jueves, 10 de enero de 2019

CORDEL DEL PUENTE DE SAN JUAN

FRESNEDILLAS -CORDEL DEL PUENTE DE SAN JUAN             09-01-2019

 Esta vez, solamente nos juntamos 3 marchosos en la Calle "Fuente de la Zorra" de Fresnedillas para repetir la excursión inacabada de enero de 2015: Juan Ángel, Miguel Sanguino y Miguel Ángel (el que hace la crónica). En aquella ocasión hacía frio, había algo de nieve y la lluvia nos sorprendió antes de llegar a las antenas, acabando por tomar el bocadillo en casa de Fernando. Este miércoles lucía el sol,  hacía muy buena temperatura  y el cielo estaba totalmente nítido.
Seguimos la calle,  dejamos atrás  la Fuente de la Zorra,




Fuente de la Zorra

cruzamos  después la carretera que lleva a Navalagamella y después de dejar las últimas casa de las inevitables urbanizaciones, comenzamos a bajar por el camino de Vinateros al encuentro del arroyo de los Morales. Desde allí hasta llegar al Cordel se va por una senda mucho más amena que el resto de la ruta que trascurre por anchas y monótonas pistas.  En este sendero encontramos una especie de artilugio que alguien había puesto para atraer y dar de comer a los jilgueros.

Artilugio para pájaros
 Una vez que llegamos al cruce con el Cordel, hicimos cómo la vez anterior: seguimos un Km por el Cordel a la izquierda hasta el primer altillo para hacer la marcha un poco más larga. Volvimos sobre nuestros pasos, cruzamos el arroyo y tomamos allí los panchitos antes de seguir por el Cordel en el sentido ya correcto para hacer la marcha circular.
De aquí hasta el cruce de nuevo con la carretera es la parte con más subida del recorrido pero siempre en forma suave.  El Cordel estaba ensanchado con carteles que anunciaban su mejora.
Cordel del Puente de San Juan
Las Machotas y Zarzalejo
Hay que decir que la vegetación de todo el trayecto consiste en robles, encinas, quejigos, enebros y algún arbusto como jara y retama.
El terreno se dedica principalmente a dehesas  para el ganado vacuno.

Dehesa
 















En explotaciones pequeñas emplean el típico portón consistente en somieres.
Típico acceso madrileño a finca rústica
Tuvimos que andar un pequeño trozo por la carretera de Navalagamella y después de dejar unas explotaciones agrícolas, alguna de la Comunidad, continuamos por el Cordel casi sin pendiente hasta llegar a las antenas.
En el camino vimos unos cuantos abrevaderos en buen estado de conservación.
 
Una vez que el camino llegó a la altura de las antenas, oímos un altavoz con la advertencia de que no hiciéramos fotos, por ser zona de seguridad. Por supuesto, no hicimos ninguna foto y mientras estábamos mirando las antenas, se acercó al otro lado de la  doble valla un coche de seguridad y el vigilante volvió a repetirnos que no hiciéramos fotos. No entiendo muy bien el tema, cuando si te subes a cualquier montículo con un objetivo haces las fotos que quieras mucho mejores que desde el camino. En fin, supongo que ese día el vigilante estuvo un poco más entretenido.  
Ojo. Son fotos de archivo
 
 
Desde las antenas volvimos sobre nuestros paso y en vez de coger la pista por la que volvimos la otra vez, que era un poco incómoda  por el firme de piedrecillas, volvimos por el Camino de la Memoria que viene a dar a la carretera que sube de Colmenar de Arroyo. Ya por carretera, pasamos por el camino de NavaHonda (el que va a Navalquejigo), el museo lunar, el potro de herrar y acabamos en el bar Amador tomando un café.
 


Potro de herrar

Trampantojos
También vimos varias puertas y ventanas adornadas con trampantojos.
Del bar  a los coches, esperando más afluencia para la próxima marcha y la mejoría general de los enfermos.
 



 
Miguel Ángel Lázaro
 

viernes, 4 de enero de 2019

China sitúa la Chang'e 4 en la cara oculta de la Luna




China ha logrado por primera vez en la historia posar una nave en la cara oculta de la Luna. La sonda Chang'e 4, que fue lanzada el 8 de diciembre, tocó el suelo del satélite este jueves a las 10.26 hora. ¿Por qué tiene la Luna una cara oculta?

En realidad no hay nada raro en que la Luna haga eso. La rotación de la Tierra sobre su eje (cada día) y su giro alrededor del Sol (cada año) no se deben nada el uno al otro. Pero la Luna está muy cerca de nosotros, y funciona como la mayoría de los satélites que conocemos: su día (periodo de rotación sobre su eje) está acoplado gravitatoriamente a su año (periodo de rotación alrededor de la Tierra). Ambos miden lo mismo, por lo que la Luna siempre nos muestra la misma cara. Y siempre nos oculta la otra.
Cogiendo una naranja y pintando un meridiano en ella la hacemos dar la vuelta sobre un punto (La Tierra) sin girarla sobre sí misma, veremos que en cada momento presenta un meridiano distinto a ese punto central hasta presentar todas las caras. Pero si se le hace girar sobre sí misma a la misma velocidad que sobre el punto central (LT) esta verá siempre el mismo meridiano (la misma cara).
La cara oculta no significa cara oscura. Cualquier punto de la Luna recibe la luz solar durante dos semanas y se pasa a oscuras las otras dos. Lo que nosotros no podemos ver puede ser iluminado para los observadores que estén al otro lado.

La nave no tripulada ya había entrado en órbita lunar elíptica durante el pasado domingo, con el punto más cercano al astro a unos 15 kilómetros de su superficie y el más lejano a unos 100 kilómetros, según informó la Administración Nacional del Espacio de China. Desde entonces se buscó el momento idóneo para llevar la sonda a la superficie lunar, porque la parte no visible del astro tiene periodos de día y noche que duran unos 14 días terrestres y se necesitaba la luz solar para que tanto el módulo de aterrizaje como el vehículo móvil de exploración funcionaran como estaba previsto.
Recreación del vehículo lunar de la sonda 'Chang'e-4'.
Entretanto, los ingenieros verificaron el buen funcionamiento de la sonda y del satélite Queqiao, que sirve de enlace para comunicar este vehículo explorador con la Tierra. El hecho de que la comunicación con la sonda no pueda ser directa —la propia masa de la Luna lo impide— es uno de los principales obstáculos técnicos de la misión. Finalmente la sonda tocó superficie sin problemas en el cráter Von Kárman, de 186 kilómetros de diámetro, situado en la cuenca Aitken (en el Polo Sur), que a su vez es uno de los mayores cráteres de impacto conocidos en el sistema solar y uno de los más antiguos de la Luna. "Se ha abierto un nuevo capítulo en la exploración lunar por parte del hombre", dijo la agencia espacial china en un comunicado.

El principal objetivo de la sonda Chang'e 4 es analizar la composición del terreno y el relieve de la zona, lo que podría dar pistas sobre los orígenes y evolución del satélite. Esa cara lunar, invisible desde la Tierra, es muy distinta de la que conocemos. Si la cara vista muestra mares llanos de basalto y relativamente pocos cráteres, el otro lado está lleno de estos y su composición parece diferente. La misión china podría recabar datos sobre la evolución y la geología de esta área desconocida del satélite.

La nave china ha completado así un nuevo hito de la exploración espacial, que esta semana ha asistido a otros dos logros:

·     La sonda Osiris-Rex de la NASA descendió hasta el asteroide Bennu y lo orbitó a apenas un kilómetro y medio de la superficie. Esta complicada maniobra depende de la microgravedad que ejerce la roca, de apenas 500 metros de diámetro.
·          El año arrancó con el paso de otra sonda estadounidense —New Horizons  junto a Ultima Thule, el cuerpo más lejano del Sistema Solar que se haya visitado.

 Las muestras que se obtienen son un tesoro científico para entender el origen del sistema solar y los principios generales de la formación de los planetas. Chang'e 4 toma el nombre en honor a una diosa que, según la mitología china, habita en la Luna. Tras el alunizaje está planeado que se despliegue un vehículo de exploración que empezará a recorrer este desconocido paisaje lunar y a transmitir datos que permitan esclarecer algunos de los principales interrogantes sobre la cara oculta del satélite.
La primera imagen tomada por la sonda Chang'e 4 en el momento del alunizaje en la cara oculta de la Luna.

El artefacto es "el más ligero del mundo de su tipo", con 140 kilos de peso. Sí se ha dado a conocer que tiene seis ruedas y está dotado de una cámara panorámica, radar y un espectrómetro de imágenes infrarrojas, entre otros equipos. La nave espacial, a su vez, cuenta también con cámaras para grabar el alunizaje y las imágenes del terreno, y un espectrómetro de baja frecuencia. La Administración del Espacio de China ya ha publicado las primeras fotografías enviadas por la sonda durante el alunizaje.

La misión, además de analizar los datos de la superficie lunar, también incluirá otros experimentos científicos. Chang'e 4 lleva a bordo huevos de gusano de seda, semillas de patata y de flores para observar la germinación, crecimiento y respiración en las condiciones de baja gravedad de la superficie lunar.

JP

viernes, 21 de diciembre de 2018

Cascada Cancho Litero desde la Urbanización Los LLanos (Villavieja del Lozoya) 19 del 12 de 2018




En la última marcha antes de Navidad, nos hemos reunido cinco marchosos: Jero, Chicho, JA, MA y yo Miguel. Paco y Juanma no pudieron venir porque a última hora algún imprevisto se lo impidió. Sentimos mucho no haber podido disfrutar de su compañía y lo sentimos un poco porque nos quedamos sin vino.
Habíamos quedado en los aledaños de la Urbanización Los Llanos en Villavieja de Lozoya, y  allí nos reunimos, a las 11h. más o menos, tras sortear una carretera de tierra con unos baches de impresión.
Comenzamos la marcha por una pista de tierra bien compactada que recorre un robledal que en esta época del año   luce todavía colores del otoño, en las hojas que tapizan el suelo y en las que   se resisten a caer de las ramas.



Tras un buen rato de marcha llegamos a un claro desde el que se divisa un cambio radical en el paisaje; el robledal da paso a un extenso pinar de troncos alargados en cuyo centro aparece el escarpado cañón hacia el que nos dirigimos para contemplar la cascada que es el objetivo de la marcha.


Nos internamos en el pinar que es  muy denso y está recorrido por el arroyo Litero que va bastante cargado de agua y que tenemos que vadear cruzando por un puente de troncos inestable y peligroso. El suelo está plagado de ramas secas y mojadas, que muchas veces nos hacen resbalar. Hay una gran cantidad de pinos tronchados y caídos, y nos preguntamos cuál será la causa: la enfermedad de los pinos, un vendaval…


Llegamos a un claro del bosque en el que nos detenemos a tomar los “panchitos”. Allí, Jero y yo nos enteramos de que "colada", además de los significados habituales, significa, en la sexta acepción del diccionario de la RAE, "Faja de terreno por donde suelen transitar los ganados para ir de unos a otros pastos, bien en campos libres, adehesados o eriales, bien en los de propiedad particular, después de levantadas las cosechas" Cada día se aprende algo nuevo.
Enseguida iniciamos la subida, bastante escarpada, hacia la cascada, pero ha merecido la pena, porque la vista de la cascada es espectacular, y en los alrededores hay rincones de una gran belleza.






Con cuidado, porque ya estamos un  poco mayores, iniciamos la bajada que transcurre sin incidentes, y en su mayor parte por una "colada".  Ya muy cerca de los coches (porque la marcha no ha sido muy larga) en una encrucijada de caminos, paramos a comer.

En animada charla, damos cuenta de la comida y  como se ha levantado un  viento bastante molesto y nos estamos quedando fríos, nos retiramos a nuestros vehículos, a los que llegamos enseguida.
Los del norte parten raudos y JA y yo mismo, nos paramos en Buitrago a echar un trago.

¡¡¡¡Feliz Navidad a todos!!!!

Miguel

jueves, 13 de diciembre de 2018

Marcha gastronómica de Navidad a las Clavijas 12.12.2018


Ya estamos en esas fechas en que seguimos las tradiciones para vernos con una comida de Navidad, y precedida de una "ligera" marcha. Esta vez Juan Angel y Miguel Angel habían propuesto restaurantes y recorridos. Supongo que por curiosidad con el nombre elegimos Las Clavijas de la Pedriza, ya que ninguno conocíamos la Senda de las Cabras que conduce a ellas. Saldríamos de la ermita de San Isidro del Boalo y comeríamos  después en Cerceda, en el MIckey Monkey. 

A las 11h acudimos a la cita : JuanMa, Paco, JGC; Jero, JA, Miguel, Miguel Angel, JL y el que escribe. Todo el mundo estaba contento en esa clara y soleada mañana. La ermita es una preciosidad, está muy cuidada y se puede visitar, ya que no había candado en la verja de entrada. La zona, con bancos y mesas de granito, permitía adivinar los festejos que se hacen cuando llega la fiesta de San Isidro.


En las laderas que suben a Las Clavijas, un pastor rodeado de vacas, lanzaba gritos desgarradores, posiblemente hablándole en su idioma a algunas vacas para que acudieran a la pitanza que les llevaba.

La subida, por la Senda de las Cabras, muy pisada por animales y madrileños, está muy marcada, aunque muchas veces, en algunos puntos, hay más de una elección. En el grupo hay varios GPSs, alguno lleva un móvil con Oruxmaps, pero el resto llevábamos Garmin. El track lo habíamos cogido de esa magnífica web, Wikiloc, que es cómo el "Diario Oficial" para los funcionarios, y que permite escoger y luego seguir recorridos de montaña, sin tener que adivinar en donde se encuentra "ese árbol en el que torcer a la izquierda para llegar a la cancela que....". Eran otros tiempos, muchos seguíamos las amenas descripciones de Andrés Campos, pero no dudamos en pasarnos al track en el GPS para transitar por las montañas. 

La subida, de un poco más de 1 Km es exigente, 400 m, así que íbamos lentos y como casi siempre, en un par de grupos. Andar por la Pedriza, no es sencillo, si no se lleva un track, resulta difícil y es fácil perderse, por eso hay que ir siempre mirando el GPS para ve si uno aún sigue en el track. Los que íbamos delante encontramos Las Clavijas al torcer a nuestra izquierda en la base de la Torreta de los Porrones,


pero hay que decir que están muy camufladas en las rocas. Allí estaban  "las humildes ferratas madrileñas".




Aunque senderistas de muchos años y ya mayorcitos, nos tomamos con mucho cuidado ese pequeño paso. Ya sé que no hay que decir eso, pero uno, el que escribe,  nunca, ha sido un gran montañero, solo disfruta de la montaña. Subimos por ellas sin mayor problema. En la parte alta estuvimos esperando al grupo que venía detrás, traían GPS con el track, así que no nos imaginábamos que no encontrarían el paso por la zona. Es verdad, que deberíamos haber esperado antes de subir por Las Clavijas, ya que una vez arriba resulta muy peligroso  bajar para localizar a los que venían detrás, ademas, la visibilidad en la zona resulta imposible por que la tapa la mole de granito de la Torreta. Bueno, esperamos un poco más tomando arriba los "panchitos" de costumbre y nunca nos imaginamos que no las localizarían. 

El sendero, duro, pero muy gratificante por las vistas y el descubrimiento de los habitantes habituales de la zona , cabras y buitres leonados, pronto termina, y ya el descenso hacia las Zetas de la Pedriza resulta muy sencillo. 





Cuando llegamos a los coches, no había rastro del otro grupo, estuvimos esperando un buen rato y finalmente, nos dejaron a Jero y a mi, para que los recibiéramos y pacientemente ( aunque tenían razón), escucháramos sus quejas. Conseguimos divisar a un jersey rojo en la lejanía, bajando por donde habíamos subido, y supusimos que eran ellos. Al llegar, después de media hora,  nos contaron su historia y nos dirigimos hacía el restaurante, en donde  ya estaba el grupo y Manolo, que había acudido allí directamente.

Pablo, JS y JP, por distintas razones no pudieron asistir.

La comida muy agradable.


Al final, nos despedimos hasta el 2019 , aunque es posible que el próximo miércoles Miguel S. haga una propuesta para que se animen los que quieran.

Felices Fiestas!

Chicho 










miércoles, 5 de diciembre de 2018

El Canal de El Mesto 05 Diciembre del 2018



Nos reunimos en el parking del cementerio de  El Molar alrededor de las 11 hs; cuatro marchosos del Norte (M.Angel, Jero, Chicho y JL el que les narra esta crónica); los marchosos del Sur tenían mejores cosas para disfrutar en este largo puente de la Constitución que cumple 40 años.

Esta excursión ya la hemos hecho ocho veces, incluida la presente, por el grupo de los marchosos, algunos de sus miembros ya no están activos y solamente nos acompañan en las gastronómicas, la próxima será el día 12 Dic.


Como se relataba en la marcha de 2012 https://marchosos2010.blogspot.com/search?q=molar
“Bajamos desde el cementerio hasta el rio Guadalix y alcanzamos la famosa azud, pequeña presa de sillería que suministra el agua del río Guadalix a la canalización del Canal de Isabel II. Esta pequeña presa, reliquia de la arquitectura hidráulica, está labrada en sillares de piedra del terreno cuyo muro de 23 metros de longitud y 4,20 de alto se apoya sobre una gran roca levantada en medio del cauce del río. Tiene una capacidad de embalse de 2.655 metros cúbicos y 120 metros de cola. Una vez concluida la obra, en 1906, abasteció de agua a Madrid durante 156 días a lo largo del dicho año.”

Al llegar abajo para intentar cruzar el rio Guadalix y subir por la otra orilla según marca el track vimos que la excesiva cantidad de agua nos lo impedía, sobre la marcha decidimos continuar por el canal rio abajo, pues ya estamos acostumbrados a cambiar sobre la marcha.






El paseo fue agradable y nos encontramos varias veces con una pareja, la mujer experta en geocaches de Orense por mas señas estaba metida en el túnel para encontrar infructuosamente u geocache que JG habría encontrado sin dificultad.





La otra persona era una mujer con un galgo que nos seguía los pasos y que olisqueaba las mochilas sabiendo que allí dentro había algo de comer.
La vistas del otro lado eran estupendas y Chicho logro ver una pareja de ciervos corriendo


Tomamos los cacahuetes en una almenara con bellas vistas.

 Después de los frutos secos regados con el buen vino que J.L. trajo, no echamos de menos a Paco por estos motivos ya que ha sido superado con creces en cuanto a la calidad del vino.

Como teníamos tiempo decidimos ver las cascadas en un paisaje de arboles de rivera con las estelas de los aviones y un buitre surcando los cielos en este dia esplendido.













Decidimos subir hasta la atalaya para comer.


Después de los chocolates y del orujo de M.A nos dirigimos a los coches

Objetivo cumplido, unos 14 Km. y 300 m. de desnivel

Saludos J.L.




sábado, 1 de diciembre de 2018

De Valdemanco al Mondalindo 28 Noviembre 2018



                Hoy nos hemos juntado casi todos los elementos del grupo: Chicho, Jero, Jesús P., José Luis, Juan Ángel, Miguel Ángel, Miguel y Paco (el que suscribe). El día es excelente. La ruta que vamos a hacer es desde Valdemanco, llegar al puerto del Medio Celemín, torcer allí a la izquierda y encaminarnos hacia Peña Negra (1.832 m) y después al Mondalindo (1.831 m).

                  Antes de llegar al depósito del agua, donde hemos quedado en aparcar, algunos senderistas preguntan en un bar  si conocen la ruta que vamos a hacer y les comentan que sí, que se llama la “ruta del banco” porque en Peña Negra hay un banco de piedra con respaldo donde está grabado “Valdemanco”.

                Iniciamos nuestro ascenso y en seguida llegamos al puerto del Medio Celemín siguiendo la cañada Real Segoviana. Torcemos a la izquierda y seguimos subiendo lentamente hasta que al cabo de una hora se llega a una fuente con mampostería de rocas donde algún que otro echa un trago bastante fresquito. Un poco después se nos presenta una subida bastante fuerte que nos va a conducir a Peña Negra, pero antes de llegar allí hacemos un receso para tomar un piscolabis al que llamamos “el cacahuete” y nos echamos un trago del vino de la bota de Paco. Ya repuestos un poco, tenemos fuerzas para llegar hasta las antenas de Peña Negra, donde nos hacemos unas fotos y contemplamos el fabuloso paisaje con nieve en la Bola y en la Cuerda Larga y unas vistas excepcionales de la sierra de La Cabrera. Bajamos un poco y luego hemos tenido que volver a subir hasta el Mondalindo (o Cabeza del Cervunal), cuya subida es más suave que la anterior y más llevadera.

                Arribamos al Cancho del Mondalindo y aquí se quedan 3 compañeros a tomar el almuerzo. Los otros cinco siguen bajando hasta la fuente  llamada del “Agua Fría”. Se trata de un caño de plástico largo y de unos 15 cm de diámetro escondido entre matorrales. Este sitio es peor para almorzar que el elegido por los otros tres, pero ¡qué le vamos a hacer! Las vistas siguen siendo sobrecogedoras.

                Llegamos a los coches y al salir del lugar donde Jero tiene aparcado el suyo, se le mete una rueda en una zanja y no podía salir de allí. Tuvimos que poner piedras en la rueda y empujar unos pocos hasta que salió de la zanja.

                Una marchita durita pero compensa por su vistas. Ahí van unas pocas fotos.
Paco, 30 de noviembre de 2018.