miércoles, 13 de noviembre de 2019

LA PEDRIZA SIERRA DE LOS PORRONES 13 NOVIEMBRE DEL 2019


Hacía bastante tiempo que no visitabamos la Pedriza y esta marcha no la habíamos repetido desde 2016. Teníamos ganas de ir a coger níscalos y ver la cruz del Mierlo. La marcha elegida fue:
Pedriza Sierra de los porrones. Circular, 12 Km, 427 de desnivel

Aparcamos los coches al aparcamiento que hay enfrente al centro de interpretación en la puerta de entrada a la Pedriza. Además de los asistentes: Chicho, Jose Luis, Juan Ángel, Miguel, Miguel Ángel, y Jero; había un autobús con escolares de unos 12 años y sus profesores que empezaron la marcha a las 11h comiéndose los bocadillos. Nosotros empezamos subiendo por el arroyo Quebrantahuesos. 
El día era algo estupendo, buena temperatura, nubes y sol por lo cual, al empezar a subir, la ropa sobraba.


En el aparcamiento de Quebrantahuesos tomamos el camino que sube por la Sierra de los Porrones con excelentes vistas sobre la Pedriza en las que se podía reconocer al mítico Yelmo, las torres, el pájaro, la maliciosa y la cuerda larga algo nevada. 


A la mitad de la subida nos tomamos las nueces, avellanas almendras e higos en unas piedras soleadas, todo ello regado con un deliciosos ribera de calidad que trajo J.L en la bota de Paco.
El sol empezaba a salir con mas fuerza con los que hubo que quitarse mas ropa. A J.L. se le acabaros las pilas del GPS y poco después a Miguel Ángel, con lo que dependíamos del Garmin de Chicho y el Orux de Miguel. Así pues, había que estar atento pues en la Pedriza nunca se sabe. Algunos comentaban que la marcha era facilona y en efecto solamente hubo una caída de Jero sin consecuencias.
En la subida llegamos hasta la pista, la cruzamos y nos desviamos un poco a la derecha por un sendero de subida que desgraciadamente era equivocado. 

Nos dimos cuenta cuando ya habíamos subido casi doscientos metros, ello provocó la eterna discusión de si seguir por el sendero erróneo hasta encontrar la valla y por ella bajar; o deshacer lo andado y recuperar el track correcto. Con el buen sentido que nos caracteriza elegimos esto último.

Volvimos a subir por el sendero correcto y llegar a la alambrada. Allí escondida estaba la cruz del Mierlo y unas rocas a las que subieron Jero y Miguel para contemplar el circo de la Pedriza, una vez más, antes de bajar.



Bajamos y a las 14:14h nos paramos a comer, beber y chocolatear. Miguel Angel trajo una aplicación que, midiendo el código de barras, te decía la calidad del chocolate. El de Jero aventajó al de todos.
Juan mientras tanto recogió tantos níscalos que obró el milagro y después de repartirlos (como los panes y los peces) entre todos, le sobró una bolsa para él mismo.






Empezamos el descenso por la pista, ahora soleada y de vez en cuando evitamos las curvas, acortando camino por senderos.

Encontramos al ganado flacucho pastando, se ve que no comen níscalos.



Nos encontramos un espacio vallado para que las ranas crecieran tranquilamente sin ser molestadas por el ganado




Llegamos a los coches cuatro horas y media después de haber partido con el objetivo cumplido. Saludos J.L.





domingo, 10 de noviembre de 2019

PUERTO DE NAVAFRIA-REGAJO ALTO 6/11/2019




 De nuevo volvimos a reunirnos los ocho marchosos en activo : Chicho, Miguel, Paco, Jose Luis, Miguel Angel , Jero, Jesus y yo , para subir desde el Puerto de Navafria al Regajo Alto ( 2090m). A medida que subíamos al puerto fuimos viendo coches en los arcenes de los buscadores de setas y al llegar al puerto uno de los aparcamientos estaba completo, lo que nos daba idea de la cantidad de personal que se dedica a esto de la búsqueda de setas.
 Comenzamos la marcha sobre las once y cuarto subiendo por la parte segoviana, paralelos a la alambrada de separación de provincias ( Madrid- Segovia).
Zona idílica para que nos confiáramos

No todo fue sencillo, ver perfil de la marcha

 La temperatura en ese momento era de tres grados y ya se empezaban a ver pequeños núcleos de nieve que a medida que subíamos se iban extendiendo hasta cubrir todo el suelo de arbustos y los pinos que nos acompañaban a ambos lados de la subida. El aire que empezó a soplar era helador ( la sensación térmica sería de bajo cero ) y la helada nocturna hacia que los pino s, piornos y hasta las vallas de alambre estuvieran llenas de cristales de hielo y chupones helados que daban al paisaje un aspecto impresionante y de una gran belleza.


 Paramos a tomar los "panchitos" , sobre la una ,a resguardo de algunos pinos para defendernos del aire helador. Poco después continuamos la marcha que seguía paralela a la valla , hasta que llegado a un punto indicado por el Gps , nos desviamos campo a través ( pues el camino, con la nieve, no se reconocía) hasta llegar al Regajo Alto donde nos hicimos las fotos de rigor junto al geodésico ,

Regajo Alto-falta el fotógrafo (Miguel)

y continuamos , de nuevo campo a través siguiendo el track , hasta el Regajo Bajo.

Regajo Bajo. Miguel Angel, llegó el primero?
JP juega a combinar instantáneas del día !

 De nuevo la foto y a continuar como podíamos hasta llegar a un pequeño riachuelo desde donde salía una senda paralela a él, que nos conduciría al forestal.


 Este con bastante pendiente pero no demasiado largo nos dejo en la horizontal de Navafria.


 Pasadas las tres pero ya en la pista , encontramos una piedras donde sentarnos a comer. A esta altitud la nieve había desaparecido y algunos claros nos permitían ver el valle de Lozoya. Paco hizo la recaudación del vino de la bota , y como en todas las salidas corrió el vino, aguardiente , café y chocolates varios. Apuntar que J.P. le hizo la entrega a Miguel Angel de una petaca metálica para que metiera el aguardiente y tirara de una vez la botellita de plástico donde lo solía traer.
 Cerca de siete kilómetros nos separaban de los coches, pero la pista que seguía una curva de nivel , hizo que el recorrido no se hiciera pesado. Sobre las cinco y media llegábamos a los coches y allí nos despedíamos de los del norte. Los demás bajamos a tomar algo en el pueblo de Lozoya y después continuamos hacia Madrid.
Juan Angel
                                                        Video de la jornada (JP)




jueves, 31 de octubre de 2019

Cascada del Cancho 30.10.2019

Por ahí discurre el arroyo de la Garguera

  Había propuesto para esté miércoles que votáramos una de estas excursiones cogidas de Wikiloc las dos primeras y de nuestras pasadas excursiones la última: :


  

Salió elegida la de la Cascada del Cancho de Navalafuente que documentaban  LosK2delasCumbres, que es el grupo que en muchas ocasiones seguimos y que tan buenos lugares nos han enseñado. Los puntos marcados en el track que hicimos son los que ellos documentan en wikiloc.y por los que pasamos en nuestra excursión. 

Salimos del monumento al Senderista en  Navalafuente a las 11 h : Jero, JA, Miguel Angel, JL y el que escribe, en una mañana agradabilísima de este otoño madrileño. Pronto atravesamos el arroyo Garguera y nos dirigimos a las cascadas del Cancho en fuerte subida y que gracias a que las rocas estaban completamente secas no tuvimos que desconfiar de ellas.

Mucha vegetación en lado derecho del Garguera

La zona tiene fuerte vegetación de ribera en su lado derecho, mientras que nosotros subíamos por las rocas de su lado izquierdo. No llevaba mucha agua, pero el lugar es muy bonito.

En la zona de las cascadas

Hay que decir que el sentido de la marcha elegido creo que es el adecuado, siempre es mejor subir por las pedreras que bajarlas, ya que se reducen los resbalones, que con tiempo lluvioso y la inclinación del terreno en ese lugar , hubieran sido un poco peligrosos.

La marcha resulta muy variada y entretenida, ya que discurre por cordeles, senderos estrechos y a la vera de infinidad de dehesas y de varios arroyos. Además está señalizada y de cuando en cuando se disfruta de unos carteles que siempre enseñan algo a niños y senderistas como nosotros.


 No vimos ningún ganado en las dehesas, sólo un simpático burro que nos prestó atención creyendo que de nosotros podía obtener algo. 

Hola !

Las vistas durante el camino son impresionantes, a la izquierda la cima del Pendón con sus casi 1600 m y que vigila Miraflores, enfrente el Mondalindo ya con más de 1800 m y a nuestra derecha, las cumbres de la Cabrera que tan buenos momentos nos traen.


Nos quedaba aún el paso por las canteras. Si uno las ve por primera vez se queda impresionado por esos enormes bloques de granito que sacan de ellas y que  van apilando aquí y allí por si alguna vez alguien los compra. Yo me volví muy desilusionado, no supe poner precio a esas moles. Veré en Internet si hay algo. 

Quién nos compra?

La visión de las canteras resulta sorprendente, no vimos a nadie, pero se oía lo que parecía el ruido de alguna actividad relacionada con el corte y que permitía deducir que aquello aún era un negocio activo.

Y abajo aún hay más granito !


La excursión terminó tomando café en Navalafuente por invitación de Miguel Angel. 

Chicho






jueves, 24 de octubre de 2019

La Fuente del Cura-La Fuente del Rey y una vuelta aleatoria 23.10.2019

El "pequeñito" soy yo (Jero)


         Asistentes: Chicho, Juan Angel, JL, Miguel y yo

 Las propuestas hechas por mí :

1.     La Maliciosa desde la Barranca, de 11,66 km. de larga y 895 m. de desnivel.



     2. Peñalara- Claveles, de 13,27 km. de larga y 737 m. de desnivel.


3.    Loma del Noruego, de 14,96 km. de larga y 831 m. de desnivel.




fueron cambiadas por esta marcha y un final gastronómico, ya que el tiempo era lluvioso y frío para andar por las cumbres.

Aquí estamos, Jero con la máquina fotográfica

Dejamos los coches en el aparcamiento de la Fuente del Cura. El cielo estaba completamente cubierto, pero en ese momento no llovía. Comenzamos subiendo hasta una altiplanicie que con la bruma parecía sacada de una película; seguimos subiendo y una vez pasada la Fuente del Rey y llegado a una pista, paramos (ya era las 12:30) y tomamos los “panchitos” enjuagado con un Rivera del Duero (Protos del 2013).

Después de reponer fuerzas y descansar un poco seguimos por la pista ya bajando.. Bastante después de cruzar el arroyo de San Blas, abandonamos la pista para coger un camino que nos conduciría a la Casa Forestal para volver a la Fuente del Cura, pero al llegar al arroyo de los Eriales,


El trazo violeta es el que deberíamos haber seguido de vuelta a la Casa Forestal. El rojo el seguido.


no sé por qué, ya que ibamos en la buena dirección siguiendo el track, dimos la vuelta y empezamos a bajar campo a través junto al arroyo por un terreno mojado, con ramas mojadas y hierbas mojadas




con mucha precaución por temor a resbalarnos (cosa que nos pasó a mas de uno); bajando cruzamos el arroyo tres veces hasta llegar a pista que con conduciría por debajo de la Casa Forestal, que no vimos, hacia el aparcamiento donde habíamos dejado los coches. Pasamos por un prado en el que las vacas ( nosotros a las negras le llamamos toros) nos miraban un poco extrañadas.



Durante el camino  casi no llovió, pero desde que llegamos a la pista comenzó una llovizna que se fue transformando en lluvia cuando llegamos a los coches. En la pista nos encontramos a una máquina enorme solitaria que utilizaban para triturar madera y lanzarla fuera del sendero , junto a la  que Chicho se quiso inmortalizar, para señalar esa rueda gigante y darnos una idea de su tamaño o de lo bajito que es él.



Una vez motorizados nos fuimos al pueblo de Miraflores y comimos en el restaurante de El Maño que está cerca de la plaza del pueblo un menú de 10€.



Jerónimo  Limón



jueves, 17 de octubre de 2019

PATONES - CANCHO DE LA CABEZA 16-10-2019

PATONES DE ARRIBA - CANCHO DE LA CABEZA
16-10-2019

Cancho de la Cabeza. 


Esta vez la marcha fue votada por unanimidad y fuimos 6 marchosos los que a las 11 estábamos puntualmente en el aparcamiento que hay antes de entrar a Patones de Arriba. Éramos Jero, J.L, Chicho, Juan Angel,  Miguel Sanguino y el que  hace la crónica M.A.
Ya habíamos hecho otras veces la marcha al Pico Cerugea saliendo del mismo sitio, una vez subiendo por el cementrio y bajando por el arroyo y otra vez subiendo por la senda Genaro un trozo y bajando por el cementerio. La parte del  recorrido de ayer, que no hemos hecho otras veces, es la última parte que sube y baja del Cancho de la Cabeza. 
De Patones ya hemos hablado en alguna otra crónica, por refrescar la historia diremos que un privilegio que se tenía del tiempo de los godos de organizarse como monarquía, finalizó en 1750 con la entrega al Rey de España de estas prebendas. Por tanto todos los dichos sobre declaración de guerra del Rey de Patones a Napoleón, son leyendas urbanas.
 

Arroyo Patones
Comenzamos la marcha alcanzando el pueblo por un bonito paseo desde el aparcamiento por la ribera del arroyo, y después de cruzar un puente a la altura del lavadero, comenzamos la ascensión a la vera del arroyo Patones. El arroyo estaba totalmente seco, lo cual facilitaba el camino, pero también causaba tristeza verlo así cuando otras veces hemos visto hasta cascadas de agua.



 El comienzo de la marcha coincide con la senda Genaro. que al poco nos abandona para irse al Berrueco, aunque despés volverá a nuestro encuentro.  

Después de 4,5 Km de subida constante por una senda de pizarra que a veces comparte curso con el arroyo seco, llegamos al collado atravesado por un cortafuegos, a la izquierda se iría a la carretera y Pico Cerugea y a la derecha, que es por donde continuaríamos, se va a  Braña Grande y Cancho de la Cabeza.
Llegando al Collado
Pero antes, allí mismo tomamos los panchitos regados por un vino de Somontano que trajo M.A según la norma no escrita de que el que se encarga de la marcha se encarga del vino (si no está Paco). 
 La vegetación, salvo unos pinos en la parte alta, es toda de monte bajo, con jara pringosa, romero(alguno en flor), enebro, mejorana etc. Hay muy poca encina, es un ecosistema adecuado para la producción de miel de abeja y pastoreo de cabras, aunque estas últimas ya no quedan. Los pocos apriscos que se ven están derruidos. 
La hora de los panchitos

Poco antes de los panchitos y buscando entre los escasos pinos, encontró Juan Angel 3 níscalos, pero esa fue toda la cosecha del día .
Seguimos subiendo hasta el primer mirador de Braña Grande, haciendo las correspondientes fotos y después hacia el segundo mirador, desde el que se apreciaba en más amplitud al embalse y al pueblo del Atazar. Por cierto, el embalse estaba un poco bajo. Esperemos que el invierno lo remedie.
Subiendo a Braña Grande



Embalse y pueblo del Atazar
Desde el mirador de Braña grande
Continuamos la última parte de la ascensión al Cancho de la Cabeza(1260 m) donde además del embalse, se ve la presa y al otro lado Uceda y toda esa zona.  
Desde Cancho de la Cabeza



Ya de bajada, sale a nuestro encuentro otra vez el Gr300 ó senda Genaro, que nos conducirá sin descanso hasta Patones.
Bajada por senda Genaro con el Cancho al fondo
La senda Genaro en todo este tramo es una estrecha senda, con subidas y bajadas, con lecho de pizarra  y apenas perceptible desde lejos.  
En un punto vimos un tremendo cortafuegos que bajaba hasta un barranco y luego subía.

Tremendo cortafuegos
 
El Genaro, cruzaba el barranco más adelante, pero bajando de forma suave. No lo vio así Juan Angel, que iba el primero,  bajando por el cortafuegos hasta el barranco y luego tuvo que caminar entre maleza hasta alcanzar el camino. Esa fue la única incidencia de la jornada, si se puede llamar incidencia.
La hora de la comida

Vista de Cárcavas desde la comida
 
 La hora de comer se aproximaba, pero no era fácil encontrar un sito con rocas entre tanta jara, al final encontramos unas rocas y sobre las 14,30 dimos cuenta de las viandas terminando el vino, chocolates etc.
Llegando a Patones

Patones de Arriba

Museo de Patones
 
A las 15,30 llegamos a Patones donde Juan Ángel nos invitó por ser su cumpleaños, ¡Felicidades !
El pueblo estaba tomado por una turbamulta de estudiantes que venían de ver el Atazar y hablaban a gritos sin estar enfadados.  Nos sorprendió que un miércoles hubiera 3 o 4 restaurantes abiertos.
Si más novedad volvimos a los coches, después de un día con excelente temperatura, buena visibilidad  y mejores vistas. 

M.A


Recorrido

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