jueves, 23 de mayo de 2019

Miraflores de la Sierra - En busca de la mina Cubero




Qué tiene que ver esta entrada a la mansión Los Castillos con la excursión ? . Es bonita y a escasos pasos se encuentra la fuente del Pino a donde llegamos a tomar el bocata después de esa dura excursión que nos había propuesto Jero y cuya zona yo había paseado el día anterior para familiarizarme con  el punto de salida. Hay que tomar la calle en donde se encuentra la señal Pico la Pala en un poste


y  continuar hacia el poste-indicador SL01-5 que ya nos conduce al comienzo  del camino zigzagueante, que atravesando el pinar, nos lleva en subida cómoda a la cuerda donde se encuentra el pico la Pala.

Esa mañana solo Juan Angel y yo nos habíamos decidido a hacer una excursión de las que había propuesto Jero. Había salido la de la Bola del Mundo, pero muy a lo gallego, Chicho(yo) convenció al otro marchoso de que mejor explorábamos la de la mina Cubero. Era más corta, pero quizá más dura. Y en donde estaban los otros Marchosos?. Alguno había cogido el mapa y se había marchado al Machu Pichu , otro había hecho una parada técnica para ver al doctor, otro a Sevilla... Etc, Etc, Etc.

Bueno, no te enrolles que no te pagan por palabra impresa! 

Comiendo el bocadillo en la fuente del Pino, uno pensaba que fácil y bonito es el camino que conduce al Pico la Pala, y que al salir a la cuerda de ascenso hacia la Perdiguera, muy cerca ya de ese pico , nos permite ver una vistas extraordinarias de toda la zona sin más que detenerse y mirar hacia atrás y a los lados. Por un lado la Najarra y a sus pies los robledales que llegan hasta la Fuente del Cura. El pueblo de Miraflores, a lo lejos Soto del Real, el embalse, el valle que conduce a Bustarviejo vigilado por Cabeza Cristiana y Cabeza Arcón  por un lado y la cuerda del Mondalindo por el otro. 

No te pongas idílico, dile a la gente que al llegar al Pico la Pala, no hacías más que ver a lo lejos lo que debería ser la Perdiguera, pero no, era otra peña más ( bonita y con nombre), el camino torcía siempre ligeramente hacia la izquierda  y  siempre te ocultaba la siguiente peña. Por fin la Perdiguera con su estación abandonada. Allí tomamos los "panchitos" y me dediqué a volver a encontrar el geocach que ya habíamos visitado en otras ocasiones.







Seguíamos el track 


y con él llegamos a la mina Cubero. La mina está a los pies de la impresionante Cuerda de la Vaqueriza, enfrente de lo que se denomina Cancho del Pobo. Qué pedregal !. Nos aventuramos en la cueva, corta y un poco decepcionante por su extensión (aprox. 15 m), pero muy limpita y quizá por ello, un carrizo (Chochín) había escogido una cavidad de su pared y había instalado allí su nido, y que yo tímidamente con un dedo había comprobado que tenía huevos.


Mina de arsenio pirita. Difícil de llegar incluso con mulas. Le valió la pena? No hay mucha info de la mina en Internet.






Quedaba volver. Nos la prometíamos muy felices, ya todo era hacia abajo y además en la descripción se hablaba de campos idílicos. Queríamos verlos, pero al atravesar el arroyo del Gargantón, y ya divisar praderas con corderitos y una granja, vimos que unos mastines nos querían saludar. Su amo, que gracias a Dios estaba con ellos, nos invitó a seguir otro camino, ya que aquello era propiedad privada. Vuelta a la otra orilla del Gargantón y a caminar por el pinar hacia la carretera M-611, que abandonamos un poco más tarde a la altura de la fuente de la Teja, para ya encaminarnos hacia la fuente del Pino en donde comimos y muy cerca de donde habíamos dejado el coche. Habían sido 12.2 km y 830 m de desnivel. Uff!!. Daba gusto comer el bocata en la fuente del Pino.




Chicho















viernes, 10 de mayo de 2019

ALTO del LEON, CABEZA LIJAR, REFUGIO DE LA SALAMANCA



                                            08-05-2019

Estatua dedicada a Fernando VI

Esta vez fuimos seis marchosos los que decidimos hacer la ruta de Cabeza Lijar desde Puerto del León: Jero, José Luis, Chicho, Paco, Juan Ángel y Miguel Ángel (el que escribe la crónica).
Nunca había hecho esta marcha y tenía especial interés en hacerla, tanto por las vistas cómo por los edificios que se ven de la guerra civil.
Desgraciadamente, el tiempo no acompañó para la observación panorámica, aunque si vimos algún bunker que no se había visto en la excursión anterior.
Ya se ha contado otras veces el porqué se cambió el nombre del singular al plural de "Alto de los Leones". Voy a decir el motivo del nombre "Alto del León": Se debe a la escultura con un león el la parte alta, que hay en medio de la carretera, erigida en honor de Fernando VI que mandó hacer la carretera para comunicar las 2 Castillas. La carretera se acabó en 1749 y en una leyenda de la estatua viene la explicación.
Además de esto, toda esta zona fue línea de frente en la guerra civil durante más de dos años, construyéndose por ambos bando bunkers en todos los collados y cabezos desde donde podía controlarse el movimiento de tropas.
Con puntualidad espartana, a las 11 comenzamos a caminar por la carretera que va a Peguerinos, donde hay una zona militar y varias antenas enormes.
Nada más salir a la izquierda aparece ya el primer bunker, un poco abandonado.

Bunker en el Alto del León

 
Poco después de pasar las antenas, dejamos la carretera y comenzamos a subir entre pinos al Cerro Piñonera o de la Gamonosa. Durante el trayecto, que coincidía con el GR 10, hay carteles explicativos, de la flora, fauna y construcciones. Juan Ángel leyó en uno que en el alto de la Gamonosa había dos fortines de la guerra, pero a la ida no los vimos. Se baja el Cero Piñonero hacia la pista y en el sitio llamado Collado de la Gasca, sin apenas tocar la carretera, se abre un portezuela a la derecha y comienza la ascensión a Cabeza Lijar. Ahí fue donde se despistaron Paco y Jesús la vez anterior.



Collado de la Gasca

Aquí comenzaba la parte más dura, pues había que subir a los 1823 m de Cabeza Lijar.
A medida que se asciende los pinos van perdiendo majestad y se hacen más achaparrados.
pino achaparrado

Lo peor fue que comenzó a llover y tuvimos que refugiarnos en el bunker de Cabeza Lijar (que ahora es refugio también) donde tomamos los panchitos. Es una curiosa construcción cilíndrica, que a causa de la lluvia no pudimos apreciar en su justa medida.


Bunker Cabeza Lijar
Continuamos bajando hasta el Collado de la Mina, en la carretera, pero la abandonamos enseguida para comenzar a subir la suave cuesta que nos llevaría al Refugio de la Salamanca.
 
 
 
 

Refugio La Salamanca


Volvimos sobre nuestros pasos yal llegar al Collado de la Mina anduvimos por la carretera hasta el Collado de la Gasca. El nombre de Camino de la Mina, que también se llama así a la pista, se debe a que había allí unas explotaciones de wolframio.
Cantera de la mina


En el Collado de la Gasca nos convenció Juan Ángel para no volver por carretera y subir al Cerro Piñonero otra vez para buscar las dos construcciones de la guerra, una de ellas convertida en mirador.
Al final las encontramos y comimos al abrigo de una de ellas, con una magnífica situación para disfrutar de las vistas, si el día lo hubiera permitido.



Embalse La Jarosa
Bunker Mirador La Gamonosa
 La comida transcurrió sin novedad, con la empanada que siempre trae Jero, los chocolates, el aguardiente, un vino catalán que trajo Paco y unos bombones que ofreció José Luis
Volvimos sin novedad a los coches y Paco nos invitó por su cumpleaños a un café en el enorme restaurante del Alto del León. Felicidades a Paco.





Miguel Ángel Lázaro

miércoles, 24 de abril de 2019

MARCHA A LA CRUZ DE AMBITE- 24-04-2019


Solamente cuatro marchosos nos dimos cita a las 11 en el bar de la estación, junto a la ermita y al cementerio de Ambite: Juan Angel, Jero, Miguel Ángel y el cronista J.L.

Después de esperar a Jero que dio un par de vueltas hasta encontrarnos, salimos a las 11:30h de un día lluvioso, con viento y frío para llegar a la cruz de Ambite

Caminamos unos seiscientos metros por la antigua vía de ferrocarril, para dejarla por la derecha y seguir un sendero sin señales  que iba subiendo hacia la Cruz.


La genista y la jara estaban en flor dando un olor dulzón. También el tomillo y miles de florecillas de mayo.
Juan Ángel cogió algún esparrago pero no eran buenos, la época ya se ha pasado.
Según subíamos el panorama se ampliaba y se podía ver el valle del Tajuña en día de lluvia.



Llegamos a la Cruz y como el viento y la lluvia no paraban no tomamos los consabidos cacahuetes.



Siguiendo el buen criterio de Juan en vez de seguir el track decidimos volver por las urbanizaciones.

 Ahora teníamos la tarea de buscar un camino que nos llevara hasta ellas pisando campos embarrados sembrados de cereales, con la única indicación de caminar hacia  el sur y como referencia unas antenas de telefonía móvil.
Fuimos avanzando por la meseta de piedras calizas y esparto, a veces bajo con encinas, espino, aliagas, mejorana y tomillo. Y por fin alcanzamos el camino del Espartal que al finalizar entronca con la pista que nos llevó a las urbanizaciones.






Llegamos por fin al bar donde al calor de las lámparas de gas nos tomamos un buen menú del día. Jero y J.L. invitaron a la bebida y cafés para celebrar sus respectivos cumpleaños.

Misión cumplida
J.L.





viernes, 12 de abril de 2019

Cerquita de la Maliciosa 10.4.2019

Allí está la Maliciosa !

Nos querían acercar a la Maliciosa pasando por El Penotillo, así que nos reunimos en la Barranca algunos Marchosos ( Jero, JA; Miguel S., Paco y yo) para después ir al Jardin de Felipe a comer, donde nos reuniríamos con Miguel Angel, JL, Jesús y Manolo.


Digo "nos querían" porque en el grupo hay verdaderos montañeros que desean decirle a las montañas, incluso nevadas, que no les tienen miedo. Afortunadamente la Maliciosa se dejaba medio ver, y mostraba su entorno con nieve, las predicciones decían que nevaría de nuevo,

así que conseguimos cambiar el destino por un apacible paseo por la senda Ortiz y parada para contemplar la Maliciosa desde el mirador de las Canchas.


Había bastante nieve, como se puede ver en las fotos y al bajar incluso nos acercamos a la fuente de la Campanilla para hacer la foto del grupo en un entorno reconocible.



No estuvo mal, 10 km, y final gastronómico como suele ser habitual antes de las vacaciones de Semana Santa. Felices vacaciones!.

Chicho 



lunes, 8 de abril de 2019

CANTO DEL BERRUECO –LA RAJA : 3 ABRIL 2019



La propuesta que se aceptó es una parecida a la que en Octubre del 2016 se hizo partiendo de Cantocochino y que tenia un poco mas de desnivel (900m) y algo mas larga. Esta al salir del canto del Berrueco tenia el aliciente de asomarnos a la Raja y al hacerla al contrario de realizar la fuerte subida desde este punto a la Gran Cañada. En el comienzo de la ruta nos reunimos esta vez casi los mismos : Jero, Chicho, Jose Luis, Miguel y yo.



Al poco de comenzar a andar por el GR-10 sale a la derecha un pequeño camino que nos conduce monte arriba y en menos de cinco minutos, a la Raja. Ya desde arriba se ve impresionante y dividida en dos partes por unos troncos que evitan la caída hacia su parte derecha . Para bajar existen unos enganches de hierro que no tienen dificultad , pero Chicho y Jose Luis decidieron no arriesgarse. Jero , Miguel y yo bajamos . La hendidura es espectacular, paredes verticales de unos cincuenta metros de altura, anchura de unos pocos metros y una longitud de unos cien metros en la parte donde estuvimos. Es a la vez una zona de escalada con bastantes vías y en esos momentos estaban dos escaladores preparándose para subir. Las referencias mas comunes dicen que es producto de una antigua cantera, pero hay pocas referencias para asegurarlo.





Salimos de nuevo al camino para continuar por el GR hasta el arroyo del Recuenco donde empieza una fuerte subida que en poco mas de un km salva un desnivel de 940m hasta 1280m, para situarnos en uno de los extremos de la Gran Cañada.



Después de tres cuartos de hora y sin ningún descanso , a las12 h 45 m, paramos cerca de la senda Maeso a tomar los panchitos.



Después del refrigerio y haciendo un giro de 90 grados tomamos el PR que nos conduce al Yelmo y poco después pasado este desvío , hasta el Acebo.


Son otros cerca de trescientos metros de desnivel entre rocas y haciendo pequeñas trepadas, pero mas llevadero que la fuerte subida anterior. Desde el Acebo comienza una fuerte bajada hacia el collado de la Dehesilla donde ,alrededor de las tres, paramos para comer. Tomados , los chocolates, el turrón de Jero y el café continuamos la vuelta por un bonito camino que nos conduce a una antigua pista utilizada para los trabajos de la gran cantera de Gneis, a la que me acerqué para tomar una foto.


Luego era continuar por la pista hasta los coches , donde llegamos sobre las cinco y media. Una bonita marcha por la parte anterior de la Pedriza y con el aliciente de ver “ La Raja” cosa que recomiendo se acerquen a ver todos los marchosos.
Juan Angel
2019-Canto del Berrueco-La Raja