jueves, 15 de marzo de 2012

Ruta de las carcavas 14-03-2012

Eran las 10h. de la mañana, como cualquier miércoles de periodo lectivo. Pintaba un día bueno y un poquito pasado de temperatura para la fecha en que nos encontramos. Un coche plateado me recoge y junto con otros tres aguerridos marchosos nos dirigimos a la M-30 para posteriormente enlazar con la carretera de Burgos y alcanzar nuestro primer objetivo que no es ni más ni menos que la Presa del Pontón de la Oliva.


Allí a las 11,15h, como si todos nos hubiéramos educado en un English College, nos reunimos con el resto de los marchosos convocados. Hoy solo somos siete, JP, JA, Paco, Jero, Chicho y yo mismo que me llamo Pablo como mi padre. Ha habido varias bajas ¿miedo, bajas justificadas?.

Después de cambiar unas palabras con un aguerrido escalador- supongo- de los muchos que siempre encontramos por estos lares y, aunque ahora más, por eso que denominan crisis y a falta de tener donde ganarse las habichuelas deciden ir a ver si se rompen la crisma subiendo por las rocas que a lo mejor es menor riesgo que aguantar la presión estructural que nos agobia y hasta nos hace, mejor dicho, las hace abortar.

Iniciamos los siete, en amor y compañía, la subida por el por la pista asfaltada de servicio al CYII y después al alcanzar la primera curva tal y como dice el manual, nos metemos por un camino que resulta ser, quien lo diría, un GR. Andamos unos metros por ese camino cuando divisamos en el cerro inmediato a nuestra derecha, bueno según se mire, un camino de máxima pendiente por donde deberíamos haber subido para alcanzar lo antes posible la visión de las cárcavas. Seguimos unos metros más y el líder carismático, con otros tres marchosos, se dejan caer a su derecha según van para luego ascender por el cerro inmediato y alcanzar las cárcavas, Tres “marchoflautas” decidimos hacer la ascensión por una zona de menos desnivel y seguimos por el cauce del arroyo, debe ser por eso de que está seco. Divisamos a un grupo de gamos que salen de entre las trochas, lo único agradable de esta escapada, y cuando ya nos convencemos de que por allí al único sitio que podemos llegar es a Alpedrete y pedir que ahí nos recojan a la vuelta, hacemos una machada y nos subimos por una trocha a la derecha, en cuya ascensión nos acordamos de nuestro espíritu de aventura y alguno hasta farda de que como tiene el carnet de la Federación puede llamar al helicóptero si las cosas se ponen feas. Mas.

Al fin los marchoflautas después de mucho esfuerzo y sufrimiento conectan con el resto del grupo y todos tan felices. Nos comemos los frutos secos y le damos los primeros tientos a la bota, eso sí, mirando a las cárcavas.



Después de este breve descanso para algunos seguimos por el camino, dejando las cárcavas a la derecha y nos adentramos entre jaras y algún que otro almendro en flor hasta alcanzar la pista asfaltada del CYII. Descendemos por dicha pista que en general no le gusta a nadie y protestando del calor, el polvo, y de quien habrá elegido a excursión. Algunos para hacer más ameno el camino se pasan por encima de las conducciones del agua que van quedando a derecha e izquierda, entre curva y curva del camino. Por fin alcanzamos una caseta de control de canalización que da una sombra y un fresquito que se agradece en un día como este y cerca de las tres de la tarde. Comemos y comentamos, como todos los miércoles sobre lo divino y humano y además arreglamos un poco el país, que falta le hace, y seguimos, ya que hay algún marchoso que tiene que ir al
médico, que cosa más rara a nuestra edad aunque yo creo que ha quedado con alguien.

Según bajamos y, para completar la jornada, nos acercamos a la cumbre de la hoz que encajona al rio Lozoya hasta su llegada a la presa del Pontón de la Oliva. Admiramos el paisaje que se divisa desde esa altura y descendemos a su lecho. Como ya he comentado anteriomente, se encuentra abarrotado de numerosos jóvenes realizando escalada. Paco como de costumbre, comparte sus experiencias con alguno de ellos y con algunas de sus chicas Por fin alcanzamos la presa y la atravesamos por un aliviadero que actualmente está seco y llegamos a los coches donde nos despedimos de los marchosos norteños pues tienen mucha prisa por eso de la cita.

El resto acabamos el día alrededor de cañas, cafés, acuarius y copa de Castellana con hielo, en el único bar que encontramos abierto en Patones.

Pablo




jueves, 8 de marzo de 2012

253- ARROYO DE MINGUETE- 7 de Marzo de 2012

Características:

14 Km
450 metros de desnivel
Zona Segovia
Horas efectivas de marcha 4,50

Descripción 
Como habíamos acordado, 10 marchosos nos dimos cita en el puente de la Cantina a las 11.30 para acometer la ruta elegida, en este caso la más difícil de las propuestas, con 450 metros de desnivel , lo cual da idea de la altísima moral deportiva y autoestima del grupo.
Los 10 marchosos éramos JP, J.L, Pablo, Jero, Miguel Sanguino, Juan Angel , Chicho, Fernando, Paco y M.A (jefe por un día).

La marcha transcurrió prácticamente según las directrices de la hoja de Andrés Campos y era fácil seguirla, aunque nunca están de más la experiencia y los GPS. Es una ruta bastante uniforme en cuanto a vegetación, pero por eso no menos atractiva, entre esbeltos pinos de Valsain  totalmente rectos y como queriendo despuntar uno sobre los demás. Como comentaba Miguel Sanguino, mirando la ladera de enfrente, se podían ver los troncos de los pinos  a pesar de lo espeso del bosque. Diremos que en este caso el bosque deja ver a los árboles.
A diferencia de lo que comentabais de la  marcha anterior, aquí no vimos animal alguno, salvo algunos de nuestra especie que comían en el puerto de la Fuenfría y algún ciclista que ante la dificultad del terreno llevaba a su bici del ramo. En el tramo de la carretera que fui con Fernando, comentamos que se podía sentir el silencio, no se oían pájaros, ni siquiera el ruido del viento. De todas formas, si el viento sopla fuerte o hay tormenta, el estar en la soledad de estos pinares tiene que ser estremecedor.

Comenzamos el camino desde el mismo puente por una trocha que en pocos minutos nos llevó a la pista asfaltada del GR-10-1. Suponemos que asfaltaron la pista para la recogida de troncos, pues vimos grandes cantidades de ellos apilados por el camino. Un poco más adelante cruzamos el arroyo del Telégrafo, que según dijo alguien debe su nombre a nacer cerca de la pista de esquí del mismo nombre, que desemboca en el arroyo Minguete unos metros más adelante.
El Minguete queda a nuestra derecha, seguimos avanzando por la pista asfaltada y pisamos las primeras nieves.
Pasamos el arroyo Minguete poco antes de abandonar a nuestra izquierda el GR10-1 que continúa por un camino que sube al puerto de la Fuenfría y por donde bajaríamos después. Continuando la pista asfaltada, el arroyo queda ahora a nuestra izquierda y llegamos a la Fuente de la Reina sobre las 12.45  donde observamos que falta Jesús Porro, aunque suponemos que andará buscado caminos inéditos, le llamamos y se presenta rápidamente y sin más dilación  comenzamos a dar cuenta de los frutos secos. Esta vez Paco ha traído en la bota un Rioja de Reserva excelente en atención al jefe de día.
En este punto acaba la pista asfaltada y se accede a la carretera de la República, a la derecha continúa a Segovia y a la izquierda al puerto de la Fuenfría. Cinco marchosos tomamos la carretera y otros cinco van un poco más arriba por la Calzada Romana que discurre paralela.
Nos juntamos en el pabellón de Casarás donde admiramos esta construcción semiderruida, lugar de descanso de Felipe II en su viaje al Palacio que tenía en Valsain. Después de la correspondiente sesión de fotos Fernando y M.A optan por seguir por la carretera de la República y los demás por la Calzada hasta que nos juntamos cerca del puerto de la Fuenfría junto a un cartel explicativo sobre las 2,15.

Jesús Porro nos buscó un buen sitio para comer donde hicimos los honores a la ensalada, el vino de Rioja, sin faltar el café de Fernando, el aguardiente de M.A y variados dulces que trajeron otros, incluso turrón. Como M.A era el jefe de día trajo unos “ferrreros” para que le perdonaran sus pocas dotes de mando. No hubo lugar a la tertulia pues empezó a hacer frío y decidimos bajar enseguida. No se habló de política, sino de algunos temas relacionados con mujeres en los que normalmente estamos todos de acuerdo. Para bajar seguimos el GR-10-1 . La primera parte, casi hasta donde se cruza con el arroyo Minguete era muy empinada y bloques de nieve helada dificultaban la bajada. Después, el camino es una pista de tierra sin dificultad hasta encontrar la pista asfaltada. Sin más novedad llegamos los primeros al puente de la cantina sobre las 5,30 de la tarde.

M.A.

                                                    Trazado

Perfil



lunes, 5 de marzo de 2012

EXCURSIÓN A LA “DEHESA DE NAVALQUEJIGO”. Ruta 407

CARACTERÍSTICAS.
            Zona, M-3, Fresnedillas de la Oliva
            Distancia recorrida: 10’5 Km.
            Desnivel: 100m.
            Tiempo de recorrido: 3 h.
            Fecha de realización: 29 de febrero de 2012
Participantes: Pablo, Paco, J.G, Manolo, Chicho, J.P., J.L., J.A., Miguel y Fernando.

Desarrollo de la jornada.
Acordamos encontrarnos, como punto de encuentro, donde finaliza la villa de Fresnedillas, a las 11’15, en la carretera que va hacia Colmenar del Arroyo. Allí nos preparamos adecuadamente para iniciar el recorrido. Hace sol y la temperatura es muy grata para andar. Tras, escasamente, medio Km de andadura, dejamos la carretera a nuestra izquierda, tomando una pista forestal que nos dirige hacia el SO. A los pocos minutos vemos que se acerca un coche de forestales, que al llegar a nuestra altura, el coche se detiene. Nos preguntan hacia dónde vamos, al no darles una respuesta concreta, nos indican que más adelante hay zonas de reproducción de animales muy sensibles a la presencia humana y podemos dañarles, aun sin querer; por ello nos sugieren otras zonas por las que podemos ir sin problemas. Menos mal que allí se nos juntó JP con el plano de la sierra, que tiene marcado el itinerario del camino que íbamos a recorrer. Al verlo, los guardias nos dejaron la vía libre, ya que nuestra ruta no afectaba a los posibles nidos. Sin más, seguimos nuestro itinerario.
Nos vamos internando en la “Dehesa de Navalquejigo". Todo el entorno que nos rodea es extraordinario. Hay fincas ganaderas y un paisaje de magníficas encinas: grandes (centenarias), medianas y pequeñas. Tambien podemos ver otras especies arbóreas, en particular, de pinos. Más allá, en nuestro horizonte, hacia el oeste, se divisa la silueta cercana de nuestra amiga de andaduras, la “Sierra de la Almenara”, con su vértice más característico, el pico Almenara (bien conocido por el grupo).
Aproximadamente, pasados dos km del inicio, el camino se bifurca: tomamos la ruta de la izquierda, que se dirige hacia el sur, para reorientarse, después, hacia el Oeste. Paramos en un promontorio, con buenas vistas, para el bien ganado descanso con panchitos diversos, almendras, higos, etc., y el buen vino que nos surte Paco, y todo ello con la vista a la próxima “Sierra de la Almenara”. Por cierto: el “Pico de la Almenara”, ¿está a nuestra izquierda o, más bien, enfrente?... Este fue el origen de una larga polémica  entre Chicho y JP, con la participación de algunos otros. ¡Tan caliente fue la discusión!, que parece que se debió de iniciar en la marcha que hicimos el año pasado a “La Almenara”.
Tras el descanso, siguiendo hacia el Oeste, sobrepasamos el límite que separa los términos de los municipios de Fresnedillas y de Robledo de Chavela, y habíamos superado y alejado del itinerario que JP tenia marcado en su mapa. Por ello, como era hora de comer, los más hambrientos  dimos marcha atrás buscando un espacio agradable y recogido para la buena manduca, complementada con ensalada, café, etc.
Tras la comida, iniciamos el retorno por el norte de la ruta que vamos siguiendo.
Al igual que por la mañana, la ruta es cómoda, muy agradable y bella, y la temperatura muy confortable. A nuestra izquierda seguimos viendo la sierra de “La Almenara”, y  a la derecha, muy próximo, tenemos el “Alto del Pinar”. Y más al norte, ya se divisan “Las Machotas” de Zarzalejo y los montes próximos de “El Escorial”.
Alcanzamos el “rabo de la pera” (el primer tramo del camino realizado por la mañana). En este tramo final, observamos que hay diversas fincas de ganado caballar. Por cierto, por el interior, junto al pórtico de una de estas fincas, había un par de buenos jumentos: uno hembra y otro macho. ¡Misterio¡ ¿Qué habría pasado entre ellos, momentos antes, para que el macho apareciera (desvergonzadamente) con un tremendo falo, de casi medio metro, colgándole entre las patas? Que cada cual medite sobre ello.
En fin, el recorrido toca a su fin. Son las cinco y pico y retornamos a los coches.
Penúltima parada en Colmenar del Arroyo para tomar el cafelito (…y lo que se tercie). ¡Hasta la próxima¡

               

jueves, 23 de febrero de 2012

ROBLEDAL DE HORCAJUELO

Como esta es mi primera crónica, quiero aprovecharla para agradeceros, a todos los marchosos, que me hayáis admitido tan amablemente en el grupo, en el que desde el primer día me he sentido muy a gusto, y del que ya me siento un marchoso más.

Crónica 
 El primero en llegar al punto de encuentro fui yo, porque mi responsabilidad de lider por un día, me obligaba a inspeccionar el terreno para que todo estuviese en orden a la llegada del resto de los marchosos. Se incorporó después Miguel Ángel y, mientras esperábamos, pudimos disfrutar de la apacible vista del valle, con el Monasterio del Paular al fondo, enmarcado por la Cuerda Larga y Peñalara  nevados.


 Poco a poco se fue completando el grupo y, sin más, iniciamos la subida, suave, pero constante, hacia el Robledal de los Horcajuelo. Como el día era magnifico, pudimos disfrutar de la vista de Peñalara

A nuestras espaldas dejábamos Rascafría y, a lo lejos, el embalse de la Pinilla. Ya algún marchoso rebelde se iba descolgando del grupo. A ver si sois capaces de localizarlo en la foto y averiguar quién es (pista: de vez en cuando desaparece y suele ir delante, y no detrás como en este caso)


Poco después  nos internamos en el robledal, que aún en invierno es de lo más bonito, y comenzamos a pisar nieve, que ya viene siendo lo habitual en las últimas salidas. JP quiso cortar la cabeza a Paco ante la indiferencia de JL (¡algo habría hecho Paco!)
Un poco más de cuesta y se hizo la reglamentaria parada del aperitivo, frutos secos, bota...


Reanudada la marcha llegamos al grupo de rocas llamado, por unos   La Tortuga y por otros  El Carro del Diablo (parece más una tortuga que el carro de un diablo).


Desde allí, el grueso del grupo salió a toda velocidad abandonando a un marchoso gepero y a otro no tan gepero. Yo me quedé con ellos cuidando, como lider por un día que era, de que nadie se extraviase.
Ayudado por Paco, buscó Chicho el geo-cash y lo encontró, precisamente en la roca antes mencionada. Aquí podéis ver a los dos tan contentos con sus premios: un fonendoscopio de niña y un cuaderno para dibujar.


 Devolvieron rápidamente el geo-cash a su sitio, no sin antes dejar alguna nota y armar una pequeña trampa para el próximo incauto, y reanudamos la marcha siguiendo las huellas en la nieve que reconocíamos como de los marchosos. Tras una parada en el depósito congelado, alcanzamos al grupo cuando ya se disponía a comer.
Después de una frugal comida, regada con vino y rematada con ricos postres, un descansito

y volvemos al camino disfrutando del silencio sólo roto por el canto de los pajarillos y de los amplios horizontes que se abren hacia Rascafría y el Embalse de la Pinilla



Más adelante, en una revuelta del camino, sucede algo extraño: el grupo se disgrega y cada uno tira por donde le da la gana, pensando siempre que el camino que ha tomado es el mejor y sin consideración ninguna hacia el lider por un día ni hacia nadie.
 Atravesamos dispersos un robledal salpicado de algunos pinos centenarios,


nos pinchamos con las zarzas y finalmente llegamos a Rascafría. 
Después de callejear un poco, sin hacer caso de las indicaciones de los lugareños, nos reunimos en el polideportivo. ¡Ha sido un día precioso!


Pero aquí no termina todo, algunos marchosos vamos a Rascafría y allí entramos en la Tetería de la Flaca, donde, además de tomarnos un cafetito con sobaos, suceden cosas extraordinarias:
-Manolo mantiene una conversación telefónica en perfecto italiano que nos deja a todos patidifusos.
-Paco se toma un licor de hierbas con hielo y no un “castellana con hielo”.
-JP rompe un vaso.

Miguel (Ángel)

Trazado perfil y enlace a fotos
Saludos JL
https://picasaweb.google.com/107086082323572351540/ROBLEDALDEHORCAJUELO23DeFebreroDe2012?authkey=Gv1sRgCJm4rpb6lt-rpgE
He añadido mis fotos a este enlace.
Pablo
 1- Recorrido oficial realizado por grupo-I

   2- Recorrido realizado por grupo-II








jueves, 16 de febrero de 2012

Excursión-celebración en Camorritos-Pino de la Cadena


Esta excursión se propuso de acuerdo con la llamada de Christophe anunciando que venía a Madrid por asuntos familiares y le gustaría vernos. Se trataba de utilizar esta excusa para hacer una gastronómica más, a las que vamos cogiéndole  el gusto pues se trata de ir equilibrando los tiempos dedicados a los dos tipos de disfrute que nos van quedando. Esta vez el elegido fue el llamado Pajar de Teodoro en Cercedilla y camino de Camorritos (sin connotación  erótica ninguna, eh!), propuesto por Miguel que se ve que también es aficionado a este tipo de lugares.
La excursión diseñada por Chicho era una gozada de paseo por los alrededores y era una variante de la llamada “Pino de la Cadena” saliendo de Camorrotos. Los dioses nos habían preparado una jornada soleada, fría y de atmosfera limpia y clara (too much).
Lo curioso de la excursión de ayer es que nos desplazamos a la zona (estrategia de acercamiento con coches) en parejas. Es digno de reflexión el cómo se hicieron éstas, todo una posible lección freudiana. Analicemos:
-         Manolo y JP, caminos paralelos desde hace no se cuánto: estudios, mili, trabajo y domicilio, jodeeeerrr …
-         Pablo y JS, calvorotes, montones de nietos, querencia por la zona del pirulí, alguna dolencia parecida. Uuuh…
-         Paco y J.Angel, niñez, juventud, madurez, vejez(¿), labia por un tubo, querencias literarias, marca Citroen, demasié.
-         JG y Chicho, gperos hasta la muerte, trabajaron en la misma empresa, uno gallego y el otro casi, querencia por Neska
-         JL y M.Angel, consanguinidad, turolenses, estructura física e ideológica (¿), en fin no es necesario abundar más.
-         Miguel y Fernando, cabelleras abundantes (¡qué tíoooos!), C5- coche de marca, galapagarenses o casi, sabios (jeje)…
-         Jero que va de single pero que cambia de pareja a menudo, ese día lo pudo hacer con otro de su tamaño, Chris.

Nada más empezar y con buen criterio Fernando y JS se descolgaron del grupo para hacer el paseo a su gusto. Asi que el resto nos dispusimos al disfrute de la primera parte de la jornada, consistente en el paseíto por el pinar alcanzando el famoso pino cuya historia contada por A.Campos suena así:

 En el verano de 1924, el empresario Nicolás María Urgoiti –estaba pasando unos días en la casa que tenía en el paraje de El Ventorrill), cuando vinieron a avisarle de la muerte de su padre. Hombre metódico, este señor tenía, entre otras costumbres, la de pasearse  por la zona y demorarse leyendo recostado en un pino de su gusto. El mensajero de la mala nueva, le encontró allí. Aquel pino albar, precisamente aquel en que Urgoiti estaba apoyado la mañana de la triste noticia, acababa de ser señalado para el corte. Urgoiti, a pesar de su dolor, reparó en esa siniestra alianza de hachas y guadañas y no la quiso permitir: localizó al maderista, le compró el ejemplar y dispuso que se le ciñera la base del tronco con una gruesa cadena de cuyos eslabones pendieran, mientras el árbol viviese, las letras de un escueto epitafio: "A su querida memoria, 1840-1924".

Este tío merecería haber sido un marchoso porque demostró tener lo que hay que tener. ¡¡¡¡Eleeeeee!!!!

Finalmente alcanzamos en algo más de una hora el dichoso pino (con el geocach correspondiente) y allí dimos unos cuántos magreos a la bota, todo contenido pues a la tarde nos esperaban unos judiones como objetivo final, y sabíamos que necesitaba fuerzas especiales.

 En la vuelta y a partir del Ventorrillo nos dividimos en dos grupos gpseros, el narrador disfrutó un montón por su sendero de bajada hasta Camorritos: un zigzag entre pinos maduritos pisando nieve reciente, que podía llegar hasta la rodilla pero con una luz celestial que combinaba blanco, verde y azul como nunca nadie es capaz de hacerlo artificialmente. ¡¡¡¡Tela,tela !!!!
  Llegamos a Camorritos algo apresurados porque eran las 15hs. y Fernando y JS debían estar ya por el postre.
 El restaurante era efectivamente un antiguo pajar, decorado estupendamente ¡vamos una coquetada! Atacamos con cervezas y vino a los judiones, que nos pusieron a tono; después cada uno le dio a la carne (cochifrito) o pescado. Postres de los que a algunos les pone mucho (duces de tartas y derivados) café y puro (ah, noooo solo que  lo desearon algunos  pero ...).


JP


Recorrido del grupo Chicho:

 Recorrido del grupo de JG que bajó por delante de El Ventorrillo:


Perfil:


viernes, 10 de febrero de 2012

Excursion RT 149 LA JAROSA 8 de Febrero del 2012

La convocatoria de la marcha no estuvo exenta de polémica debido a las previsiones meteorológicas de frió. Finalmente ganó la democracia y se decidió quedar en el embalse de La Jarosa antes de las 11:30 para ver si escampaba o no.
Llegamos al lugar los del Norte y efectivamente esta nevando. Sin embargo ya se nos habían adelantado dos coches de marchosos jubilados que se pusieron en marcha a eso de las 11h. Hicimos una llamada a los del Sur para que pensaran dada la situación si querían cambiar la marcha por la Del Puente Medieval de Colmenar a Manzanares.
Decidirmos no cambiar y finalmente llego Miguel que había estado haciendo tiempo y a las 11:11h nos pusimos en marcha rodeando el embalse, donde ya había cuajado la nieve y no tenía pinta de parar de nevar.

Bien perpechados contra las inclemancias seguimos bordeando el embalse, entre los pinos y haciendo fotos de los restos de espadaña. Los primeros (Jero y Chicho) llegaron a la ermita de San Macario y al hacer recuento de los que íbamos llegando, faltaba Paco. Como la nevada arreciaba, la visibilidad disminuía y llevábamos las orejas tapadas, Paco no respondía a nuestras llamadas, así que JP se fue en su busca y lo encontró poniéndole el chubasquero a la mochila para que la bota no se resfriara.
Continuamos todos juntos hasta el área de recreo para coger la pista forestal, que entre pinos empieza a subir enfilando el Norte. El ganado vacuno que habia en los lados aguantaba estoicamente la nevada sin quejarse.
La ventisca de nieve iba en aumento pero los GPS nos daban tranquilidad y JP para mostrar que el cerebro humano es mejor que el GPS, tomó la delantera y puso rumbo al norte; mientras que Chicho se ponía nervioso porque las pilas del GPS se iban agotando. JL no le quitaba ojo del suyo para ver que el camino se marcaba bien.
En la espesura de la nieve vimos bajar a un esforzado ciclista que iba dejando la huella sobre el camino nevado. A muchos les alegro que tuviéramos un rastro a seguir. Otros empezaban a quejar se de que sus guantes de lana los iban abandonando y cada vez tenían mas frió. Dos sacaron el paraguas para protegerse de la ventisca.
Paco cerca de los 1400m  se altitud, empezó a sugerir que debíamos para tomar los cacahuetes, antes de que a la bota se le helara el vino.. Nos tomamos los panchitos, avellanas, dátiles, orejones de Rajoy y pasitas de Sorayita, en una piedra cubierta de nieve. A Jero ya se le había helado el bigote pero no le impidió (como tampoco a los demás) echar unos buenos tragos del vino manchego. MA le dio su óbolo a Paco para que en la próxima marcha trajera un reserva. Paco aclaró que el vino que no consumimos de la bota, no nos lo cobra.
Descartada la idea de comer en el monte con la ventisca que arreciaba y revolvía los paraguas, decidimos empezar la vuelta.
Los GPS indicaban que el camino mas corto era por el cortafuegos y desatendiendo la propuesta de Chcicho de ir a buscar un camino que rodease el cerro las Viñas, fuimos recto por el cortafuegos lo que provocó algún resbalón y caída en la nieve en polvo que alfombraba el camino.
JP de nuevo guiado por su instinto nos condujo a un camino que nos llevo de vuelta, atravesando el arroyo de la Jarosa que da nombre al embalse,  y llegamos a los coches a las 14:44h.
Nos adecentamos y de nuevo la memoria de JP nos condujo al restaurante Hostal González que ya conocíamos algunos, donde por 15€ nos dieron estupendamente de comer, con tiramisú, arroz con leche o pudding de postre; y aquí debo señalar que el vino que eligió Paco nos alegró los paladares por treinta  euros las dos botellas. Así acabamos esta marcha con el objetivo cumplido de ver, pisar y fotografiar la nieve que adorna esta semana nuestra sierra.
Saludos JL







La excursión de referencia 149-La Jarosa( rojo) y la que hicimos (violeta)

Fotos: 
JL
https://picasaweb.google.com/102439102185184675107/Rt149LaJarosa8DeFebreroDe2012?authkey=Gv1sRgCICTuvmK0L7a3gE

JP
MS


domingo, 5 de febrero de 2012

Excursión a la dehesa de Moncalvillo ruta nº 29

Hoy tomo la alternativa, y nunca mejor dicho, como se dejará constancia posteriormente, como novel plumífero de Los Marchosos. El caso es que a uno de febrero del presente año, ocho intrépidos marchosos, ya que por razones varias otros cuatro no pudieron acompañarnos, se dirigieron a recorrer la dehesa de Moncalvillo, auténtico Edén, entre cuyos prados brotan magníficos ejemplares de encinas, chaparros, enebros y robles así como numerosos arbustos y plantas que ensanchan los sentidos de cualquier senderista que transite por ella.
Estaba presente en el ánimo de todos, y más en el del jefe espiritual, que la marcha se haría por donde nos saliera de los cojones en cada momento y que no se iba a respetar ni plano ni norma concebida de antemano.
Comenzamos hoyando una propiedad privada (haciendo bueno aquel dicho anarquista: la propiedad es un robo) con carteles de advertencia de prohibido pasar: ganado suelto o coto de caza. Ni puto caso; se abre la portezuela y todos para dentro. A partir de ahí, ningún obstáculo de paredes de piedra (nuevo record en esta modalidad), alambradas, carteles de reses bravas o piaras de jabalies pudo hacer que la cofradia de excursionistas campara por sus respetos a lo largo y ancho de la dehesa. Aprovechando la presencia de los toros de lidia, alguno de los marchosos disertó sobre capotes, chicueluinas... y se mostró dispuesto a llevar a cabo alguna suerte, que dijo no poder ejecutar por su incipiente artrosis en los isquiotibiales; otros disertaron sobre la huella, el hozar o la embestida del fiero jabalí, aunque confesaron posteriormente no haberse topado con ninguno en los montes donde peregrinan todos los miércoles. Los panchitos, y por supuesto el vino de Paco, se comieron al solaz de unas peñas contiguas a la ermita de Navalazarza y el refrigerio matinal, despatarrados en un verde prado al lado de un arroyo.
Como viene ocurriendo últimamente, crecen de forma soterrada y anónima, los cabildeos de un grupo de marchoso con el fin de predisponer al grueso de la tropa a modificar las normas, a fín de limitar las atribuciones del lider carismático en cuanto al orden de marcha de la grey, y propiciar una alternativa que permita que, sucesivamente y por riguroso orden alfabético, cada miembro tenga el derecho a perderse (y detras de él toda la congregación) cuando y como le plazca.
 En cuanto a lo político, nos seguimos moviendo entre los céntimos (las pensiones) y las centenas (las primas) haciendo, de nuevo, bueno aquel dicho: los árboles no dejan ver el bosque
http://www.youtube.com/watch?v=pANG0bd2uSw
Enterados, por alguna indiscreción, que Paco es un afamado vate y que lo de las poesias individualizadas para los cumpleaños de los marchosos está como un poco fuera de lugar, se le ha pedido, y si fuera necesario rogado, que se estire y que nos escriba una loa, a ser posible en alejandrinos, al grupo coincidiendo con la celebración de final de la temporada excursionista.
En lo que si estuvieron de acuerdo un grupo de marchosos, los que después de la caminata se quedan a desparramar sobre lo divino (mujeres) y lo humano (jovencitas) saboreando un café o un castellana, es que en la próxima o venideras caminatas, sean estas al lugar que fueren, habríamos de parar en el bar donde la joven que nos atendió nos sacó una sonrisa, reflejo de la suya, a todos.

Juan Ángel.


jueves, 26 de enero de 2012

Excursión al puerto de Arrebatacapas ruta nº.247


 La selección de la excursión tuvo su suspense puesto que las tres propuestas estaban muy equilibradas. Finalmente J.Angel decidió y seleccionamos la llamada Puerto de Arrebatacapas definida como de 4 horas, 12kms y dificultad baja. Como punto de encuentro se definía el propio puerto, en la carretera a Avila Av-503 que está a 7 kms pasado el pueblo de Cebreros (con tradición vinícola pese a estar en la provincia más alta y fría de España) y subiendo por curvas para superar los 300ms de desnivel.
 Los montes a recorrer eran los situados entre esa carretera y el río Alberche en la zona de embalse de El Burguillo; en realidad era la otra ladera respecto a la que hicimos por el Valle de Ireluelas. Son montes que tienen como cimas de alrededor los 1320ms de altitud y se pretendía llegar a la cima Merina. que nos dejaría mirando hacia el valle y la Sierra de Gredos.
 Resultó que hubo un coche de los que nos acercan a los puntos de las excursiones que se retrasó más de lo normal y parece que la causa fue un error de localización, que les llevó a tomar alguna carretera equivocada. ¡Hay que llevar Gps en los coches, ellos también lo necesitan! Así que salimos sobre las 12hs a hacer nuestra marcha, el día era soleado y caluroso para la fecha en la que se hacía, pleno invierno.

 Los primeros kms eran cruzando un bosque de pinos a través de un camino forestal y siempre picando hacia arriba (como dicen en el argot ciclista), después ya llegamos a zonas amplias del valle interior, llenas de robles (rebollos) y enebros.
En algunos tramos la pendiente era alegre (o sea, la que te castiga ), de las que te obligan a contar los pasos, pero finalmente alcanzamos la cumbre de Merina al cabo de una hora y 4 kms. Allí nos dimos un atracón de vistas (panchitos y vino también) pues el día era limpio, la temperatura suave y sin viento. Se veía abajo el río Alberche en su primer tercio hasta el embalse de El Burguillo, enfrente la ladera boscosa del Valle de Iruelas conocido ya por nosotros y al fondo la sierra de Gredos con las cumbres plateadas; total una gozada para los sentidos.
 Después del descanso reglamentario reiniciamos la marcha bajando por laderas hacia el oeste entre jaras, enebros y rebollos. Llegamos a un punto en el que había que hacer un giro de 90º  hacia el norte y hubo algún debate entre gperos y algunos osados. De forma que estos se fueron a hacer una exploración y cuando volvieron ya se habían escapado los demás y todavía no se sabe el responsable de la sublevación, aunque efectivamente los gperos estaban en lo cierto.
 Atravesamos ciertas zonas de jara en dos grupos, el segundo buscando al otro pero resultaba que  se había ido a la búsqueda de la fuente de la Zarza; finalmente nos reunimos los dos grupos pero no  habían encontrado la fuente, aunque faltaban dos esforzados marchosos que persistían en la búsqueda. Esto ocurría en unos prados dónde pese a no haber ganado se suponían muy usados porque había buen pasto y abrevaderos. Decidimos que a no tardar debíamos pararnos a comer y fue pronto porque encontramos una caseta en ruinas pero con una pared mirando al sur muy soleada y limpia.
  Allí llegaron algo más tarde los dos exploradores, que nos dieron noticia de la localización de la fuente y lo más importante, la de la bota de vino que estaba en la mochila de Paco. Nos pusimos a lo nuestro y llegaron los cafeses, los aguardientes, las pastas y turrones, en fin lo de siempre. Lo duro que se hace reanudar la marcha no nos reprime para nada. Hubo tertulia y se reflexionó con ayuda de un artículo de R.Montero sobre la posibilidad de que las mujeres son a veces algo injustas  y duras con el sexo débil psicológicamente hablando, porque no reaccionamos como ellas esperan, dadas ciertas limitaciones de las que disfrutamos los varones.
 Y ya nos dispusimos a hacer el camino de vuelta que como siempre fue a toda marcha porque “total, está todo visto” y siempre hay algo que hacer en Madrid. Llegamos en poco tiempo a la vaquería Casa de las Dehesas que está rodeada de prados de pasto pero en la que solo había tres caballos,  pero un horizonte muy amplio que daba al Arroyo de los Pajares que aunque con poco agua sin embargo era un entorno muy bonito lleno por un lado de rocas y por el otro de enebros. Accedimos  hasta él y después subiendo por un camino que parece pertenece a la Cañada Real Leonesa Oriental, directamente nos llevó a la puerta que previamente por la mañana habíamos identificado en el forestal.
 Así que llegamos en una hora escasa al puerto dónde habíamos dejado los coches.


El jefe de expedición de turno: JP





jueves, 19 de enero de 2012

Hacia la presa de Puentes Viejas 18 enero 2012- V 2.0


No hay nada mejor para la unanimidad en la votación de la “próxima excursión” que una estadística de desnivel cercana al 0 %. Actúa como un imán salvador. No hay que sopesar ningún otro atributo de la marcha : es la perfecta. Así que no es de extrañar el resultado de la del pasado miércoles, todos menos uno, se decidieron por la RT119-Manjirón a Buitrago.

Ya va siendo costumbre en nuestras últimas marchas el modificar su trazado para hacerlas “más interesantes”, no es que sea muy democrático, ya que la gente votó algo diferente, pero como la vida real nos está dando estos días claros ejemplos en la política de que el “ayatola” ganador “sabe a donde hay que ir”, entonces somos indulgentes y le copiamos sus ideas para nuestros pequeños desahogos montañeros. Está vez, modificamos la marcha de AC para : 1. no salir de Manjirón. 2. no recorrerla en el sentido que él la define. 3. Añadirle el ir a la presa de Puentes Viejas para ver que tal luce. Resultó muy bien, al menos para el que escribe,. El día era muy claro, ni rastros de nubes y se podía disfrutar de la vista de Peña la Cabra, muy poco nevada y del Manjirón en la lejanía. El embalse estaba tranquilo, no había viento y los caminos que lo bordean estaba ligeramente cubiertos de escarcha. Al ir avanzando en el pinar, uno veía el trabajo incansable de lo jabalíes en el terreno, pero debo confesar que deben ser como las “meigas” : “haberlas ailas, pero no se ven”.



Comimos al sol en la presa, apoyados contra un muro propiedad del Canal de Isabel II, como muy bien nos recordó uno de los guardias de seguridad del complejo. No es que hubiera mucha intimidad, ya que estábamos a escasos metros del semáforo que regula el paso por la carretera que atraviesa la presa, pero nunca escuchamos ningún agrio comentario de los que iban en los coches : llevaban las ventanillas cerradas. Además no llegaban muchos.




Yo pensaba, mientras me comía mi enésimo bocadillo de caballa , que no era un mal negocio eso de los saltos de agua. Hombre, hay que hacerlos, pero luego venga a recoger KWs y KWs de energía, y al precio que está!!. Uno no es un Ortega y Gasset, ya se vé.

El camino de vuelta fue muy directo y nos lo liquidamos es un plis-plas. En total 16 km. No es que quiera comparar, pero en las “octavillas” que repartía uno de los asistentes a la marcha con las excursiones que el Grupo de Montaña de Standard Eléctrica hará este año, se podían ver verdaderas burradas ( son jubilados?), la primera : Canencia(pueblo)-Cascada del Purgatorio-El Paular. Casi nada, 700m de desnivel y 22 km. Ahí queda eso!!. Llevan motorcito, cada uno de ellos?. Nosotros no queremos eso, nos interesa llegar vivos para ver “el clásico”.

Chicho 19.1.2012




Se me había olvidado hacer referencia a las trincheras de la Guerra Civil que vimos cerca de la presa de Puentes Viejas, incluso le hice una foto, que adjunto, de lo que parece un refugio. Hoy me he acercado al libro “Caminando por los escenarios de la Guerra Civil” de Domingo Pliego, en el que incluso aparece Jero en alguna fotografía, y copio parte del texto que hace referencia a la zona.

“La Batalla de Buitrago
(hay mucho texto anterior referente a la batalla, que no copio)

El día 27 de julio, García Escámez continuó su avance hacia Madrid, viendose detenido frente a Buitrago por las milicias republicanas al mando del capitán Francisco Galán Rodriguez, que ofrecieron enorme resistencia, especialmente en la denominada Peña del Alemán, en cuya defensa llegaron a intervenir más de mil hombres, impidiendo proseguir su avance.

La lucha por los embalses

Al verse detenido frente a Buitrago, García Escámez opto por seguir avanzando por la zona oriental del valle, con objeto de hacerse con los embalses de Puentes Viejas y El Villar, que suministraban agua potable a Madrid, para ello se dirigió hacia Paredes de Buitrago y ocupó las alturas próximas desde las que podía batir a las fuerzas republicanas. “


No continuo copiando, pero las trincheras que vimos eran de los republicanos, ya que Paredes de Buitrago era el pueblo al que se llegaba cuando se abría el semáforo cerca de donde comimos.


Chicho 20.1.2012