jueves, 16 de febrero de 2017

Mirador de Peñaliendre-El Estepar 15 febrero 2017



La propuesta de este miércoles estuvo precedida de una pequeña confusión que al final clarificó el Notario Mayor del Grupo (Miguel Angel). En los correos que acompañaron a la votación tuve la ocasión de saber que era " suplente de un suplente" que me dejó meditabajo y no fui capaz de saber qué significaba, pero unos mensajes más  y por fin llegamos al pacto de Hoyo de Manzanares y ya pude dar por buena la propuesta que había avanzado sin "razón".

Se escogió la excursión por la sierra de Hoyo de Manzanares, que ya habíamos realizado en el 2015. Sin embargo, y para hacerla un poco diferente y conocer otras zonas, propusimos una modificación que consistió en no pasar por la cascada de la Covacha y bifurcarnos, un poco antes,  hacia la cuerda siguiendo sendero muy bien marcado que discurre a escasos metros del arroyo de Peñaliendre.


Este recorrido resulta muy interesante, ya que la vegetación es muy abundante, incluso hay unos pocos pinos resineros que fueron en su día explotados y que hoy en día sólo quedan los recuerdos de las cazoletas rotas que aparecen en las márgenes del camino. El camino lleva a su derecha la falda de la Loma del Cuchillar, espectacular monte lleno de encinas que resulta muy agradable de divisar y a la izquierda uno se para a observar las lanchas enormes que aparecen en alguna ocasión y que nos recuerdan a la Pedriza.



Hay que decir algo de este sendero, muy bonito, y es que en esta época aparecía recorrido en muchas ocasiones por las aguas que se filtraban desde la falda del Cuchillar y que hacían que tuviéramos que ir pendiente de ellas. Agua hay de abondo y no hay más que ver la fuente que surge un poco antes de que el camino gire bruscamente hacia el oeste: es el manantial de la Navata.

Nosotros vimos también alguna canalización metálica que salía de esa zona y que uno encuentra documentada en Internet en el siguiente artículo Recorrido Manantial-Casa de la Navata . Es una canalización de varios kilómetros y que se puede ver en el artículo.

No tuve mucha suerte tratando de buscar la Casa de Peñaliendre, junto al mirador y que hoy se encuentra completamente desvencijada, para conocer qué uso tuvo en el pasado. A ella se llega al poco de torcer hacia el oeste el camino. Han preparado un mirador, con mejor estado que la casa, para que los que andamos por la zona no nos resistamos a hacernos una foto.


Nosotros también la hicimos y al poco de tomar los "panchitos" nos dirigimos hacia la cuerda, ya no muy lejana y al llegar a ella el grupo se dividió, JA, Paco y yo nos fuimos hacia la izquierda en busca de Canto Hastial, mientras que JGC, Miguel Angel y JL se fuero a la derecha hacia El Estepar en donde nos veríamos para comer.

La cuerda, siempre vigilada por "Prohibido pasar-Zona Militar", es una zona preciosa por las vistas que miran hacia la  Cuerda Larga y que estos días aparecía completamente nevada. Manzanares del Real, El Boalo, Morarzarzal... Muy bonito todo.

Nos reunimos en El Estepar a comer, primero, subida obligada al geodésico y a la zona de la Cruz.
Ya habíamos hecho lo mismo en el 2015, se ve que uno repite lo que sale bien, 

La bajada hacia Hoyo, pronunciada pero por camino ancho, nos permitió ver la espalda de la Loma del Cuchillar y pasar por la zona del Hueco de Peña Alonso, dejando la peña a nuestra izquierda. Hay mucha encina y jara,(y muchas rocas,


ver fotos de Paco)  por todas las zonas, pero lo que llama la atención en la cuerda es la cantidad de esparto que la cubre, casi dan ganas de llamar a la zona El Espartal, pero debe haber alguna otra razón para denominar El Estepar a la zona en la que comimos.

Después de que Paco le hiciera unas fotos a unas cabras negras, preciosas, vamos, con "pedigrí", que nos miraban desde la alambrada de finca privada que había cerca de los coches,


nos despedimos y volvimos a Madrid.

Chicho





domingo, 12 de febrero de 2017

La reacción tardía del PP

El verbo “reaccionar” acaba de sumarse al vocabulario de la mal llamada “posverdad” (eufemismo del engaño).
La secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, proclamó el viernes en el congreso de su partido, al referirse a la corrupción: “En algún caso tardamos en reaccionar. En algunos momentos no fuimos lo ágiles que la sociedad demandaba”.   (1)[ leer articulo de abajo]
De esa afirmación y de su contexto se podía deducir, como imagino habrán hecho millones de personas, que el PP se quedó anonadado ante las noticias que surgían por doquier, y que sufrió una paralización de sus movimientos debida al trauma. Y eso, claro, les restó agilidad.
Con ello, la secretaria general no se estaba refiriendo a la posibilidad de reaccionar ante algo que se cree inadmisible, palabra que jamás se pronunció en su momento, sino que reducía el ámbito del verbo “reaccionar” a su primera acepción: “Actuar por reacción de la actuación de otro, o por efecto de un estímulo”. Se supone, pues, que el estímulo de aquellas noticias, que a tanta gente escandalizaron, no desencadenó ninguna acción rápida en ese partido.
Lo malo de su comportamiento ante las fundadas denuncias se redujo, pues, a un problema de lentitud. No importa, parece ser, cómo se afrontó la situación, sino el hecho de haberse movido sin la rapidez que el caso requería. Resumiendo: “No reaccionamos mal, reaccionamos despacio”.
Sin embargo, cualquier chapuzón en la memoria de Internet nos permite ver que el PP reaccionó a toda prisa. Se movió con la agilidad de un gato que salta por los tejados, con la habilidad de la ardilla que trepa por el árbol.
Cuando aparecieron las pruebas sólidas de que esa organización competía en las carreras electorales con anabolizantes, como Ben Johnson, como Lance Armstrong, sus dirigentes salieron de inmediato a la palestra. Dijeron enseguida que estaban ante “una trama contra el PP”; presentaron a toda velocidad una decena de querellas contra el diario EL PAÍS por publicar los papeles de Bárcenas y otras informaciones veraces sobre su caja b (eufemismo de “dinero negro” o “fraude fiscal”); se personaron al instante como acusación (otra perversión de las palabras) para defenderse de los acusadores, y protegieron a su tesorero no sólo enviándole ánimos al móvil sino pagándole religiosamente su generoso sueldo mediante la ingeniosa fórmula (nuevo caso de posverdad) de la indemnización en diferido.
Todo eso no parece reunir los requisitos necesarios para que se considere “reaccionar tarde”. Por el contrario, se reaccionó a toda velocidad.
El lenguaje de cada cual se debe interpretar siempre conforme a lo que dice y a lo que deja de decir. Y lo que dejó de decir De Cospedal en esa intervención se relaciona más bien con los términos a los que sustituyó el verbo “reaccionar”. Por ejemplo, “condenar” (“tardamos en condenar...”) y otras expresiones que tenía también a su alcance, como “cortar por lo sano”, “sancionar”, “expulsar”, “pedir perdón”, “reponer lo estafado”… Y “brindar una colaboración leal a la policía y los jueces”, lo cual parece poco compatible con la destrucción de discos duros. En todo esto sí se puede aplicar el concepto de “reaccionar tarde”; tan tarde que con algunos de esos verbos el momento no ha llegado aún.

Alex Grijelmo El País 12.2,2017

(1) El País  12.2,2017
El PP cree que su grave problema con la corrupción, que tanto daño electoral le ha causado y que acumula estos días varios casos en su fase judicial final, es una rémora de unos cuantos golfos del pasado. La secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, intentó este viernes exorcizar en la inauguración del 18 Congreso Nacional del partido esos fantasmas admitiendo el fallo de tardar mucho en reaccionar, sobre todo con el extesorero Luis Bárcenas. “Nos parecía imposible que nos estuviera ocurriendo”, concedió. El PP presumió de unidad, obvió al PSOE y arremetió contra “los Pimpinela” de Podemos.
Hace cinco años, en el anterior Congreso Nacional, el 17 en Sevilla, la exministra Ana Mato, estuvo en el escenario como miembro de la lista de Mariano Rajoy con los 35 componentes de su Comité Ejecutivo. Hace casi nueve años, en el 16 Congreso de Valencia, Mato ya era miembro de ese equipo dirigente, como su exmarido Jesús Sepúlveda, responsable del área electoral y amigo de Francisco Correa y Álvaro Pérez, los cabecillas de la trama Gürtel que montaron aquel cónclave que está aún en buena parte por pagar. Mato comparecerá el lunes en la Audiencia Nacional por su presunta implicación en Gürtel y a Correa y Pérez se les condenó este viernes Valencia por montar allí su sucursal. Nadie les citó en la jornada inaugural del 18 Congreso del PP que se celebra en la Caja Mágica de Madrid. Tampoco ninguno de los nueve oradores que protagonizaron esa sesión, con todo tipo de discursos de balance del último lustro, mencionó siquiera de pasada a José María Aznar, el expresidente de honor y líder que llevó al PP por primera vez a La Moncloa y bajo el que cuajó en el partido la banda que favoreció esos escándalos.
La secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, que accedió a ese puesto en 2008 apenas seis meses antes de que estallara Gürtel, lleva demasiado tiempo callada sobre las consecuencias que ha supuesto la corrupción para su gestión. Cospedal, que pasará a la historia por el crucigrama dialéctico del despido en diferido de Bárcenas, con el que nunca congenió, quiso este viernes reivindicarse y de paso a los dirigentes populares que se quedaron en la sede central de Génova 13 y no se fueron a saborear los laureles del Gobierno estos años de sufrimiento.
No lo hizo en una comparecencia cualquiera. Se reservó ese momento para su balance y para confesar ante Rajoy y los 3.128 compromisarios presentes el purgatorio vivido. Cospedal asumió así que, cuando aún no habían salido de la tormenta económica que padeció el país, les cayó encima la corrupción: “Fueron casos que afectaron de forma transversal a nuestra vida pública y, dentro de ella, también nos afectaron de lleno a nosotros. Y en algún caso tardamos en reaccionar. Nos parecía sencillamente imposible que eso nos estuviera ocurriendo a nosotros. Por eso en alguna ocasión no fuimos todo lo ágiles que la sociedad demandaba”.
Cospedal no pronunció el nombre de Bárcenas, el extesorero que se convirtió en su particular enemigo interno en los años en los que sintió obligada a convivir con él. Pero le tuvo todo el rato en mente. Es la posición oficial que mantiene ahora la dirección del partido con Rajoy a la cabeza: Bárcenas, Correa, Pérez y hasta Rodrigo Rato son los exponentes de una época enfangada de su historia pero ya relegada y olvidada. La número dos del PP, que sigue pendiente de ser ratificada en el cargo por Rajoy, enlazó esa asunción de errores con la etapa que ahora se pretende nueva y que se enmarca en el periodo iniciado en el anterior congreso, hace cinco años, cuando se llegó con mayoría absoluta a La Moncloa.

JP




sábado, 11 de febrero de 2017

CABRERUELA-PEÑA HALCON 8-2-2017


A las 11h 15m partíamos por la pista que sale a la izquierda, a la altura del Km 10, de la carretera de Valdemaqueda a Hoyo de Pinares, los cuatro marchosos : Jero. José Luis ,Miguel Ángel y yo, para realizar una interesante marcha circular que unia en un solo recorrido las subidas al pico Cabreruela y a Peña Halcon. A estas dos habíamos ya subido por separado en distintas ocasiones partiendo de diferentes puntos.
El dia se presentaba soleado pero con viento, de forma que la sensación térmica al comenzar la marcha era de menos dos grados por lo que tuvimos que tirar de guantes, gorros y bufandas.
La subida a Cabreruela se hace , en esta ocasión, desde la parte posterior a la habitual y casi de forma directa , con pendientes superiores al 30%, y a través de un sendero muy poco marcado. En poco menos de una hora nos pusimos en el refugio y desde allí al geodésico . Después de las consabidas fotos en vez de continuar la track , que discurría por lo alto de la cuerda ,bajamos al camino por el que hacemos la subida habitualmente, y al sol y resguardados del viento por una piedras tomamos los panchitos, esta vez sin la bota de Paco que se había tenido que quedar en Madrid , al igual que Chicho, uno por un esguince y otro por la gripe.



Continuamos por el camino hasta encontrarnos , de nuevo, con la track, y empezamos a bajar , con una fuerte pendiente, hasta un arroyo que en sus márgenes tenia zonas aterrazadas de antiguas huertas. Poco mas adelante se encontraban tres casas ya cerca de una pista donde nos encontramos los postes de tres de las rutas señalizadas por el Ayuntamiento de Hoyo de Pinares : Las Viñas, Cuesta Mala y Pino Castrejon-Peña Halcon. La track discurre a la par que los postes indicadores de Peña Halcon. La subida se lleva a cabo al contrario que en la marcha anterior, es decir , subiendo por donde se bajaba y por tanto con mas pendiente al ser mas directa. En un momento determinado Jero y Jose Luis deciden coger otra ruta que no sube hasta la cima y quedamos con ellos en un punto del track pasada ya Peña Halcon.





Miguel Angel y yo continuamos subiendo hacia la cima y ya en la base dejamos los macutos y los palos ( Migue Angel apaga el Garmin para no gastar pilas con lo que en la track no se vera reflejada la subida ) y ascendemos agarrándonos a los cables y agarraderos metálicos llegamos a la cumbre donde nos hacemos fotos para dejar constancia , ante los incrédulos, de nuestra subida. Bajamos con extremo cuidado y continuamos siguiendo las señales hasta encontrarnos con Jose Luis y Jero que sentados al sol y al abrigo de una pared de una paridera estaban ya preparándose para comer.
 
Después de la comida y el consabido traguito de orujo tomamos un camino, que pasando por la alquería de Peña Halcon, nos conduce a una pista que en menos de media hora nos pone en los coches a las cuatro menos cuarto. Cerca de 13Km y 650m de desnivel acumulado nos da una media , según el GPS, cercana a los 4Km/h. Marcha muy bonita e interesante que creo que en otro momento deberíamos hacer todos los Marchosos.
Paramos en el pueblo a tomar un café y vuelta para Madrid

Juan Angel




domingo, 5 de febrero de 2017

CERRO SAN PEDRO 01/02/17



CERRO SAN PEDRO 01/02/17



Hoy le ha tocado a Paco (el que suscribe) proponer excursión y luego hacer un resumen del día. Él ya le tenía ganas a este cerrete aislado pues otras veces que se ha propuesto él no ha llegado nunca a la cima. Esta vez esperamos que se cumpla su deseo.
Iniciamos el camino ocho marchosos y como hace un día malo, con lluvia y niebla, hemos decidido almorzar en un restaurante de Colmenar, en donde nos encontraremos con un miembro histórico de nuestro grupo, que es JS. Los ocho: Chicho, Jero, Miguel Ángel, José Luis, JP, Juan Ángel, JG y Paco. Partimos desde el km 11.8 de la carretera de Colmenar a Guadalix, junto al arroyo Vallejón y empezamos a ascender por la pista de tierra donde hemos aparcado los coches. Por cierto, es la primera vez que vemos el Toyota híbrido de Jero: te metes dentro y parece un avión. Al cabo de un rato de ascensión tenemos que abrir una puerta que aparece en el camino y después de una media hora de andadura, JG ve en su GPS que se puede acortar camino entrando por un camino de animales (¿jabalíes?) muy empinado y allá que se meten él y JP. Los otros seis seguimos la pista de tierra, pues “no hay atajo sin trabajo” y la ascensión se nos hará menos dura. La pista termina en otra puerta cerrada a cal y canto (¿es esto legal?) donde hay ganado vacuno en cantidad: todo inofensivo. Menos mal que nos abrió un individuo que lo cuidaba (tal vez marroquí) y nos indicó otra puerta de salida y el camino, ya campo a través, para llegar a la cumbre del cerrillo. A todo esto, no se veía ni un pijo debido a la niebla. Procuramos ir más juntos que de costumbre para no perdernos los que no llevamos GPS.

Encontramos una vallita de piedra a nuestra derecha que nos condujo hasta la base del cerro. Allí acordamos tomarnos “los panchitos”. Encontramos a JG que ya había llegado hacia un ratito (uno de los del atajo) pero JP no estaba con él, así que el jefe de grupo le hizo una llamada para ver si estaba cerca y esperarlo. Efectivamente, al cabo de unos minutos apareció su calva y, al final, toda su persona con macuto incluido. Nos comentó que en la subida por el atajo le había dado una “pájara” y tuvo que sentarse y esperar un rato para continuar la ascensión: ¡gajes de los senderistas! Paco sacó su bota con un vinito de Ribera del Duero crianza que les supo a gloria a toda la vasca. Terminado el piscolabis, ya sólo faltaba ascender unos 200 m al pico de San Pedro que está a 1.245 m. Hay tres marchosos que no quieren ascender porque ya lo han hecho otras veces y porque hoy, 

con la niebla, no se ve ni tres en un burro. Así es que quedamos cinco para llegar a lo más alto. A todo esto, empieza a llover, lo que se llama un calabobos, y el senderillo que seguimos se mete por un bosque de matas de unos dos metros de alto que nos impide seguirnos bien, pero, poco a poco, al final, los primeros esforzados marchosos que llegan a la cumbre son Miguel Ángel, Juan Ángel y Chicho y luego JG y el último Paco (que por fin ha cumplido su deseo de alcanzar la cima) que como no ve un pijo, sentencia el deseo de volver con mejor tiempo. El hito geográfico está elevado sobre un cono de piedras de unos tres metros de diámetro en la base y resulta inaccesible. Para hacernos los cinco la foto de rigor reclamamos la ayuda de una chica que había subido desde la caseta de los peones camineros y nos contó que era la tres mil doscientas y pico veces que lo hacía (parece que nos dijo que era su paseo casi diario): nos dejó con la moral muy baja. Chicho le preguntó que si era una promesa a lo que la chica (¿unos cuarenta años?) parece que no le oyó o no le hizo caso. Bueno, escribimos nuestra hazaña (¿se le puede llamar así?) en un cuaderno que hay dentro de una caja metálica y antes de disponernos a bajar observamos que hay una muy pequeña imitación de un belén con dos figuritas de esas que salen en el roscón de reyes.


Decidimos ahora bajar por el sendero por donde subieron los del atajo porque teníamos la certidumbre de que el marroquí nos había cerrado la puerta por donde subimos antes, y descubrimos que era bonito pero, eso sí, muy escabroso. Encontramos los restos de una cantera abandonada y después el sendero de animales que nos condujo a la pista de tierra y de allí a los coches.


El almuerzo lo hicimos en un bar para mayores del ayuntamiento de Colmenar con un menú de 8,50 €. Allí estaba JS, alegrándonos todos de verle. El menú tenía una grata sorpresa: nos pusieron un vinito de Rioja de la cosecha que resultó muy agradable de beber (no necesitó mezclarlo con gaseosa) y otra sorpresa desagradable: los “flamenquines” eran unas salchichas empanadas, aunque nos lo avisó la camarera, según dice Miguel Ángel, cosa que yo no escuché.


Paco.









jueves, 26 de enero de 2017

DEHESA DE NAVALQUEJIGO 25-01-2017



Al final fuimos 4 los marchosos que decidimos hacer la marcha. Por diversas razones: coros, conciertos etc. José Luis y Porro no podían venir, Jesús García y Paco andaban desaparecidos, aunque luego se aclaró el misterio y era que mandaban los correos a una sola persona en vez de al grupo. Al final Paco  vino a la marcha, lo cual agradecimos, pues aparte de hacer de fotógrafo oficial, trajo un excelente vino del Somontano.
 Cómo la marcha era corta y llana, Juan Ángel propuso comer en Fresnedillas y cuando nos juntamos en el punto de salida ya habían reservado en el restaurante "La Hostería" .
Esta marcha se hizo en 2012 aunque sin subir al alto del Pinar y del Mirador pero acercándose a unas casa fuera de ruta.
La Dehesa de Navalquejigo al igual que la de Moncalvillo, es de titularidad pública y esto ha permitido conservarla y evitar su parcelación pero nos sorprendió un cartel con una leyenda muy curiosa:  La Dehesa está en término de Fresnedillas pero pertenece al Ayuntamiento de Zarzalejo. ¿¿¿???
 El tiempo acompañó, magnífico, con sol, sin aire y buena visibilidad, lo cual nos permitió ver "Las Machotas", "La Almenara" y la sierra nevada al fondo.

La ruta comienza en una pista asfaltada que va a una zona llamada "La Cabezuela" donde hay una quesería y terraza de bar, pero enseguida toma el camino de Navahonda donde se atraviesan fincas dedicadas al ganado equino. Sobre todo hay una yeguada muy extensa, con 2 de las yeguas estuvimos entretenidos un rato. Además de las yeguas también vimos algún burro.
 

Al kilómetro y medio se cruza el arroyo de la Chorrera y allí sale a la derecha una marcha  de las que le gustan a Jesús García, de sendas verdes  de la Comunidad de Madrid, que da una vuelta de 5 Km por la Dehesa de Navalquejigo norte ( nosotros hicimos la parte sur).
Un poco más adelante está el punto donde empieza la marcha circular y el camino recibe el nombre del camino del Corto.
La  dehesa tiene la vegetación típica del oeste de Madrid, no tiene elementos uniformes, alternado pinos, encinas, retama y enebros. El quejigo es una especie de encina pero de hoja caduca. No reconocimos ninguno pero supongo que habrá en la zona.
La zona era también coto de caza y veíamos cruzar conejos de vez en cuando.
En un punto de este camino sube la senda al alto del pinar, que tomamos a pesar de una prohibición que entendimos se refería a la finca y no al camino.

 
 


 Una vez arriba tomamos los panchitos aderezados por el buen vino de la bota de Paco y entonces se decidió, contra la opinión del jefe de día, dejarse caer monte abajo hasta encontrar el camino principal en vez de regresar a éste por la senda. A pesar de que esto podía considerarse sedición, se admitió la propuesta por no considerarla demasiado arriesgada y bajamos campo a través, lo cual gustó mucho a la tropa por las formas de las rocas y flora que entre ellas se apreciaba.

 Al final llegamos al camino de "Los Cebadales" y después de girar a la izquierda para enfilar la vuelta, el camino comenzaba a ser cuesta arriba, aunque de forma suave. Un poco más adelante estaba la senda que subía al "Alto del Mirador".
Es una inmensa roca en lo alto desde donde se ven unas magníficas vistas e hicimos la foto del grupo.



Regresamos al camino, llamado ahora "la Fuente del Abad"  y al poco cerramos el círculo y regresamos por el mismo camino que habíamos traído. Subimos en coche hasta el pueblo para comer en "La Hostería", donde comimos magníficamente, de segundo tomamos todos bacalao especialidad de la casa e incluso nos invitaron al café .
Cerramos así un buen día de marcha con comida en restaurante.
Hasta la próxima


Miguel Ángel Lázaro




jueves, 19 de enero de 2017

Bustarviejo (Circular por el Pto.Canencia,Cabeza de la Braña,Collado Abierto y Mina de Plata




Partimos del campo de fútbol de Bustarviejo, Chicho, Paco, JL, MA, JA y M (por orden de antigüedad) en un día que se anunciaba muy frío y que no lo fue tanto, porque lucía un sol espléndido y apenas hacía viento.
La marcha, aunque larga, fue tranquila, apacible, sin grandes repechos, salvo alguno no demasiado fuerte.


Tomamos los "panchitos" y bebimos, como es habitual de la bota de Paco que trae un vino mejor cada día, y eso que le pagamos siempre lo mismo.
Lo más destacable  de la excursión fueron las vistas casi de 360º de las que disfrutamos desde La Braña, donde comimos.




Podíamos ver toda la cuerda que va desde Peñalara hacia nuestra derecha y al fondo La Pinilla con mucha nieve.
La bajada hasta la boca de la mina de plata ( a la que algunos se acercaron y otros no) fue incomoda, muy empinada y pedregosa. Al final de esta cuesta, pudimos ver una interesante torre circular 


inacabada de un molino de piedra, que comenzó a construir un indiano y que quedó interrumpida por  su muerte. Desde aquí, bajamos con facilidad hasta los coches, unos se fueron a Madrid, y otros nos tomamos los cafetitos correspondientes en Miraflores de la Sierra

Miguel
  

miércoles, 11 de enero de 2017

MARCHA ALTO DE LA PARADA EL 11 ENERO 2017


 Fuimos 8 marchosos los que acudimos a la marcha (JG, Jero MA, Chicho, JL; Paco, Miguel, Juan) un día espléndido de Enero que comenzó con 7ºC de mínima y subió a los 17ºC de máxima.
Nada mas salir MA nos confeso que se había dejado la cartera en casa y no traía ni DNI ni identificación alguna.
La marcha elegida se basa en la de A.C. y en la excursión que hicimos nosotros en 2009. http://www.excursionesysenderismo.com/rutas/r_madrid3/ruta_026_m3.htm


Y también en 2013, aunque mas alargada (19 Km, en vez de 16 Km)

Salimos puntuales a las 11h11minutos del Mesón del Puerto, junto al pantano de san Juan y empezamos la ascensión por la pista de tierra primero y de hormigón después Pinos frondosos de copa redondeada a ambas orillas de la pista;



Unas parcelas estaban en reforestación. También había encinas como árbol autóctono antes de que la mano del hombre plantara los pinos. Los pinos tienen raíces poco profundas por lo que los vendavales de las ultimas semanas habían tumbado algunos pinos. Las encinas que tienen raíces profundas aguantaron todas el empuje del viento.


Fuimos siguiendo el GR10 hasta llegar a un cortafuegos con una respetable pendiente que subió las pulsaciones desde 77 ppm al comienzo a 154 ppm al final del cortafuegos.




Allí cogimos a la izquierda la pista que nos llevaría al Alto de la Parada. 
Como buen presagio vimos un águila que pasó volando. Antes de llegar al alto de la Parada hicimos un alto en unas rocas para tomarnos los pistachos , nueces, avellanas y demás frutos secos regados con vino de Ribera del Duero de la bota de Paco.




Como resume  AC “A los cuatro kilómetros –una hora larga desde el mesón del Puerto–, aparece la pista, cerrada al tráfico con barrera, nos va a llevar bordeando el alto de la Parada a través de cortafuegos y repoblaciones acometidas tras el pavoroso incendio de 1966. Pronto la pista se allana y, desde casi mil metros de altura, señorea sobre un mar de pinos que se explaya hasta las peñas de Cadalso y Cenicientos, al mediodía, y hasta Gredos, a poniente.”

Habíamos subido desde los 550m del Mesón del Puerto a los 950 m del Alto de la parada. En el vértice geodésico nos hicimos la foto de grupo completo. Las vistas en todo el recorrido son fenomenales.

 Empezamos a bajar para girar a la izquierda siguiendo el curso del arroyo que nos llevaría de nuevo al GR10, cuando vimos un coche de la Guardia Civil que enfilaba hacia nosotros. Temiendo lo peor MA se escondió detrás de Juan y los guardias jóvenes nos preguntaron que “de donde veníamos y a donde nos dirigíamos”. En ese momento era un buitre el que giraba en circulos sobre nuestras cabezas.


Le dijimos la verdad y me atreví a añadir que nuestro objetivo no era otro que bajar el nivel de colesterol. Nos desearon buena suerte y al vernos inofensivos se marcharon con su coche. Juan comprobó que no tenian mucha idea de la zona, salvo la pista por la que circulaban.


 Una vez en la pista de vuelta nos desviamos a la derecha hacia el pantano para comer bocadillos, ensaladas, turron, pan de higo y chocolates sin olvidar los Ferrero de MA y el aguardiente y café. Volvimos al GR10 y continuamos descendiendo con bellas vistas al pantano de san Juan

Al llegar a la altura del mesón del Puerto abandonamos el GR10 y nos descolgamos por un atajo hasta donde estaban aparcados los coches. Objetivo cumplido marcha de 14.9 Km con desnivel acumulado de mas de 500 m.
Los del Norte volvimos a casa a las 17h17 min., mientras los del Sur se quedaron a tomar café.
Saludos JL: