas suave, aunque mas largo el recorrido.

Jerónimo Limón





domingo, 13 de diciembre de 2015

Excursión gastronómica prenavideña a la Dehesa de Moncalvillo 9 diciembre 2015



Esta vez nos ha costado 45 mensajes ponernos de acuerdo para vernos en una gastronómica antes de meternos en la hiper actividad hamsteril prenavideña. Por fín, decidimos ir a dar un paseillo a la Dehesa de Moncalvillo el día 9 y luego acercarnos a comer al restaurante El chuletón de Olentxero de San Agustín de Guadalix.

Estuvimos en el punto de encuentro ( entre el km 5 y 6 de la carretera que lleva a Colmenar Viejo) JL ( que ya puede volver a las excursiones, después de su reposo forzado por su lesión en la pierna), JGC, Miguel Angel, Juan, Manolo, JP, Jesus y Chicho ( Pablo vino sólo a la comida).

El día era esplendido, y relajadamente nos dirigimos a tomar los panchitos a la ermita de Navalazarza.


No hubo duda en el recorrido, ya que se llega a la ermita por senderos bien definidos y que no ofrecen mucha alternativa. Otros años, desde este punto solemos hacer un recorrido circular que nunca coincide y que nos acerca a la base sur del Cerro de San Pedro. Pero esta vez teníamos que contentarnos con ese ida/vuelta de poco más de 7 km, para poder estar a tiempo en el restaurante.

Allí estuvimos puntualmente para escoger el plato del día, y con una pequeña modificación para poder probar las carnes a la “piedra” que ofrece el asador. La mesa no era redonda, con lo que las charlas quedaron divididas en dos grupos.


Se evitó hablar de política, lo cual es de agradecer, ya que estos días todos los medios nos bombardean con sus artículos, y ya somos "viejos" para intentar cambiar con nuestras opiniones a los comensales. Pero que conste que uno esta deseando que gane el que va a votar, otra cosa es que pueda convencer a otros de su elección.

El restaurante estaba bastante lleno, supongo que sería debido en parte a estas fiestas, pero también a la calidad de lo que ofrecen esas anfitrionas, ya que el restaurante está llevado sólo por mujeres, al menos las que vimos atendiendo a la gente.

Nos despedimos los del Norte, pero el resto decidieron dar una vuelta por el pueblo antes de volver a Madrid. El próximo miércoles( la última excursión del 2015) iremos a Alpedrete a recorrer el Camino de los Cipreses.


Chicho