lunes, 25 de septiembre de 2017

LAS TORRES DE LA PEDRIZA:20 SEPTIEMBRE 2017


Por fin una marcha verdaderamente montañera : Las Torres de la Pedriza
Se eligió la propuesta del grupo K2 de las Cumbres, lineal de ida y vuelta por el mismo camino siguiendo el PR-2. En los cruces de los correos, Miguel Angel ( que es el que en mejor forma está ) optaba por una versión reducida para los que no quisieran abordar los casi 900m de subida al Collado de Miradero, mientras Chicho proponía seguir el track del Grupo Magico de Senderismo(GMS) que volvía a Cantocochino desde el collado de la Ventana siguiendo el PR-1. Quedamos en tomar la decisión que mas nos conviniera en función de las fuerzas que tuviéramos.
Así pues quedamos a las 10h30m ( media hora antes de lo habitual, pues Miguel Angel nos advirtió a tiempo que hasta el 30 de septiembre la entrada de vehículos se cerraba a las 10h30m) en el parking de Cantocochino los que en esta ocasión podíamos salir: Chicho, Jero, Miguel, Miguel Angel y yo. A las once menos cuarto nos poníamos a andar sin saber a ciencia cierta hasta donde íbamos a llegar.
Hasta el cruce con el arroyo de la Ventana la marcha es un paseo recorrido ya tantas veces que apenas tiene interés , pero a partir de aquí la subida hasta los Cuatro Caminos se hace bastante dura y al llegar allí decidimos parar a reponer fuerzas y tomar los panchitos. Nos quedaban cerca de 450m de desnivel hasta el collado de Miradero y no conocíamos bien la subida . La ruta esta bien señalizada con las marcas blancas y amarillas del PR-2 y bastantes hitos pero aun así hay que ir bastante atento. Transcurre toda ella a través de un espeso pinar


y cerca del cauce de varios riachuelos que hacen la subida agradable,  siendo ésta no especialmente dura en su recorrido.

A la una y media llegábamos al collado de Miradero (1880).




Ya la vista de las Torres, la Cuerda Larga y las Milaneras era impresionante. Este punto es un cruce de caminos : el de la izquierda va por la cuerda de las Milaneras y el Carro del Diablo hasta el collado Cabrón, el de la derecha , por el PR-1 nos lleva pegando a las Torres al collado de la Ventana y el del frente( PR-2) a través del collado de Matasanos y Peña Lindera nos sube, bien a Asómate de Hoyos , a la izquierda o a Bailanderos , a la derecha, ambos en la cuerda larga. Existe otra opción ( hay varias propuestas recogidas en wikiloc ) que es bajar hacia el Manzanares ( puente de los Franceses o Charca Verde) por el camino de la Mina o por las Zetas ,estas ultimas se veían nítidamente desde el collado.

Formas graníticas con nombre en el entorno de la excursión

Después de las consabidas fotos y admirar el paisaje , decidimos continuar la marcha hacia el collado de la Ventana como propuso Chicho y ya que nos veíamos bastante frescos para realizar la vuelta por este nuevo sitio que pensábamos fuera bastante fácil y no muy largo .Pero iba a ser todo lo contrario , son cerca de 3 Km de constantes subidas y bajadas entre grandes pedruscos


que nos machacaron bastante .Desde el collado de Miradero el PR-1 sube por encima del collado de Matasanos (2000m) para pasar a la parte norte y mas espectacular de las Torres. La vista de las Torres desde su base es impresionante y digna de verse. Era gratificante haber hecho el esfuerzo de subir hasta allí para ver aquellas agujas y moles de distintas formas y tamaños.



En la subida nos separamos de Jero y Miguel Angel que tomaron un camino mas bajo. Nosotros decidimos continuar la marcha después que Chicho les mandara un whasap quedando para comer en el collado de la Ventana y diciendo a Miguel Angel que se bajara el track del GMS desde el correo. Pasada media hora les vimos aparecer por el PR-1 y les esperamos para continuar la marcha .Parecía que no llegábamos nunca a dicho collado y ya a las tres y cuarto decidimos parar a comer. Aunque Paco no estaba con la bota, Miguel Angel se había traído un vino de Somontano ( Enate) para hacer mas agradable la comida .Con los distintos chocolates, pan de higos ,aguardiente y el café de Miguel dimos por concluida la comida y el descanso. Pero la guinda de la excursión la puso Miguel Angel al encontrar, al lado de donde estaba comiendo ( y a cerca de 1900m) un precioso Boletus.


Continuamos la marcha y al poco dimos con el collado de la Ventana, desde allí la bajada por las zetas, la autopista y el parking .Miguel Angel y yo llegamos antes que los otros que bajaban relajadamente y sin ninguna prisa. Yo tenia alguna prisa y no me quede a esperarlos.
Concluyendo: una excursión magnifica que además pone de manifiesto que el grupo de los Marchosos esta en plena juventud y forma para poder realizar marchas como estas en cualquier momento, ya que no están por encima de nuestras posibilidades.

Juan Angel. 










lunes, 18 de septiembre de 2017

Paseo por Los Altos de Hontanar


Según la definición, Hontanar es el  lugar  en que nacen fuentes y manantiales. Así pues los altos del Hontanar es estribación de la sierra de la Morcuera que se lanza hacia el norte desde el puerto de este nombre hasta la vertical de la presa de Pinilla, rondando en todo momento los 1.600-1.700 metros de altura, de modo que, además de las lógicas fuentes, ofrece al caminante panorámicas del alto Lozoya.
Nada más natural que empezar esta jornada en una fuente, la de Cossío, que queda a un kilómetro del puerto de la Morcuera, bajando por la carretera de Rascafría. En ese parking habíamos quedado y solo JL tuvo que llenar la cantimplora. Una fuente que fue inaugurada en 1932 en honor de Manuel Bartolomé Cossío, maestro de la Institución Libre de Enseñanza. Pero fuente también de perspectivas, ya que desde ella se goza de una grandiosa vista del valle del Lozoya, con la mole de Peñalara justo enfrente.

 Se trata de una discreta cadena montañosa que se eleva desde el mismo valle, y que ofrece desde el cordal unas extraordinarias panorámicas, en especial si nos detenemos en el Cerro del Águila o en uno de sus puntos más altos: el Pico Espartal. Desde el Pico Espartal nos permiten reconocer todos los accidentes geográficos que circundan el Valle del Lozoya.

Los Altos del Hontanar son una sierra menor (altitud máxima 1.733 m en el pico El Espartal) que discurre entre las dos cadenas mayores de la Sierra de Guadarrama: la Cuerda Larga formada por las Cabezas de Hierro (2.380) y La Najarra (2.122), al sur, y la de Peñalara (2.428) y El Nevero (2.209), al norte.

Las vistas desde estos Altos son de las mejores de las montañas de Madrid. En el invierno, por las sierras nevadas circundantes; en verano, por sus bosques frondosos y sus praderas floridas con ganado pastando en ellas; en todo tiempo, por la hermosa perspectiva de sus pueblos, montañas, prados, río y embalse.
Nosotros íbamos a acceder a esos altos recorriendo la cuerda del frontal este que mira hacia el valle. Entrando por la zona llamada de Las Lagunillas y recorriéndola por la cresta, mirando al valle que da a Miraflores y Bustarviejo.
De vez en cuando nos movíamos en el límite de los pinares y otras veces  adentrándonos en el bosque. Así llegamos en  hora y media al punto en el que la cuerda gira hacia el este para ir a La Perdiguera, estábamos a 1800ms de altitud. Aquí tomamos los panchitos e hicimos algunas fotos. Después  nos dirigimos hacia el Hontanar bajando por el cortafuegos hasta llegar al cruce de los caminos que van al puerto de Canencia, Morcuera y Peñas Viborizas, este era nuestro siguiente objetivo.
Seguimos de frente para ir a alcanzar estas peñas después de una subida por sendero de hasta 80 ms atravesando el cortafuegos y tomar otra bajada por un bosque que parecía encantado por el tipo de pinos, hermosos, y de suelo, muy húmedo seguramente en invierno y ahora solo sus huellas. Aquí vimos hermosos majuelos, y así que llegamos al refugio de la Majada del Cojo, que así se llama Diremos que una majada es un paraje en medio del campo o de la montaña que sirve como refugio del pastor y de su ganado por las noches, durante las épocas del pastoreo y de la trashumancia.
Es conocido este lugar para nosotros dado que transcurren por aquí muchas de las excursiones que hemos hecho por estos montes. Eran las 14hs y llevábamos desde las 11,15hs con algún descanso.

Pero estaba claro que nuestro objetivo era hacer la subida al Cerro del Pino de 1720ms donde haríamos la comida. En la Majada estábamos a 1640ms y tuvimos que bajar para cruzar el arroyo de El Águila que todavía llevaba agua. Por el cansancio y por lo empinado del camino esos 150ms de desnivel resultaron muy duros pero finalmente alcanzamos el cerro.

Allí habían ya llegado los más marchosos cuando después lo hicimos JG y yo. JA está en otra división y sus andares casi no se pueden ver, si acaso en las obligadas paradas en las paradas. Me sirve si acaso de referencia Chicho al que le veo el trasero de vez en cuando. Menos mal que JG está a mi nivel y fuimos charlando casi toda la marcha, menos cuando el resuello no nos lo permitía. 
Le dimos un repaso a la política, la familia, la educación, la cultura, el cine,. . .
La comida fue, por suerte, el momento de descanso y recuperación de fuerzas en la que como siempre se disfrutó de charla, vino, dulces, licores, pero el café faltó porque el responsable no vino; como la bota, pero en este caso si lo sustituimos.

Después de la comida y en una hora nos plantamos en los coches, ya sabemos que para algunos esos kms son los de la basura. Obviamente fue como casi siempre a toda leche. Las ganas de llegar!










 JP







jueves, 15 de junio de 2017

Boca del Asno-Cerro Pelado-La Camorca 14 junio 2017

Cerro Pelado


Esto es Cerro Pelado, un lugar desde el que es difícil ver el entorno tan impresionante que luego describiremos al llegar a la Camorca. Nosotros, JA y yo , estábamos muy contentos porque habíamos terminado allí la "exigente" subida que desde la Fuente del tío Linos nos había acompañado y aprovechabamos para descansar tomando los acostumbrados "panchitos". Seguíamos un track que habíamos conseguido en wikiloc de "elK2delasKumbres" que está muy bien documentado y que seguimos fielmente. Únicamente aconsejar que después de la Fuente del tío Linos, se busque el wpt "Senda olvidada de Peñas Lisas", porque ahí comienza una senda estrecha que nos permite alcanzar el cerro con más facilidad y que no es fácil de ver. El resto del track no ofrece dificultad, ya que discurre por tramos muy pisados y conocidos.

Refugio y mirador de la Camorca


Llegamos a la Camorca, después de haber visitado la fuente del Cerro Pelado (apenas unas gotas) por una senda siempre ascendente, que por comparación a la del cerro que dejábamos, nos pareció un paseo. Las vistas desde allí recorren todo el arco de cumbres desde Peñalara, después Siete Picos, Montón de Trigo, La Granja, Peña Citores... y son un regalo,

Una de las vistas

aunque en este día, había una ligera neblina que nos recordaba que posiblemente fuera debido al desacostumbrado calor de estos días de Junio. La visita, y firma en el libro del interior del refugio , nos gustó
Interior del refugio

por lo bien conservado que está todo en su interior.

El día, con sol, estaba fresco, porque de vez en cuando corría una ligera brisa y porque la sombra de los pinares de Valsaín y sus variados arroyos siempre se agradece. Las vacas ayudaban a uno a decidirse a sacar la cámara de fotos, tan bucólicas parecían en el paisaje lejano.

Las vacas al fondo felices en su nava

La zona ya llegando a al Eresma estaba aún muy húmeda y se veían felices también  a los innumerables helechos

Helechos 

que había por allí.

Desde la Camorca, ya todo es bajada, así que uno va saltado de sombra en sombra, sólo buscando algún buen sitio para comer.

Eresma

Lo hicimos ya muy cerca de la Boca del Asno, a la orilla del Eresma y metiendo nuestros agradecidos pies en sus aguas.

Chicho










jueves, 8 de junio de 2017

Marcha gastronómica de final de curso (7.6.2017)

Se trataba en esta ocasión de dar un paseo no muy largo ni de mucho desnivel (es decir, una 'mariconada' como algunos dicen) para que pudiésemos asistir la mayoría, pero algunos solo acudieron a la comida, debido a lesiones, accidentes, el trocante o el nervio ciático, el esternón o cualquier otra afección, o bien algún compromiso. En el grupo todavía quedan marchosos que corren como una moto y suben picos como cabras montañesas, con perdón. 
El caso es que la marcha tampoco debía ser muy larga pues a las 14.30 nos habíamos citado para la celebración de fin de curso con una buena comida en un restaurante de Navacerrada de nombre El jardín de Felipe, que ya se ha hecho habitual en el grupo. Yo no lo conocía, llevaba apuntado en un papelito el nombre y la dirección (calle Mayo, 2) y aún así me costó encontrarlo. El GPS me decía por donde debía estar pero a la vista de lo difícil que es aparcar en Navacerrada, tuve que estacionar en un sitio algo alejado del lugar de la comida. Pregunté a unos cuantos viandantes con la mala suerte de que nadie era del pueblo hasta que di con una pareja que regentaba una tienda y supieron indicarme. Llegué a tiempo de pedir unos tallarines con pollo y espárragos, y unas chuletas de cordero, una cerveza, un flan, un café y un chupito sin alcohol, pero me tocó sentarme en el extremo de una mesa alargada y la conversación se llevó a cabo por parcelas.
Nos vimos a las 11.00 en la rotonda del km 10 de la M 601 y desde allí comenzamos a caminar todos juntos. Después nos dividimos en dos grupos: los de la moto (Chicho, JA, Jero, JL, Miguel Ángel) y los del geocach (JG y yo). El día era soleado, caluroso y de un cielo azul sin nubes.
En cuanto a la marcha en sí, ya digo, una 'mariconada' (unos 7 km y 300 m de desnivel acumulado como puede verse en los gráficos). Al final subimos a varios cerros: el de las Golondrinas, el de Peña del sol y el de Rueda (los del grupo del geocach solo subimos a uno o a dos).
Para la comida se unieron al grupo JS, Pablo, Miguel y Paco.
Dejo abajo algunas fotitos de la marcha con vistas preciosas y de la comida, así como los gráficos.
Feliz verano a todos.
Manolo






jueves, 1 de junio de 2017

Los tejos del arroyo Valhondillo 31 de mayo 2015


Otra vez más volvimos a visitar los tejos del Valhondillo (Borondillo), ya que las otras marchas propuestas "Cardoso de la Sierra-Pico Santuy" y "Braojos-Dehesa boyal-Porrilla"  no fueron agraciadas con el voto de JL, el único que se recibió. El grupo está diezmado, los últimos en caer con fisura de esternón y gastroenteritis se unieron al que fue a Malta y al que vigilaba el correcto desarrollo del arreglos de cocina ( éste finalmente pudo venir). Así que a la hora de costumbre JL, Miguel y el que escribe, empezamos la marcha en la Isla, para ir subiendo por el margen izquierdo del arroyo de la Angostura que bajaba muy contento con las últimas lluvias de este mes de Mayo.


El sendero, muy agradable por la visión del arroyo tan cercano, pasaba por robledales y arboles de ribera que hacían las delicias de los pájaros de la zona. No sabe uno si cantaban por lo húmedo del entorno o por haber terminado ya sus deberes de crianza de la prole. Posiblemente por ambas cosas.

Somos animales de costumbres y volvimos a tomar los "panchitos" en el puente de la Angostura. Esta vez no haciendo caso a los geocachs cercanos y disfrutando de unos nísperos muy sabrosos que traía Miguel.



Llevábamos un par de tracks para acercarnos a los tejos, no por la parte norte, que llega a ellos por una pista forestal, sino por el sur. No es que sea difícil llegar, el terreno entre abetos es mullido y no ofrece problemas, pero hay que estar atentos para saber exactamente qué arroyo cruza uno, ya que con las lluvias todos parecían el Borondillo. Como se puede ver en el mapa, por la zona aparece el arroyo del Paraje, el arroyo de los Pinganillos, el arroyo de las Zorras y por fin el Valhondillo. Cada uno de ellos encajado entre laderas. Por no ir muy atentos a los tracks, cruzamos un par de ellos antes de llegar a los tejos y al Valhondillo.


La zona era muy bonita, así que disfrutamos de los pequeños desvíos.

Por fin los tejos. Muy viejos, y que dan un poquito de pena, aunque posiblemente puedan duran unos cientos de años más, si Trump lo permite. La excursión se hacía en un día perfecto, muy húmedo y con algún chubasco ocasional, que refrescaba las hojas de los muchos y hermosos acebos que había por la zona. Robles, acebos, pinos albales y tejos hacen de esta excursión una delicia.

Comimos donde el Valhondillo atraviesa el forestal para ir hacia el arroyo de la Angostura. A nuestro lado las últimas setas también agradecían las lluvias


y un poco más abajo nos encontramos con las hermosas madres orgullosas


de sus ya creciditos terneros.




Al final, incluso el embalse del Pradillo añadía un poco más de tranquilidad a la excursión.

Miguel nos invitó a café/poleo en el restaurante PinosAguas antes de coger el coche para volver a Madrid.



Chicho