sábado, 27 de agosto de 2011

Prestar atención

Benjamin Disraeli, dejó escrita la siguiente confesión: "Mi modo de ser exige perfecta soledad o perfecta compañía". Hay una soledad activa, en la que sentimos la dicha de volver a encontrarnos con nosotros mismos tras haber estado absorbidos por otras solicitudes que enajenan temporalmente nuestra intimidad; y hay también una sociedad activa, en la que disfrutamos de los placeres comunitarios que sólo el comercio con los demás puede suministrarnos.
Entremedias, una variedad de formas deficitarias de instalarse en el mundo, que son las que Disraeli impugna: ese aislamiento no buscado, empobrecedor, deprimente, que nos separa del entorno creando a nuestro alrededor un foso infranqueable; y en el otro extremo, el triste estado al que nos lleva el latoso, ese espécimen sobreabundante en la vida social que se caracteriza, en definición de Benedetto Croce, por "quitarnos la soledad sin darnos compañía". El hombre es una entidad atencional y por eso el latoso, que, con malas tretas, se hace con nuestra atención para luego defraudarla o maltratarla, nos está sustrayendo lo que más propiamente somos.
El hombre es tiempo, suele decirse, pero, hay que añadir, no cualquier tiempo, no, por ejemplo, el que erosiona la roca con lento desgaste sino sólo el consciente, atentamente vivido. Porque el yo, ese centro intangible y ubicuo, late fragmentariamente en todo cuanto hace, piensa, imagina, habla o siente, pero para encontrarlo entero hay que averiguar dónde pone su atención. En la atención al yo le va su ser. Y como los niños lo presienten, no se conforman con la presencia distraída de sus padres y lo quieren todo de ellos "reclamando su atención" constantemente con mil menudencias.

 La sociedad en su conjunto se sustenta sobre el arte de intercambiarse "atenciones" unos a otros para, aprendiendo a limitar la propia agresividad y el egoísmo a flor de piel, permitir la convivencia en paz y armonía. Reconvenimos a quien contraviene las reglas de urbanidad "llamándole la atención" sobre su indebido comportamiento; y al contrario, juzgamos "atenta" a esa otra persona de delicada cortesía que se muestra deferente en el trato con los demás y, poniéndose en el lugar del otro, mira por su bienestar y sus intereses. Una sociedad de hombres bien educados sería aquella en la que sus miembros han adquirido el hábito de cuidar del placer ajeno con muestras más o menos codificadas de respeto y consideración, una práctica que damas y gentilhombres llevaron a la categoría de obra maestra en aquellos salones parisinos del XVII y XVIII, escenario privilegiado de la "conversación civil".

Y si ciudadanía y amistad son en alguna manera, como se observa, fenómenos atencionales, el enamoramiento vendría a exasperar esa tendencia, al menos para Ortega y Gasset, quien en Estudios sobre el amor cavila acerca de esta anomalía psicológica que arrastra al amante con morboso impulso a concentrar en el amado toda su atención, antes saludablemente dispersa en una rica variedad de asuntos.

Corolario de lo anterior es que la atención es sagrada y, para mí, uno de los dioses penates de mi particular panteón. Quien se aproxime a alguien que no le ha hecho ningún daño con el propósito de arrebatarle su perfecta soledad, que se pregunte antes si se siente con fuerzas de transportarle a una perfecta compañía y, si no se ve con esa capacidad, que, por favor, se abstenga, salvo casos de fuerza mayor.

Por eso es tan exacta la expresión española "prestar atención". La atención en todo caso se presta, no se regala a fondo perdido. Quien pide nuestra atención, toma ésta a préstamo y concurren sobre él las obligaciones del prestatario en lo concerniente al deber de poseer, conservar y usar con diligencia la cosa prestada. Más aún, en la medida en que ha tomado en préstamo nuestro bien más preciado, de sagrada naturaleza, y ha disfrutado de él durante cierto tiempo, lo correcto sería que nos lo devolviera con intereses, retribuido con la moneda de la amenidad, el pasatiempo, la alegría, la satisfacción de la curiosidad o la ampliación de conocimiento.
Cuando se habla de altruismo en tantas ocasiones y contextos tan favorables debería tenerse en cuenta que no hay mayor filántropo que quien en la vida corriente trata con benevolencia una atención ajena previamente captada, mientras que quien la desatiende y se comporta no como lo que es, poseedor adventicio y provisional de ella, sino como propietario y por añadidura despótico y grosero ¿como esos gigantes "follones y lascivos" a los que valerosamente combate Don Quijote? ese tal es un delincuente, aunque haya creado la ONG más admirable del mundo.

Pues somos tiempo, se decía al principio, y el latoso que nos permuta alevosamente soledad por aburrimiento, mata el tiempo que somos y en puridad nos está matando a nosotros, aunque por desgracia el código penal, siempre por detrás de la historia, no haya tipificado todavía este delito de lesa humanidad. Y conviene recordar, finalmente, que la condición de latoso no es exclusiva del individuo sino que una densa trama de actos protocolarios a los que las expectativas creadas en la vida privada y profesional nos obligan a asistir usuran nuestro tiempo sin aparente beneficio de nadie, y así hartas veces es precisamente la propia sociedad la que se constituye en el más temible y alienante de nuestros time consumers.

Excuso decir que el mismo riesgo se cierne sobre cada uno de nosotros respecto a los demás y, con especial intensidad, a los que componemos textos con la pretensión de que terceros de buena fe dediquen algún tiempo a su lectura. Llegado este punto, mi mejor contribución a la cruzada anti-lata que he iniciado sólo puede ser apresurarme a terminar mi artículo y devolverte, lector, compañía y soledad, en la confianza de que el préstamo que me has hecho no te haya resultado demasiado oneroso.

JAVIER GOMÁ LANZÓN                BABELIA      27.8.11       Gentileza del pesado de JP

martes, 9 de agosto de 2011

¿Cómo lograr que el amor perdure?

El resto del año, suponiendo -claro está- que los dos no estén en el paro, es más fácil la convivencia, ya que apenas se ven. Pero la necesidad de desayunar, comer y cenar juntos todos los santos días durante dos, tres, cuatro semanas, de bajar a la playa juntos, de tener que buscar temas de conversación, de no tener excusas ("estoy muerto/a, cariño") para evitar el contacto sexual somete la relación a una serie de pruebas que muchos son incapaces de superar.

La diferencia que impone la crisis es que no hay salida. Puede ser que estés locamente enamorado de otra persona, que sin ella la vida no sea vida, y tal, pero el cálculo financiero se impone a la pasión, el pragmatismo al romance y te sometes al purgatorio de un matrimonio sin amor.

Volviendo a la premisa inicial, ¿es una ventaja el que haya menos divorcios, o no? Bueno, quizá sea bueno para los hijos, siempre y cuando las parejas puedan mantener la comedia de que no se llevan tan mal. Yendo más al fondo de la cuestión, uno se podría replantear la ortodoxia de que un matrimonio debe ser feliz. El otro día hablaba con una amiga madrileña que me aseguraba que el 80% de las parejas estables que conocía era infeliz; otra, en Nueva York, me decía que la mayoría de las mujeres desprecia a sus maridos.

¿Será lo que hay? ¿Habrá que joderse? No. Hay que seguir buscando. Aunque solo un 20% dé con la respuesta a la gran pregunta que nos propone la vida, cómo lograr que el amor perdure, hay que intentarlo. La crisis te lo pone más complicado. Pero también te ofrece un reto: encontrar la solución con la persona que ya tienes a tu lado. Las vacaciones pueden ser un buen momento para empezar.

También de John Carlin del día de mi regreso en El País

 Es una cortesía de JP


jueves, 28 de julio de 2011

La humilde chulería

De viaje en Nueva York, me encuentro con una nueva definición de un antiguo fenómeno social. The humble brag: la humilde chulería. El tono o el contexto son humildes. Uno aparentemente se está menospreciando, o quejándose de la malicia del destino. Pero el objetivo real es chulear: lanzar un mensaje que provoque envidia o admiración.
Ejemplos:¡Hice el ridículo total! Viajé en primera pero el vuelo a las Seychelles llegó con dos horas de retraso. ¡Qué agobio! Conseguimos un palco para la final de Wimbledon pero los canapés en la sala VIP, un asco.
Mi hija de 10 años es la mejor de la clase pero me tiene preocupado: se pasa las vacaciones leyendo a Dostoievski.

Marqué cuatro goles pero no hubiera sido posible sin el apoyo de mis compañeros.

El servicio de limpieza de habitaciones en el hotel Sofitel de Manhattan, lamentable.

Caer en la humilde chulería es mentirse a uno mismo. Uno necesita que el meollo presumido de la cuestión no pase inadvertido, pero quiere creer que al agregar el matiz, al echarle ese toquecito de autodesprecio, uno acaba cayendo supersimpático. Soy un campeón, pero sigo siendo un tipo cualquiera.
La verdad, claro, es que al interlocutor no le engañas. La respuesta infalible al chulo humilde es "¡Qué cretino! Me echa en cara su estatus superior, me hace sentirme pequeño, y encima pretende que le padezca sus desgracias".
Lo peor es que todos hemos sucumbido en algún momento a esta doble idiotez. El fanfarroneo es un impulso infantil que coge fuerza durante la adolescencia, que se diluye con el tiempo -al darnos cuenta de que genera rechazo-, pero que nunca desaparece del todo. Por eso buscamos fórmulas menos inaceptables para comunicar lo mismo. Lo ideal, como bromeaba mi padre, es hacer algo espléndido o generoso sin decir nada, pero que al final la gente se entere por otros medios. "¿Sabes que fulano contribuye con 50 euros cada mes a Médicos sin Fronteras pero nunca lo ha contado? ¡Qué tipo más majo!".
Pero pocos tenemos la paciencia o la modestia para esperar meses o años hasta que nuestra grandeza se descubra. Caemos en la tentación, y demasiadas veces hacemos doblemente el tonto al recurrir a la humilde chulería. Yo mismo no he podido reprimir contar en la primera línea de esta columna que he estado de viaje en Nueva York. Pero, créanme, hacía un calor insoportable, pegajoso, y dos capuchinos en el hotel Pierre de la Quinta Avenida me costaron 24 dólares, y...
Artículo publicado en El País por J.Carlin el 26.7.11

Es una gentileza de JP

sábado, 23 de julio de 2011

Cuando llame Rajoy

Podría apostarse a que, si gana, lo primero que hará Rajoy tras constituir su Gobierno será llamar a Rubalcaba y proponerle un pacto de Estado para desplegar una política de ajuste no muy diferente de la que Zapatero ha venido aplicando con más o menos éxito desde mayo de 2010 con el rechazo, o como mínimo sin el apoyo, del PP. Fue precisamente la dificultad para encontrar elementos claros de diferenciación programática lo que llevó a los estrategas del PP a poner el acento en el liderazgo y, por tanto, en la necesidad de cambiar cuanto antes de Gobierno adelantando las elecciones. Montoro lo ha formulado diciendo que poner fin a la legislatura sería el mejor mensaje para recuperar la confianza de los mercados.
Pero Rajoy ya debe saber que se trata de un deseo, no de una expectativa avalada por la experiencia de los tres países intervenidos por la UE, en todos los cuales el cambio de signo de sus Gobiernos no ha aflojado la presión. Sobre todo en Grecia, cuya bancarrota se produjo con Gobierno conservador pero fue el socialista salido de las elecciones el conminado a aceptar unas condiciones draconianas (altos intereses y recortes del gasto incompatibles con la recuperación económica) que han llevado a la situación crítica que aborda hoy el Consejo Europeo.
Hay una cierta confusión cuando a Zapatero se le critica a la vez su pasividad contra la crisis y su exceso de celo en la aplicación de medidas contradictorias con sus compromisos electorales. La situación griega (en los despachos y en la calle) lleva a preguntarse qué podría haber pasado aquí si en mayo del año pasado no hubiera aceptado hacer los recortes y reformas que se le exigieron.
Pero si el cambio de Gobierno no garantiza la recuperación económica ni la confianza de los mercados, Rajoy tendrá que ganársela, y para ello plantear iniciativas adicionales de ajuste para cuya aplicación necesitará acuerdos con los socialistas, sobre todo si no tiene mayoría absoluta. Es cierto que Zapatero nunca ha estado muy interesado en alcanzar acuerdos con el PP. Por ejemplo, ni se planteó la hipótesis de un entendimiento que evitase los elevados costes de los apoyos nacionalistas a los presupuestos. Pero es que el PP lleva años negándose a mirar más allá de la jornada electoral: solo le ha interesado asegurar la victoria, despreciando el consenso con el PSOE e incluso boicoteando a través de sectores de la patronal las posibilidades de acuerdo social sobre reformas como la de los convenios.
Otro problema que Rajoy se encontrará sobre la mesa si gana y para el que también necesitará una política concertada con el PSOE es el de la gestión del fin de ETA. ¿Estarán ya hablando del asunto, aunque sea entre segundos niveles? De momento, lo único visible es un intento del PP de utilizar el caso Faisán para eliminar de la competición al candidato Rubalcaba. Es un reflejo de la confusión reinante, sobre todo desde la legalización de Bildu. ¿Cómo extrañarse de que los de ETA digan en su último comunicado que han ganado la batalla política e ideólogica de la ilegalización, si escuchan a sus máximos enemigos que la sentencia del Tribunal Constitucional supone el fracaso (y la derogación) de la Ley de Partidos? Esa ley ha conseguido que el brazo político de ETA acepte las condiciones del Estado de derecho para recobrar la legalidad, rechazando públicamente la estrategia político-militar y comprometiéndose a expulsar a quienes apoyasen acciones terroristas. Y ese distanciamiento es lo que ha provocado el éxito electoral de Bildu, cuya continuidad depende de que no haya violencia y, a medio plazo, de que ETA desaparezca del todo.
Lo que no estaba al alcance de la Ley de Partidos era acabar con el fanatismo ideológico de la izquierda abertzale, manifestado estos días en temas como el monolingüismo en la Diputación de Gipuzkoa o el rechazo a que la Vuelta a España pase por Euskadi. La acción política, y en su caso jurídica, contra esas actitudes continúa pero ahora sin el obstáculo añadido de la coacción violenta. En lugar de limitarse a reclamar la vuelta a la situación anterior, lo lógico sería adaptar la estrategia antiterrorista a esa nueva situación, más favorable para la desaparición de ETA que la anterior.
Y no cometer los errores de sectarismo del pasado. El intento de forzar la retirada de Rubalcaba utilizando el caso Faisán, aunque el precio sea la ruptura del (vacilante) consenso antiterrorista, puede tener un alto coste para el PP. Entre otras cosas porque es manifiesto que el intento de sacar de la pista al exministro del Interior es una iniciativa de un periódico, El Mundo, a la que se ha sumado el primer partido de la oposición. Una campaña muy artificiosa que busca considerarle cada día culpable de algo, tenga o no relación con él.

¿Habrá reparado Rajoy en que si la campaña tuviera éxito y Rubalcaba no se presentara, la previsible victoria del PP no sería suya sino de ese periódico, lo que no podría dejar de afectar a la autoridad del nuevo presidente?


Artículo en El País de Patxo Unzueta el día 21.7.11

Es una deferencia de productora JP

Comentario al editorial de El País del Lunes 18 de Julio (¡Vaya fecha!)

Sinceramente yo no he podido convencerme después de leer lo por segunda vez de que sea urgente convocar inmediatamente la elecciones. Seguramente estaba mediatizado por la situación en que estaba económicamente el Eurogrupo con el tema de Grecia. Pero pasada esa tormenta parece que a lo mejor ya no lo escribirían igual. Casi hasta me parece contraproducente hacerlo con psicosis de urgencia debido a lo que sea.
Aduce a que metió la pata Zp con lo de anunciar la retirada. Sería mejor no saberlo todavía?
País amenazado de ruina, sin perspectiva, sin cohesión social y territorial,…todo el mundo desilusionado. De verdad es lo que se ve en la calle? O en las interpretaciones de las TDT`s
El movimiento de los indignados nos llevaría a que lo que piden es elecciones o se arreglan los problemas que plantean  adelantándolas? O están pidiendo que llegue el PP para que den respuesta a sus peticiones?
O es que España no está ocupando el papel que le corresponde  en la UE por ineficacia del Gobierno? No especifica a que se refiere en concreto.
Hay una pérdida de confianza en Zp. Obvio a estas alturas y con lo que está cayendo… También le ocurre a Merkel y Sarcozy y siguen siendo los líderes del Eurogrupo y nadie les discute. Las encuestas no marcan los días de elecciones y son sólo barómetros de día a día. Parece que El País o el editorialista reclaman que fuera capaz de dar soluciones a las más de 300 mil familias que han perdido sus casas. Solo puede hacerlo enderezando la economía y haciendo crecer el PIB por encima del 2%, cosa que a corto plazo no lo va a poder hacer  ni Rajoy.
Retrata una situación vista exageradamente pesimista para darse argumentos: legislatura agónica, incapacidad de gestión, deterioro imparable,… La verdad es que estoy seguro que si uno se da una vuelta por la España veraniega sin ver/oír la TDT no lo siente así.
Después asegura que si convoca elecciones se lo agradecerán hasta los propios votantes de PS. Me parece que está algo alejado de la realidad y es algo arriesgado hacer esa afirmación.
Bueno amigos marchosos que me he dado el gustazo de leérmelo subrayarlo y escribir estas (sandeces?). Obviamente y antes de que Paco me lo diga esta todo escrito subjetivamente, pero yo ya no puedo mejorar, lo contario que España si se adelantan las elecciones.

Gentileza de JP
Nota: lo he puesto aquí porque me parece que requiere esa deferencia par que estimule a seguir el debate.

lunes, 18 de julio de 2011

ALGO SE MUEVE, EL PAIS HACIA LA DERECHA O EL MUNDO HACIA LA IZQUIERDA

Estaba yo leyendo a la vez elPaís y elMundo y de repente me di cuenta de que era al revés: lo que yo creía que era un artículo del Mundo, en realidad era del País.
Y es que algo se mueve y si no decidme de qué periódico es la siguiente frase:
“Si Zapatero quiere rendir un último servicio a su país debe abandonar el poder cuanto antes”
Desde que el presidente del Gobierno desatara las dudas sobre su continuidad en un comentario tan informal como irresponsable a finales del año pasado, los acontecimientos se han precipitado. Para peor. A la fecha nos encontramos con un país amenazado de ruina (atrapado en la vorágine de los mercados financieros desatada sobre Europa), sin perspectiva, con serios problemas de cohesión social y aun territorial, en el que cunde la desilusión entre los ciudadanos sin distinción de ideologías o de clase social. Existen motivos más que fundados para la intranquilidad, la pérdida de confianza en la gestión de José Luis Rodríguez Zapatero parece irreversible y el creciente escepticismo sobre la gobernabilidad española en las circunstancias actuales amenaza con acrecentar nuestros males. La crisis no es solo económica, sino también, y acaso sobre todo, política. Hace ya mucho que las respuestas del presidente del Gobierno a los desafíos a los que se enfrenta España apenas merecen crédito alguno por parte de los ciudadanos. Aún peor: su incapacidad en la gestión, los magros resultados de las reformas apenas incoadas, más el lastre y la impotencia de una legislatura agónica auguran un deterioro imparable al que resulta imprescindible poner fin cuanto antes. A este respecto, la fecha sugerida por algunos dirigentes socialistas para celebrar elecciones (finales de noviembre) es del todo tardía...........................................

 (desde la redacción me dicen que éste articulo lo ha inspirado el mismísimo Rubalcaba. Después de su flamante discurso, ahora este artículo sin desperdicio. Y es que algo se mueve.....................)
Saludos JL

lunes, 11 de julio de 2011

La izquierda: unidad o derrota



Que la derecha de este país es un todo monolítico en el que cabe desde la derecha moderada hasta la más ultra, pasando por la cúpula de la Iglesia católica, los empresarios y la gran mayoría de los medios de comunicación, es un hecho. Como lo es que sus votantes son de una fidelidad conmovedora, ajenos a cualquier circunstancia, ya sea de supuesta corrupción o de errores comprobados, que no sea votar a los suyos.
Que el Gobierno socialista ha caído en graves errores asumiendo políticas muy cercanas a la derecha en lo que se refiere a la economía, a la vista está; lo mismo que es evidente que le ha faltado el valor necesario para señalar a los principales responsables de este caos económico.
Que Izquierda Unida lleva camino de convertirse en un partido residual lo dicen los resultados del 22-M, donde apenas han arañado unos votos de los descontentos con el PSOE y han dado el lamentable espectáculo de permitir Gobiernos del PP en algunos Ayuntamientos, así como la incomprensible actuación en Extremadura y el goteo de abandonos de algunos de sus más valiosos componentes como son Rosa Aguilar e Inés Sabanés.

Si, ante todo esto, la izquierda es incapaz de unirse, de replantear por completo su línea política, de plantar cara a la Iglesia, de hacer comprender a los empresarios que hay otras formas de actuar que no sea el recorte continuo de salarios y de derechos, de hacerles notar la obscenidad que suponen esas retribuciones millonarias de los grandes directivos frente a salarios de miseria, de que los familiares de los asesinados por el régimen franquista tengan, al fin, una tumba en que depositar sus restos, de hacer, de una vez, una política de izquierda, razonable pero sin complejos, están abocados, no solo a una nueva derrota aplastante en las próximas elecciones generales, sino a una travesía del desierto de duración interminable. Allá ellos.

Carta de ÁNGEL VILLEGAS  -  Madrid en páginas de opinión de El País

Gentileza de JP

sábado, 9 de julio de 2011

Analfabetos emocionales

Espero que o no sea verdad o que en Marchosos no haya nadie de estos tipos y en todo caso  que por lo menos disimule.

Sara se enamoró de un alexitímico a los 33 años. Carlos, con sus 38 años, era un alto cargo directivo, "tal vez demasiado serio y poco hablador, eso sí, pero guapísimo, un tío cañón y todavía sin pillar", como exclamaban todas las compañeras. "Algo oculto debía de tener", se decía Sara.
"Al principio", cuenta, "todo iba bien, pues, aunque no era expresivo, sí era hombre de palabra, cumplidor, muy educado. A los cuatro meses noté como si se desinflara, no nuestra relación, sino él. Sí, yo seguía siendo su novia, pero ya no seguía sintiendo esa pasión por mí y cada vez era menos comunicativo. Lo hablé con él y resulta que no había cambiado nada, que todo era como al principio".

Pero no todo era normal. Para el profesor Francisco Alon­­so-Fernández, catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense de Madrid, la alexitimia se define como un déficit comunicativo emocional y en cuyo origen participan factores cerebrales, orgánicos, psíquicos y sociales.

"Es un perfil de personalidad incapaz de explicar las propias emociones y de reconocer las de los demás, muy difícil para crear vínculos afectivos. Es decir, son hombres con una conciencia emocional precaria, son analfabetos emocionales que no saben intercambiar sentimientos: no expresan los propios ni empatizan con los de los demás poniéndose en la piel ajena. No solo son pobres en la verbalización, sino también en la mímica y en la gestualización", añade el también presidente de la Sociedad Europea de Psiquiatría Social.

Esta precariedad expresiva y comunicativa trae como consecuencia una corporalidad somatizada, que se traduce en dolores en distintas regiones del cuerpo, trastornos digestivos y otras alteraciones físicas.

Según Sara, una de las más comunes en Carlos era la lumbalgia y la inhibición de la libido: "Nos casamos, pero enseguida nuestro matrimonio empezó a ser una tortura. Siempre estaba cansado y con lumbalgia, y nunca quería hacer el amor. Hasta que un psiquiatra me descifró aquello, creí que me volvía loca. Al año y medio decidí separarme".

El neologismo alexitimia es de origen griego. Significa "ausencia de palabras para expresar emociones". Fue introducido en la bibliografía médica en 1972 en un manual editado por la Universidad de Harvard (EE UU).

En España empezó a manejarse con más familiaridad por psiquiatras y psicólogos ya entrado el siglo XXI gracias al impulso dado por el profesor Alonso-Fernández, que es un gran estudioso de este perfil de la personalidad masculina.

Como advierte con firmeza, es interesante conocerlo socialmente, sobre todo en lo que se refiere a la relación de pareja, "porque el hombre alexitímico, al no compartir ni comunicarse, siempre acaba convirtiéndose en un agente frustrante para su compañera y en una fuente de infelicidad, que, además de serio y encerrado en sí mismo, puede llegar a ser también autoritario e irascible".

Esto era lo que además tenía que sufrir Amelia, de 65 años, cuyo marido "era rarísimo y encima tenía un humor endiablado". Fue su hija Virginia, psicóloga clínica, de 35 años, quien, leyendo una revista en el hospital, descubrió lo que posiblemente le pasaba a su padre y era la causa de tantos años de sufrimiento para su madre. Pero ¿por qué solo afecta a los varones?, se preguntaba. La continuación de la lectura se lo fue aclarando.

Los dos hemisferios cerebrales masculinos tienen menos plasticidad neuronal que los de la mujer y están menos conexionados. A ello hay que agregar que el derecho, que controla las emociones, está subordinado al izquierdo, que controla el lenguaje y el pensamiento abstracto.
Esta escisión funcional entre ambos, unida al predominio del hemisferio izquierdo, constituyen los dos rasgos preformados, con carácter atenuado, del alexitímico.

Aparte de la clave neurobiológica, el profesor Alonso-Fernández apunta causas infanto-juveniles ( "carencias afectivas", "falta de cuidados maternales en los primeros años de vida") o traumáticas ("haber sufrido traumas psíquicos en la infancia", "secuelas del síndrome de estrés postraumático de niño o adulto").

Este especialista advierte de que el alexitímico no solo es capaz de romper una relación de pareja, sino que también es un elemento perturbador en cualquier grupo o entorno humano en que se desenvuelva. "Como jefe, es una figura laboral poco estimada por sus subordinados, al ejercer su función generalmente con despotismo y mostrarse incapaz de asumir y desarrollar proyectos de largo alcance. Como compañero, suele ser un trabajador antipático y solitario, que no sabe integrarse en el grupo. Y como cualquier miembro en una familia, siempre es un ser raro", abunda.

El catedrático de la Complutense insiste en no olvidar que el alexitímico es "el sujeto somatizador por excelencia". Lo que no se expresa por el canal emocional es vertido por lo somático, por el cuerpo. La bibliografía médica internacional revela que entre el 20% y el 40% de estas personas presentan patología física: dolores inespecíficos crónicos, enfermedades digestivas, ausencia de libido, migrañas, asma bronquial, cuadros depresivos...
 
MAYKA SÁNCHEZ  en El País Salud
Gentileza de JP

Situación social y políticas sociales

Después de oír el flamante discurso de Rubalcaba y de leer un par de artículos en el País me he puesto a pensar y he llegado a la conclusión de que tal como estamos en España, la cosa solamente puede ir a mejor.
(a no ser que los chinos nos traigan una inflación galopante).

Los dos artículos son:

Además tengo una teoría que ha funcionado sin fallo (como funcionó el pulpo Paul hace un año en los mundiales): Ningún candidato calvo puede ganar a un candidato con buena melena.

Ya veremos como queda esto después del verano y lo podremos comentar.
Saludos JL



viernes, 3 de junio de 2011

El Paular-La Isla. Gastronómica fin de curso 2010/2011 --- 1 junio 2011


Se terminaba el curso 2010, y como ya es habitual, tuvimos el pretexto de escabullirnos de una marcha larga y en su lugar realizar algún paseo que estuviera cerca de un restaurante. Se tomó la decisión de ir a la Isla , cerca del Paular y comer en el restaurante PinosAgua, que ya es un viejo conocido de los marchosos. Esta vez estuvimos : Jesús Sánchez, Jesús Porro, Jero, Fernando , Pablo , Miguel Angel, José Luís y Chicho. Justificáron su no asistencia : Paco tenía que cuidar sus muletas, Manolo se había ido a unas bodas al Real y Jesús García que se le habían caído por casa unos emigrantes especiales.

La marcha no estuvo mal, fueron 8.5 km viendo correr las aguas del Angostura, con panchitos en el primer puente que nos encontramos y en donde Jero encontró su primer Geocach. A Chicho le dió un poco de rabia, porque se suponía que lo tenía que encontrar él, pero disimuló como pudo. Jesús Sánchez sacó unos jugosísimos arándanos, que eran un poco provocadores, con su húmeda rojez, entre tanto fruto seco.

En la comida no hubo ningún tema polémico, incluso nos pusimos de acuerdo en las croquetas. Nos llamó la atención las ideas de los alemanes acerca de lo vagos que son los trabajadores españoles, posiblemente el que lo dijo no conocía a la Sra que nos puso la mesa, apuntó lo que queríamos tomar, se fue a la cocina ,lo hizo y nos sirvió. Se puede pedir más Sra Merkel ?. Bueno, el que escribe siempre esconde alguna carta, en nuestro caso : 8 jubilatas que no la pegamos en todo el día y que estábamos recuperándonos de un curso “duro”.

Las fotos que JL no paró de hacer se pueden ver en :


La excursión fue esta :

SigPac

GPS


Saludos

Chicho