viernes, 17 de junio de 2016

Carril del Gallo, Bosque Valsaín, Fuente de la Fuenfría, senda Los Cospes, P.N. Guadarrama




Había propuesto JA una excursión apetitosa y algo exigente pero entre que se dio por finalizado el curso y algunos no se atrevieron pues solo estuvimos cuatro, exactamente el doble que la semana anterior, "it was a full".
La ruta comienza en la Pértiga del Ramal del Hoyuelo que se encuentra en la carretera CL-601 carretera que va desde el Puerto de Navacerrada a Segovia, en una de las curvas de las Siete Revueltas, donde dejamos el coche y solo caben dos. Cruzamos la puerta metálica y seguimos por la pista forestal hasta llegar a una senda que sale a nuestra derecha. Aquí comienza el Carril del Gallo, senda muy antigua que recibe su nombre por lo encajonado que va entre la vegetación y lo de Gallo proviene del topónimo celta Kaillu que significa piedra, castellanizada queda callo que después trasmutó en Gallo y que recuerda a las abundantes piedras que tiene el camino.
Tomamos esta senda  vadeando el arroyo del Telégrafo y continuando en suave ascenso hasta que llegamos a la pequeña y preciosa Pradera Navalazor, en la que giraremos a la izquierda, este tramo es común al Carril del Gallo y a la senda de los Lumbralejos.
Tranquila, relajante y preciosa ruta que discurre por los exuberantes bosques de Valsaín en la Umbría de Siete Picos, llegamos a la bonita fuente de Fuenfría por la famosa senda del Carril del Seguiremos esta senda hasta llegar a la fuente de la Fuenfría, el tramo es en ascenso progresivo muy cómodo, la senda es muy evidente y de una gran belleza, ya que estamos en pleno corazón del bosque de Valsaín, uno de los bosques mejor conservados de Guadarrama.
Una vez en la Fuente de La Fuenfría y después de tomarnos los panchitos y  de un respiro se puso a llover de nuevo fuerte y decidimos ir a comer al pueblo de Navacerrada. Pensando que en una hora y media estaríamos de nuevo en los coches.
Comenzamos la vuelta, volviendo unos metros por nuestros pasos para tomar el primer desvío a la derecha que indica senda Los Cospes, tomamos esta senda (una de las más bonitas del valle de la Umbría de Siete Picos) que seguimos hasta abandonarla en un desvío que tomamos a la izquierda y nos llevó en descenso hasta la preciosa Pradera de Navalviento. Que delicioso bosque que dusfrutamos on todos los colores posibles porque hizo sol, lluvia, viento, nubes de todo en ese recorrido.
 En la pradera tomamos otra senda a la derecha hasta llegar a un arroyo que no hay que vadear y tomamos la senda que sale a nuestra izquierda y así  en progresivo  y suave descenso nos llevó hasta la pista forestal del principio que tomamos a la izquierda y tras un breve paseo de otra media hora llegamos donde habíamos dejado el coche.

La comida en Navacerrada fue de campeonato que no voy a relatar porque sería pretencioso. Allí cayó de todo, lluvia torrencial y granizada. En fin un disfrute grande!

JP

jueves, 9 de junio de 2016

Por el Canal del Vellón y del Mesto 8 junio 2016



Hoy estábamos de nuevo en el aparcamiento del cementerio del Molar en la ermita de la Soledad, para recorrer el canal del Mesto. Habíamos hecho esta excursión varias veces, todas diferentes. En la del 2013, habíamos ya subido al canal del Vellón, haciendo una circular que terminamos en Pedrezuela. En aquella ocasión, la excursión fue un poco larga y además con pequeñas incidencias que están relatadas en la web de Marchosos (http://marchosos2010.blogspot.com.es/2013/11/el-canal-del-mesto-20112013.html) Esta vez queríamos hacer algo parecido, pero había que ver cómo de crecido estaba el río para intentar subir a la urbanización Montenebro desde el azud del Mesto.
Pasamos el río, sin mojarnos, aunque aun llevaba bastante agua, y empezamos a subir por un sendero bien marcado pero de fuerte pendiente hacia la urbanización y el canal del Vellón que pasa a su lado. Haríamos la excursión en sentido contrario al 2013 y con algunas variaciones interesantes.

Habría que decir que los Marchosos en esta ocasión eran sólo Juan Angel y Chicho, Miguel no pudo venir en el último momento. Solemos decir que “ya falta poco para que el último apague la luz”, pero mientras haya dos no hay discusión. La única ventaja de esta reducción al grupo “casi-nulo” es que hay pocas posibilidades de llevar la contraría al que patea con uno, siempre se está de acuerdo en los cambios de planes. Uff que bien!!

Habíamos llegado a Montenebro (piazo urbanización!, nosotros sólo la tocamos por el sur)


y nos dirigíamos a pasar el acueducto de Zegri ( parece un nombre yugoslavo), que es esa preciosidad que destaca en un bosque densísimo de encinas y enebros. Antes de llegar a él descubrimos, unos metros antes de una curva en el forestal por el bajábamos una señal que nos llamó la atención, efectivamente, si uno fuera en coche debería tener muy en cuenta la señal, ya que de no hacer adecuadamente el conductor la curva, podría despeñarse por ella.


 Al final del acueducto nos paramos a tomar los panchitos, yo me acordé de Paco, bueno de su bota, y al cabo de unos pocos minutos, volvimos al camino, se ve que con dos se reducen los temas que aparecen para dilatar la pitanza.



Nos esperaba, al cabo de poco más de un kilómetro, la subidita a la almenara de Labajos. Y llegó.


Me acordaba de ella, pero en aquella ocasión la bajamos. El canal del Mesto se veía muy abajo en la otra pendiente del río Guadalix, hacía él queríamos dirigirnos, y tratábamos de encontrar algún sendero que nos permitiera descender los más de 120 m que nos separaban del río. Lo encontramos ,un sendero precioso, que nos llevó con alguna sombra a la parte superior de la cascada del Hervidero, no se veía el chorro, sólo se oía, pero sí se veía en la orilla el mantel de una familia que aún no había recogido.


Comenzaba el sendero en la parte de atrás de la almenara de Los Castillejos. Es bueno conocerlo, es un buen paso entre canales (Mesto/Vellón).

Pasamos el río cerca de lo que en el mapa se denomina casa del Lavadero, nos quedaba otra pequeña subida para alcanzar el canal del Mesto y desde allí no pensar en más subidas hasta el azud del Mesto. Nos quedamos sin agua, hacía bastante calor y llegamos al azud para primero refrescarnos en el Guadalix y luego comer algo antes de la subida que aún nos quedaba hasta la ermita en donde habíamos dejado el coche. 


Comimos en la zona que ya habíamos visitado por la mañana al subir por allí a Montenebro. La zona era fresquísima y lo agradecíamos. Volví a acordarme de Paco, esta vez con más insistencia ya que me había quedado sin agua, y el Guadalix, tan cerca de Pedrezuela y Montenebro, no consiguió convencernos de que bebiéramos, sólo nos refrescamos con agradecimiento.

Llegamos a la ermita-cementerio y le dije a Juan Angel que si estuviera abierto era posible que encontráramos una fuente o algún grifo que utilizan para aliviar a las flores que le ponen a los residentes. Así fue.

Chicho










jueves, 2 de junio de 2016

GASTRONOMICA FIN DE CURSO 1-06-2016


GASTRONOMICA FIN DE CURSO  01-06-2016
                                                           DE SIETEIGLESIAS AL ATAZAR 

Íbamos a celebrar el fin de la temporada con una marcha gastronómica,  por unanimidad salió elegido ir desde la pedanía de Sieteiglesias hasta el embalse del Atazar  y a la vuelta ir a Lozoyuela a comer al restaurante “El Rincón de Merche”, con buenas referencias por parte de José Luis.
Esta vez respondió a la cita la lista al completo de Los Marchosos. De los trece, tres prefirieron ir directamente al restaurante : Paco, Jesús Sánchez y Pablo.

Los otros 10 comenzamos la marcha sobre las 11,45. Antes, esperando a los últimos, nos dio tiempo a algunos a  fotografiar la Iglesia y  potros de herrar del pueblo. El terreno que rodea la Iglesia por detrás es una necrópolis medieval.


La marcha discurre por un agradable camino llamado de Santillana. El día era soleado, espléndido, sin mucho calor, el campo estaba pletórico de verde y de arbustos con flor. Hicimos fotos a las jaras, cantueso, retamas y encinas. Alguno cogimos tomillo que empleamos después para guisar. También había mejorana.
 
Además había también enebros ó sabinas(no estaba claro). Juan Ángel también cogió algunas flores por su singularidad.
Llegamos a la altura de la torre de Mirabel del siglo XV, situada dentro de una finca a pocos metros del camino. Algunos pasaron a la finca para verla de cerca. Otros ya habíamos pasado por allí en la marcha del día 11 de Mayo de este año a Las Cabreras.


 
A partir de aquí hasta el embalse el camino era el mismo que el del día de Las Cabreras cruzando la carretera que va a la presa del Villar.
Llegamos al camino del canal y allí cerca tomamos los panchitos sin vino, pero viendo el embalse lleno de agua y rodeado de jara.
 
Después caminamos un poco a la vera del embalse hasta salir otra vez al camino del canal.
 
Aquí fue donde tomamos la primera de las 2 decisiones equivocadas de la jornada: volver por otro camino que no conocíamos y con Fernando y Manolo que podrían tener dificultades.
Aun así la primera parte de la vuelta hasta llegar a la carretera que va del Berrueco a la presa del Villar, transcurrió sin mucha dificultad, incluso vimos ejemplares enormes de champiñones.
Después de cruzar la carretera y bajar unos metros por ella cometimos la segunda equivocación, que fue seguir adentrándonos en el bosque por una senda para seguir haciendo la vuelta circular, en vez de seguir por carretera 600 metros y volver por el camino de Santillana.
José Luis y yo nos quedamos con Fernando un poco más retrasados, fuimos siguiendo la senda hasta que pudimos y luego caminos dibujados en el GPS, aunque no tanto en el suelo, hasta que logramos ver el pueblo, descender hasta una especie de cañada y a través de una finca acceder al camino de subida, donde me adelanté a por el coche de forma que la subida Fernando y José Luis no tuvieron que hacerla. Por lo que contaron en la comida no hicimos un camino muy distinto al resto (también pasamos por unas colmenas), aunque llegamos a las 16, 30 al restaurante 1,15 más tarde que los demás.
La comida del restaurante, efectivamente tenía bastante calidad y creo que fue un acierto elegirlo.
Pudimos  estar un rato los 13 juntos, lo cual es infrecuente últimamente, nos alegró ver a los que hace tiempo no veíamos  y salvo tres marchosos  que harán alguna marcha por su cuenta, la mayoría nos despedimos hasta el próximo curso.
 
Felices vacaciones a todos
 
 
Perfil de los 3

Recorrido de los 3
 
Perfil de los 7

Recorrido de los 7
 
 

domingo, 29 de mayo de 2016

Puerto de Navafria-Peña la Cabra. 25 de Mayo 2016


¡Cuatro¡ Solo cuatro marchosos pudimos reunirnos para llevar a cabo la excursión de este miércoles : Miguel Ángel, José Luis, Paco y Juan Ángel. La marcha la iniciamos al contrario de cómo venia marcada en Wikiloc , con buen criterio ,ya que si no tendríamos que haber abordado de inicio una subida de cerca de 300m en vertical .
Así pues, bajamos por la carretera un pequeño trecho hacia el área recreativa de Las Lagunillas y de allí cogimos el camino que asciende suavemente hacia las lagunas Tras atravesar un pinar atravesado por múltiples regatos , llego un punto en que tuvimos que abandonar el camino y girando casi 90 grados subir a trocha cerca de cien metros de desnivel , entre dos grandes neveros, hasta dar con un camino bien marcado ( que no supimos de donde venia ) hasta llegar a las inmediaciones de la cuerda.
El día para caminar era esplendido , con nubes y claros y un vientecillo que ya a esa altura nos hizo ponernos toda la ropa que llevábamos ( las cuatro capas que diría Paco). Tomamos los panchitos y el vino de Paco ( en esta ocasión un crianza de Puerta de Alcalá de la localidad madrileña de Villarejo de Salvanes ) y al poco continuamos la marcha que ya en poco tiempo y con una subida mas suave nos llevo hasta el hito del pico El Nevero (2209m).


Desde allí se veían las dos lagunas del circo así como el valle de la Fuenfria y la extensa llanura segoviana.
Unas fotos para recordar y a continuar hasta peña la Cabra.

Bajamos al collado del Porrinoso (2091m) y ,de nuevo, tras una pequeña subida coronamos el pico de la Cabra ( 2169). Este pico no esta señalizado con ningún hito geográfico y solo tiene un montón de piedras en vertical .
La visión del Valle de la Fuenfria es magnifica ya que se ven todos los pueblos y también toda la sierra desde Peñalara hasta los cuatro embalses del Lozoya. 

Las fotos de rigor y a recorrer el camino de vuelta con el sube y baja por la Horizontal.
Pasado el pico el Nevero encontramos un fuerte farallón de piedras con restos de algunas casa o cabañas, que supusimos restos de la guerra, ya que en casi toda la zona vimos trincheras .Desde este punto se veía nítidamente el pueblo de Navafría y algún otro de la llanura segoviana .Allí nos asentamos a comer al abierto de dichas piedras. Ensaladas, chocolates, rosquillas de San Isidro que llevo José Luis, y el aguardiente de Miguel Ángel. Se hecho en falta el café que Miguel y Fernando traen siempre .Sobre las tres y media comenzamos lo que seria ya la bajada hacia los coches por un camino con fuerte pendiente y mucha piedra suelta ,bastante incomodo y duro de andar.
En menos de una hora ya estábamos en el puerto y allí nos despedimos. Paco y yo paramos en Lozoya a tomar un refresco , y como no , Paco un copazo de Castellana.

P.D Desde el pico del Nevero, y con el fin de evitar la dura bajada, sale un camino que conecta con la pista de los ingenieros, y que aunque un poco mas larga, posiblemente sea mas suave.
Juan Angel




miércoles, 18 de mayo de 2016

La Cruz del Mierlo. 18 de Mayo 2016

La opción elegida fue la  Cruz del Mierlo. Hacía bastante tiempo que no visitábamos la Pedriza y esta marchita no la habíamos repetido desde 2011.
Al pie de la Cruz del Mierlo
Aparcamos los coches en el pequeño aparcamiento que hay en el Collado de Quebrantaherraduras y los asistentes: Chicho, Jose Luis, Juan Angel, Miguel, Miguel Angel, Paco y Jesus nos pusimos en marcha. 
El día era algo caluroso pero se podía caminar en camisa sin agobio. Iniciamos el camino que sube por la Sierra de los Porrones con excelentes vistas sobre la Pedriza en las que se podía reconocer al mítico Yelmo. No teníamos claramente identificado el objetivo, por que en los tracks que llevábamos la Cruz no estaba señalada y había que fiarse  de recuerdos pasados. En cualquier caso no fue ningún problema en llegar a la Cruz, marcada en el suelo con dos rocas de granito. Allí hicimos la parada técnica de los frutos secos y el trago de vino y decidir cómo hacer el camino de regreso.
Vista de la Pedriza donde destaca el Yelmo
. A parte del grupo, la marcha hasta aquí, les pareció poca cosa (unos 4 Km y 200 m. de desnivel) y les pedía el cuerpo completarla subiendo al pico próximo. 






Yo y JL decidimos que no era necesario subir a ninguna montaña para luego tener que bajarla. Fijamos como punto de reunión para comer las mesas de piedra y la hora 14:30. Cinco marchosos iniciaron el nuevo ascenso y dos bajamos de regreso por un camino alternativo. Yo me propuse, aprovechando la falta de presión de tiempo, buscar tres Geocaches que había en la ruta. Encontré dos de dos tres que es un buen resultado.
A las 14:30 nos juntamos todos a comer y nos acompañó un pajarito (carbonero ?) al que invitamos a unas migas de pan que se comió con alegría.
Carbonero común hembra
Los coches estaban próximos, así que llegamos a Madrid en tiempo record, sin incidencias.


 El cronista de turno

Jesús García
Perfil Recorrido corto
Recorrido Corto





Ver comentario Violeta : Mirlo-Peña Blanca





jueves, 12 de mayo de 2016

El Berrueco - Las Cabreras 11 mayo 2016




Las predicciones meteorológicas predecían, la semana anterior, lluvia y tormentas para esta marcha, por lo que había insinuado que podríamos subir a Cabeza Mediana en Moralzarzal y comer en Casa Mariano el cocido de los miércoles. Juan Angel se las agenció para encontrar una web del Tiempo que daba una predicción mucho más optimista, por lo que decidí esperar al martes para hacer la consabida propuesta de las tres excursiones a votar ( Embalse del Vellón, Patones de Arriba-Cancho de la Cabeza  y El Berrueco - Las Cabreras).

Quedaron empatadas la del Embalse del Vellón y Las Cabreras por lo que tuve que decidir con mi voto ir a Las Cabreras. No quise dar el pucherazo y decir que mi voto valía por dos y dar la victoria a la excursión de Patones, lo dejo para otra ocasión.

A las 11h nos encontramos en El Berrueco : Juan Angel, Miguel, Paco, JL, Miguel Angel y yo. El día, nuboso pero con esperanza de que no lloviera. Así que hubo mucho cachondeo acerca de mi intento de tomar un cocido a cuenta de las primeras predicciones meteorológicas. La marcha no era conocida, ya que hemos estado un par de veces por allí pero siempre nos íbamos hacia el sur, al alcornocal de la Dehesa Vieja, así que teníamos por delante unas cuantas sorpresas.

La primera, fue que el nombre de "berrueco" de la zona no hace más que traducir en palabras las inmensas moles de granito que empezamos a ver nada más empezar la excursión, son formaciones que llaman la atención, sobre todo si en una de esas miradas uno descubre, un poco más lejos, el Pico de la Miel, que destacaba con su inmensa mole al otro lado de la autovía A1, y que vigilaba si sus hijas pequeñas, las Cabreras, seguían atrayendo a los senderistas de esta mañana. Nos dirigíamos hacia ellas, un poco asustados por los 650 m de desnivel acumulado que indicaba el track del Grupo Mágico de Montaña que habíamos bajado de Wikiloc y cargado en BaseCamp (Garmin) de la excursión.

La segunda sorpresa fue que "aprovechando" que yo (leader semanal) me encontraba un poco rezagado evitando los charcos, muy frecuentes durante la excursión, que las lluvias "pertinaces" del día anterior habían puesto a nuestros pies, "decidieron", a la altura de la urbanización Losa Morilla,dar un corte de 2 km y no rodear el Pico de las Vacas, subiendo directamente hacia las Cabreras. Hay que estar muy atento porque uno viaja con gente muy resoluta, ahora comprendo mucho mejor a Hernán Cortés.

Tercera sorpresa. Una de las hermanitas, la que tiene en su final el mojón geodésico, aparecía desde abajo retadora. Habíamos leído que la subida " era divertida" y nos preguntábamos que coño significaba eso. Bueno, yo que no soy muy echado "pa alante", quería encontrar alguna razón para no subir, pero viendo la decisión de los compañeros, me uní a la aventura. Sin mochila y con cuidado, la subida no es que sea divertida, pero no es difícil. Al llegar, el espectáculo es reconfortante : La Cabrera con el Pico la Miel, los Montes Carpetanos, el Atazar, Somosierra ...



Cuarta sorpresa. El "ganado" que conducía, como había tenido éxito con el "golpe" del Pico de las Vacas, quería pastar otra vez a sus anchas y ya se disponían a no seguir el track que tan democráticamente habíamos escogido y que nos conducía hacia lo que se denominaba Cantera del Lanchar del Camino. Esta vez no tuvieron éxito, y descubrimos desde lo alto, el enorme agujero de la cantera de granito que aparecía allí abajo. Sobrecoge. Me acordé de la encimera de granito de la cocina de casa, qué tontería,  ¿verdad?. Podía haberme acordado de la catedral de mi pueblo(Santiago), pero qué le vamos a hacer : encimera. Los bloques, inmensos cubos, parecían azucarillos cortados por una poderosa sierra y se encontraban reposando por doquier.






Quinta sorpresa. Miraba para el cielo para descubrir las intenciones de una nubes negras que aparecían cercanas. Tomé la "decisión", por si acaso, de comer ya en el puente romano, bueno, medieval al que estábamos llegando. El arroyo Jóbalo bajaba protestón y luego lo vimos de nuevo al llegar al Atazar. Paco sacó de nuevo la bota con su crianza y ni me acorde del cocido de Casa Mariano, comimos acompañados por un sol suave y unos letreros que nos indicaban una breve reseña del puente y que observáramos la vegetación de ribera que acompañaba al Jóbalo.



Seguía sin llover.

Sexta sorpresa. Al llegar a las praderas que rodean a la torre Mirabel, descubrí un circulo de algo que parecía desde lejos piedras muy blancas, resultaron ser champiñones gigantes, que algunos llevaron para casa. La torre nos esperaba para que sacáramos la foto del grupo. Está reconstruida y es muy bonita.








Séptima sorpresa. El Atazar. llenito y hermoso. Siguiendo la senda Genaro volvimos al pueblo.



Una excursión muy agradable, de 13.5 km y 400 m de desnivel acumulado.

Chicho