viernes, 9 de diciembre de 2016

La Peñota 7 diciembre 2016


Está semana estaba trufada de días festivos, por lo que resultaba un tanto problemática la salida de este miércoles 7 de diciembre. Al final nos decidimos a ir JA, Paco, Jero y yo. La excursión, cómo ya va siendo normal, la escogimos de Wikiloc, una excursión que empieza en "el Sanatorio de la Fuenfría" y sube hacia la Peñota sin más que seguir los puntos rojos que aparecen muy frecuentemente en los árboles, y al llegar al Forestal de la Calle Alta, hay que cruzar por una valla al lado segoviano y empezar a seguir las señales del GR10. Ver mapa. No hay pérdida.

El día aparecía espléndido, con ligeras brumas cuando desde La Peñota se miraba hacia el lado segoviano. Nunca había estado en está zona, a pesar de los 12 años de Marchosos, y uno agradece que por fín conozca está hermosa cumbre. Es espectacular, sus 1954 m y su posición adelantada hacia el norte, permite observar a su alrededor unas vistas espléndidas. Tomamos los "panchitos" acompañados por la bota de Paco y cuando ya estábamos a punto de irnos, apareció una pareja joven que había subido desde el lado segoviano, posiblemente atravesando por el GR10 el Collado de Gibraltar.  Nos despedimos, y muy contentos de que ya sólo hubiera que descender, empezamos a pensar en la comida y ha dirigirnos por el GR10 hacia la Calle Alta para allí volver a coger la referencia de los puntos rojos en los árboles.

Pensábamos comer en la explanada que hay en la zona del Campamento de los Helechos ( hoy desaparecido) pero nos faltaba Paco. Nos extrañó porque no habíamos visto por la zona a ninguna vaquera, que suelen ser las que lo entretienen, pero al final apareció en su coche, allá en el Sanatorio, y tuvimos que acordar comer en una zona anterior, donde hay unos bancos de piedra a la orilla del arroyo del Butrón (qué nombre más de cacos!). 

Paco y JA cogieron el coche para irse a tomar un café y Jero y yo cogimos el nuestro para volver a Madrid. Bonita excursión.!

Chicho

Nota : Cuando Paco mande sus fotos las incluiremos.





martes, 6 de diciembre de 2016

RISCOS DE VALDEMAQUEDA : 30-11-2016


De las tres excursiones propuestas los marchosos eligieron la que menos dificultad tenía , pero no por ello la menos interesante y novedosa : los Riscos de Valdemaqueda. Estos se encuentran en la cuerda paralela a la de las Cabreras ( donde se encuentra el pico Cabreruela 1179m )



y separadas por un barranco en cuyo fondo transita el arroyo de la Hoz.


El track para realizar la marcha es parte de un recorrido mas largo que llega hasta Hoyo de Pinares ( 2015-08-26 Valdemaqueda-Valdecatones-riscos Águila, Chaparral, Valparaíso y Gelechal-arroyo Hoz-río Sotillo-Hoyo Pinares ) Chicho lo cerró por la parte cercana al pueblo , y fue este el que seguimos. A las 11h nos reunimos en la plaza del Ayuntamiento los que ese día íbamos a realizar la marcha : José Luis, Miguel, Miguel Ángel, Chicho, Jero y yo. Paco no pudo venir por encontrarse enfermo y los marchosos lo lamentaron por partida doble al verse privados de los caldos de su bota. Desde la plaza nos dirigimos con los coches al comienzo del track ,situado ya casi a la salida del pueblo en dirección a Hoyo de Pinares.


La marcha comienza ,con un tramo común a la vuelta , subiendo hasta un pequeño collado donde se tenia que tomar la decisión de comenzar con la subida a los riscos o bajar hacia el arroyo. Tomamos la primera opción y nos encaminamos hacia el primero de ellos : Valdecatones ( 1051). Yo me despisté y me fui derecho al risco del Águila ( 1048). Allí los esperé para hacernos unas fotos y tomar los panchitos al resguardo de unas rocas. El risco del Águila son en realidad tres torres pétreas con fuertes caídas y el más llamativo de todos ellos.



Después de coger fuerzas, nos dirigimos hacia el risco del Chaparral ( 1019) al que no llegamos, pues el personal no estaba por la labor. Continuamos, pero en vez de seguir el track, que subía a otro risco a nuestra derecha, se decidió acortar campo a través, para dirigirnos al risco de Valdeparaíso. La marcha transcurría campo a través o por caminos de cabras y Miguel Ángel y yo fuimos cogiendo las setas que íbamos encontrando a nuestro paso ( champiñones, lepiotas y setas de pie azul ).Tampoco llegamos al risco de Valparaíso pues de nuevo acortamos hacia el siguiente.



Comentar que con las lluvias caídas en los días anteriores , nos encontramos con multitud de charcos entre las peñas ( que de lejos parecían neveros) y arroyuelos , que junto al verdor del paisaje y la vegetación ( pinos ,encinas, sabinas , retamas, aromáticas..) nos daban una sensación de gran belleza.En nuestro caminar por en medio del bosque nos encontramos con unos jóvenes marroquíes que estaban cogiendo piñas ( de las verdes con piñones ), pero que nos comentaron que no había sido un buen año ( yo me encontré una y me la llevé para que en casa se abriera ).



Continuamos la marcha hacia los riscos de Castillejos ( 944), que sobrepasamos, para ir directos a la gran mole del risco del Gelechal (935) y último de esta cuerda. A éste si subimos y después de las fotos de rigor fuimos bajando , cada uno a su aire , hacia el camino que nos llevaría al fondo del barranco por donde fluye el arroyo de la Hoz. Éste venia bastante crecido y nos costo atravesarlo. Poco después en unas piedras junto al arroyo paramos a comer. 



Ya solo quedaba la vuelta por la pista paralela al arroyo, hasta una bifurcación en que torcimos a nuestra derecha para en suave subida alcanzar el collado en donde se cerraba el track. Desde allí y con alguna dificultad por las jaras, bajamos a los coches.


Miguel, cuyo cumpleaños era al dia siguiente , nos propuso invitarnos a tomar algo en el bar del pueblo, y hacia allí nos dirigimos para rematar esta bonita marcha.


Juan Angel






viernes, 25 de noviembre de 2016

Embalse del Vellón 23 noviembre 2016



La semana lucía lluviosa y fría según las predicciones metereológicas, así que se me ocurrió que podíamos quedar en Miraflores delante de mi casa y tomar allí la decisión de hacer alguna excursión por Canencia, Morcuera... y luego venir a comer bajo techo. Hubo correos proponiendo subir a Cabeza Arcón y al Cerro del Pendón, pero más correos avisaban de que había predicciones incluso de nieve a esas alturas, ante los anuncios tan lúgubres, incluso Juan Angel bajo altura y nos propuso un paseillo por las  orillas del embalse del Vellón. 

Llegó el día y Paco, JGC, JL, Jero, Miguel, Miguel Angel, Juan Angel y yo, nos vimos a las 11.15 h en la puerta prometida. Dejamos peso y nos acercamos a Guadalix de la Sierra para hacer la excursión. No empezó bien, anduvimos por carretera durante un buen rato, hasta que pudimos salir a caminos que nos acercaban a la extensa Dehesa del Quejigal, que aunque un poco sucios, con restos de todo tipo ( latas de Mahou, number one!) nos recordaba que los humanos habían construido sus nidos muy cerca de allí.



Pronto empezamos a darnos cuenta de que Juan Angel ,iba y volvía, en una búsqueda incesante de la seta de cardo que no quería aparecer. El terreno era muy bueno, pero tanta gente deprimida este año por la falta de lluvias, hacía muy difícil que pudiera encontrarse algo, dado la cantidad de buscadores que ya habían pasado por allí en otros momentos. No llovía, el día incluso era apacible y con sol, así que a medida que nos íbamos acercando a las orillas del embalse, el sendero se hacía más agradable, aunque siempre vigilados por esos letreros de "Peligro reses bravas" que aparecían en los muros que rodeaban a la dehesa. Juan Angel, seguía buscando, encontrando al final setas de cardo, champiñones, la pistonuda, pequeñas lepiotas... que desinteresadamente ofrecía al otro buscador, Paco. Al final, no fue un mal día setero : 1 kg variado. 


El embalse estaba tranquilo, bueno, casi siempre lo están, pero unos patitos hacían muy idílicas sus aguas, iban en parejitas y nos recordaban que ellos sí estaban felices. Nosotros empezábamos a tener hambre, y una llamada del buscador de geocachs (JGC)  nos recordó que él estaba en lo que se denomina Las Grutas, una zona elevada y caliza que resulta muy espectacular (ver foto), y que allí, ya no muy lejos de donde habíamos dejado los coche, nos esperaba para volver con nosotros.

Al final, nos olvidamos del mal comienzo e incluso resultó curiosa la excursión. No pudimos subir a ver las grutas, ya que era tarde y teníamos que volver a Miraflores para comer los bocatas que habíamos dejado allí.

Al entrar en la casa y empezar a poner manteles, los "niños" me sorprendieron con un regalo y postal dedicada, para mi mujer y para mí, por unos supuestos servicios prestados durante unos cuantos pasados años, en que acostumbrábamos a comer allí en el "Comienzo de Curso de los Marchosos", este año se había pospuesto la comida ("una conejada") para Final de Curso, así que, muy agradecido, me hicieron la foto, y a continuación comenzamos la pitanza.

Chicho
















jueves, 17 de noviembre de 2016

La Sillada de Garcisancho 16 noviembre 2016





Asistentes: Chicho, JL, JP, J. Angel, Miguel, Miguel Angel y yo

Dejamos los coches cerca del punto de partida, el Monumento al Guardia Forestal, y comenzamos la marcha a las 11:35. El tiempo era estupendo: despejado con un sol radiante, y algo frio. Una vez pasada una barrera, seguimos por una pista que asciende continuamente hasta la cima de Cabeza Mediana, sobre la 13 horas, donde tomamos los “panchitos” sin el buen vino que habitualmente aporta nuestro sumiller, al cual y al qué echamos mucho de menos. Durante la subida, nos desviamos un poco, a la derecha de la pista, por una senda escarpada hacia una lagunilla que no conocíamos,


mas adelante encontramos a nuestra izquierda otra pequeña lagunilla, que ya conocíamos, nutrida por una fuente; 



en ambas se reflejaban los arboles y matorrales.




Después del descanso, bajamos por una senda para subir una fuerte cuesta que nos conduce a la Sillada de Garcisancho, donde se cruza varios caminos y pistas. 




Esta vez volvimos por una pista que sale a la izquierda del GR-10 y baja con menor pendiente que éste aunque es un poco mas largo el recorrido; la pista cruza varios arroyos con pequeñas casadas que apenas se veía por el pequeño caudal de los arroyos.


Durante la bajada buscamos un buen sitio donde comer, pero no lo encontramos, así que tuvimos que comer sentados en unas piedras al borde de la cuneta., ya que eran las 15 horas pasadas.

Después del ágape, los chocolates, el café y el “petrolato”, continuamos el camino por dicha pista hasta desembocar en otra pista: tomamos a la derecha, ya que a la izquierda nos llevaría al monasterio de El Paular, que nos conduce después de una buena subida hasta otra pista que sale a la izquierda, que nos lleva al punto de partida.





Los “seteros” estaban frustrados ya que la materia prima era prácticamente inexistente. Durante la bajada por la pista nos cruzamos con un montón de ciclistas que subían con gran esfuerzos: algunos/as agotados/as a punto de llorar por el gran esfuerzo; algunos subían andando con la bici en la mano. Charlamos con algunos y nos contaron que estaban haciendo un cursillo de Técnicos de Montaña/senderismo.


Jerónimo Limón







jueves, 10 de noviembre de 2016

Cercedilla-Fuenfría-Collado Ventoso-Ducha de los Alemanes- 09 Noviembre 2016

Esta vez el día de excursión caía en festivo (La Almudena) y se produjo un rápido sondeo para decidir si hacerla en esta fecha o cambiarla- Salió mantenerla en este día y entre la terna (Cercedilla, La Pedriza o La Barranca) se eligió por unanimidad el presente recorrido.
Los participantes fuimos cinco: Chicho, José Luis, Juan Angel, Paco y Jesús (autor de esta crónica). Habíamos quedado en el parking de las Dehesas a las 11 y allí vimos el problema de hacer excursiones en festivo: A pesar de que hay mucho espacio tuvimos dificultades para encontrar aparcamiento.
Las previsiones meteorológicas eran de lluvia (90 %) pero afortunadamente no se cumplieron y el día fue frío, nublado, con algunos ratos de sol, ventoso pero sin lluvia.
Primera nieve
La subida hacia el Puerto de la Fuenfría fue dura porque la pendiente era alta. Allí hicimos un descanso para tomar unos frutos secos y echar un trago de la bota. Vimos las primeras nieves del invierno pero bastante escasa. La zona estaba llena de gente por ser fiesta.

Continuamos el recorrido al Collado Ventoso por un camino improvisado para evitar subir al Pico. Como el camino no era claro se produjo una cierta dispersión en el grupo. Yo me quedé algo rezagado pero como el destino de Collado Ventoso era conocido no me preocupé. Sin embargo este punto de cita no era tan claro como pensaba. Llegué al monolito que indicaba el Collado pero allí no encontré al resto. Había, como en la Fuenfría muchos grupos de excursionistas. Cuando ya pensaba seguir camino en solitario vi a Paco haciéndome señas. Estaban esperando en una zona algo hundida a 100 m. por lo que no podíamos vernos.
Senda de los Alevines
Seguimos por la entretenida senda de los Alevines, con sus múltiple vericuetos rocosos hasta la Pradera de Majalasna. El recorrido a la pradera de Navalurraque fue tranquilo, llegamos a la  fuente techada de Díaz Duque y la ocupamos para comer.
Pradera de Majalasna
 Fue una suerte porque minutos después llegaron 4 personas más y desde luego no había asiento para todos. Después de la comida el frío se hizo patente, fue la parte más fría del día y había que usar guantes.
Después de comer continuamos el descenso, ignorando la Carretera de la Republica seguimos la senda Victory, que aunque tenía el inconveniente que implicaba una pequeña subida adicional era más bonita que la carretera. Esta senda nos llevó a la Ducha de los Alemanes con abundante agua. Siguiendo el camino hacia el parking pasamos por la Pradera de los Corralitos, lugar donde se encuentran: La calzada borbónica, la Vía romana, La carretera de la Republica y el camino Schmidt.



El camino de regreso, con tráfico aceptable y llega a Madrid sin problemas.

El cronista Jesus Garcia
Perfil del recorrido
Recorrido y puntos de interes







viernes, 4 de noviembre de 2016

PUERTO DEL MEDIO CELEMÍN 2 Noviembre 2016




Nos hemos podido reunir cinco esforzados senderistas del grupo, pues hay algunas bajas por diferentes motivos. Los cinco: CHI, JL, MAL, JAR, y PAC, este último es el que suscribe y hoy jefe teórico.
Nos hace un día extraordinario para caminar. Hemos quedado en la plaza del ayuntamiento de Valdemanco donde hay dos bares a los que daremos un repaso por la tarde, después de terminar la marchita. Uno de los coches lo hemos dejado en una cuesta debajo de una higuera que sobresale de un pequeño patio de donde sale una señora mayor, casi anciana, y nos da ánimos para que lo pasemos bien en el monte.
Iniciamos la subida por la calle del lado izquierdo del ayuntamiento y en un pispás llegamos a un depósito de agua donde ya empezamos a quitarnos ropa. Nos quedamos en camisa de manga corta unos, y otros en manga larga. Cogemos la cañada real segoviana para ascender al puerto y en el camino nos encontramos con un señor del pueblo que ha sacado a pasear a dos perros que andan por allí correteando. Sin ningún problema y siguiendo la cañada llegamos al puerto del Medio Celemín y, nada más pasarlo, tomamos un caminito que sale a la derecha, abandonando la cañada que va a Buitrago y al valle del Lozoya. A los pocos metros, vemos un pinar a nuestra derecha y se nos pasó por la cabeza entrar para ver si había alguna setita, pero enseguida lo olvidamos pues todavía no ha llovido lo suficiente.
Ya se divisan el Cancho Gordo y el Collado Alfrecho y hacia allí dirigimos nuestros pasos al mismo tiempo que nos recreamos en la visión de las rocas cercanas, sus formas, sus diversas estructuras a cual más bonita: no tienen nada que envidiar a las de La Pedriza.
El sendero es ancho y está franqueado por jaras tanto pringosas como no, que van dejando su característico olor a campo. La ascensión no nos resulta difícil pues el camino está muy bien marcado. Ya cerca del collado divisamos una macrolepiota que abandonamos a su suerte por ser la única del entorno.
Paramos en el collado a tomar los panchitos,
entre buitres y farallones y Paco, hoy erigido en jefe de excursión, nos ha sorprendido trayendo un vino Somontano roble en bota que está para caerse de culo. Disfrutamos del vino todos menos uno (JAR no bebe vino) y cuando terminamos, acordamos subir al Cancho Gordo que no lo hemos hecho nunca. Menos mal que hay un caminito que nos guía. Paco se retrasa porque le cuesta subir y, al final, el único que logra llegar a la cumbre es JAR; los demás se quedan en una praderita en la base de la cima y Paco se queda a media altura dando vueltas entre grietas y rocas fantasmagóricas.
Por fin, bajamos todos al collado donde ya está esperándonos MAL y emprendemos el duro descendimiento que nos espera. Las rocas del suelo están muy inclinadas y con arenilla, lo cual hace difícil que las botas se agarren. Desniveles con escalones, surcos con mucha pendiente y un largo etcétera vamos esquivando como podemos. Se nos ha quedado atrás CHI,que le gusta tomarse estas cosas con paciencia. A Paco le empieza a doler el trocánter lo que hace que su marcha sea más lenta.


Con todo, llegamos a las inmediaciones del convento de S. Antonio, del siglo XI, y descansamos en unos bancos que parece que nos los han puesto a nosotros. Desde aquí tenemos una visión extraordinaria del final (o del principio) de la sierra de La Cabrera. Después de reunirnos los cinco, comenzamos a subir (¡otra vez!) hasta el convento por una pista asfaltada. Allí, al lado de una fuente, tomamos el almuerzo. Son las tres de la tarde.
Iniciamos el regreso por el GR-10 y todos, menos Paco, que está renqueando de la pierna derecha, toman un pequeño atajo que sube a las estribaciones de la sierra y desde allí llegan a Valdemanco sin pisar la carretera. Paco sigue por el GR-10 que sí le lleva a la carretera y aquí le recogen en coche MAL y JL que lo suben al pueblo y así se evita la última subida a pie por carretera.
Bonita excursión, pero mala bajada.
¡Hasta la próxima!



PACO