jueves, 15 de junio de 2017

Boca del Asno-Cerro Pelado-La Camorca 14 junio 2015

Cerro Pelado


Esto es Cerro Pelado, un lugar desde el que es difícil ver el entorno tan impresionante que luego describiremos al llegar a la Camorca. Nosotros, JA y yo , estábamos muy contentos porque habíamos terminado allí la "exigente" subida que desde la Fuente del tío Linos nos había acompañado y aprovechabamos para descansar tomando los acostumbrados "panchitos". Seguíamos un track que habíamos conseguido en wikiloc de "elK2delasKumbres" que está muy bien documentado y que seguimos fielmente. Únicamente aconsejar que después de la Fuente del tío Linos, se busque el wpt "Senda olvidada de Peñas Lisas", porque ahí comienza una senda estrecha que nos permite alcanzar el cerro con más facilidad y que no es fácil de ver. El resto del track no ofrece dificultad, ya que discurre por tramos muy pisados y conocidos.

Refugio y mirador de la Camorca


Llegamos a la Camorca, después de haber visitado la fuente del Cerro Pelado (apenas unas gotas) por una senda siempre ascendente, que por comparación a la del cerro que dejábamos, nos pareció un paseo. Las vistas desde allí recorren todo el arco de cumbres desde Peñalara, después Siete Picos, Montón de Trigo, La Granja, Peña Citores... y son un regalo,

Una de las vistas

aunque en este día, había una ligera neblina que nos recordaba que posiblemente fuera debido al desacostumbrado calor de estos días de Junio. La visita, y firma en el libro del interior del refugio , nos gustó
Interior del refugio

por lo bien conservado que está todo en su interior.

El día, con sol, estaba fresco, porque de vez en cuando corría una ligera brisa y porque la sombra de los pinares de Valsaín y sus variados arroyos siempre se agradece. Las vacas ayudaban a uno a decidirse a sacar la cámara de fotos, tan bucólicas parecían en el paisaje lejano.

Las vacas al fondo felices en su nava

La zona ya llegando a al Eresma estaba aún muy húmeda y se veían felices también  a los innumerables helechos

Helechos 

que había por allí.

Desde la Camorca, ya todo es bajada, así que uno va saltado de sombra en sombra, sólo buscando algún buen sitio para comer.

Eresma

Lo hicimos ya muy cerca de la Boca del Asno, a la orilla del Eresma y metiendo nuestros agradecidos pies en sus aguas.

Chicho










jueves, 8 de junio de 2017

Marcha gastronómica de final de curso (7.6.2017)

Se trataba en esta ocasión de dar un paseo no muy largo ni de mucho desnivel (es decir, una 'mariconada' como algunos dicen) para que pudiésemos asistir la mayoría, pero algunos solo acudieron a la comida, debido a lesiones, accidentes, el trocante o el nervio ciático, el esternón o cualquier otra afección, o bien algún compromiso. En el grupo todavía quedan marchosos que corren como una moto y suben picos como cabras montañesas, con perdón. 
El caso es que la marcha tampoco debía ser muy larga pues a las 14.30 nos habíamos citado para la celebración de fin de curso con una buena comida en un restaurante de Navacerrada de nombre El jardín de Felipe, que ya se ha hecho habitual en el grupo. Yo no lo conocía, llevaba apuntado en un papelito el nombre y la dirección (calle Mayo, 2) y aún así me costó encontrarlo. El GPS me decía por donde debía estar pero a la vista de lo difícil que es aparcar en Navacerrada, tuve que estacionar en un sitio algo alejado del lugar de la comida. Pregunté a unos cuantos viandantes con la mala suerte de que nadie era del pueblo hasta que di con una pareja que regentaba una tienda y supieron indicarme. Llegué a tiempo de pedir unos tallarines con pollo y espárragos, y unas chuletas de cordero, una cerveza, un flan, un café y un chupito sin alcohol, pero me tocó sentarme en el extremo de una mesa alargada y la conversación se llevó a cabo por parcelas.
Nos vimos a las 11.00 en la rotonda del km 10 de la M 601 y desde allí comenzamos a caminar todos juntos. Después nos dividimos en dos grupos: los de la moto (Chicho, JA, Jero, JL, Miguel Ángel) y los del geocach (JG y yo). El día era soleado, caluroso y de un cielo azul sin nubes.
En cuanto a la marcha en sí, ya digo, una 'mariconada' (unos 7 km y 300 m de desnivel acumulado como puede verse en los gráficos). Al final subimos a varios cerros: el de las Golondrinas, el de Peña del sol y el de Rueda (los del grupo del geocach solo subimos a uno o a dos).
Para la comida se unieron al grupo JS, Pablo, Miguel y Paco.
Dejo abajo algunas fotitos de la marcha con vistas preciosas y de la comida, así como los gráficos.
Feliz verano a todos.
Manolo






jueves, 1 de junio de 2017

Los tejos del arroyo Valhondillo 31 de mayo 2015


Otra vez más volvimos a visitar los tejos del Valhondillo (Borondillo), ya que las otras marchas propuestas "Cardoso de la Sierra-Pico Santuy" y "Braojos-Dehesa boyal-Porrilla"  no fueron agraciadas con el voto de JL, el único que se recibió. El grupo está diezmado, los últimos en caer con fisura de esternón y gastroenteritis se unieron al que fue a Malta y al que vigilaba el correcto desarrollo del arreglos de cocina ( éste finalmente pudo venir). Así que a la hora de costumbre JL, Miguel y el que escribe, empezamos la marcha en la Isla, para ir subiendo por el margen izquierdo del arroyo de la Angostura que bajaba muy contento con las últimas lluvias de este mes de Mayo.


El sendero, muy agradable por la visión del arroyo tan cercano, pasaba por robledales y arboles de ribera que hacían las delicias de los pájaros de la zona. No sabe uno si cantaban por lo húmedo del entorno o por haber terminado ya sus deberes de crianza de la prole. Posiblemente por ambas cosas.

Somos animales de costumbres y volvimos a tomar los "panchitos" en el puente de la Angostura. Esta vez no haciendo caso a los geocachs cercanos y disfrutando de unos nísperos muy sabrosos que traía Miguel.



Llevábamos un par de tracks para acercarnos a los tejos, no por la parte norte, que llega a ellos por una pista forestal, sino por el sur. No es que sea difícil llegar, el terreno entre abetos es mullido y no ofrece problemas, pero hay que estar atentos para saber exactamente qué arroyo cruza uno, ya que con las lluvias todos parecían el Borondillo. Como se puede ver en el mapa, por la zona aparece el arroyo del Paraje, el arroyo de los Pinganillos, el arroyo de las Zorras y por fin el Valhondillo. Cada uno de ellos encajado entre laderas. Por no ir muy atentos a los tracks, cruzamos un par de ellos antes de llegar a los tejos y al Valhondillo.


La zona era muy bonita, así que disfrutamos de los pequeños desvíos.

Por fin los tejos. Muy viejos, y que dan un poquito de pena, aunque posiblemente puedan duran unos cientos de años más, si Trump lo permite. La excursión se hacía en un día perfecto, muy húmedo y con algún chubasco ocasional, que refrescaba las hojas de los muchos y hermosos acebos que había por la zona. Robles, acebos, pinos albales y tejos hacen de esta excursión una delicia.

Comimos donde el Valhondillo atraviesa el forestal para ir hacia el arroyo de la Angostura. A nuestro lado las últimas setas también agradecían las lluvias


y un poco más abajo nos encontramos con las hermosas madres orgullosas


de sus ya creciditos terneros.




Al final, incluso el embalse del Pradillo añadía un poco más de tranquilidad a la excursión.

Miguel nos invitó a café/poleo en el restaurante PinosAguas antes de coger el coche para volver a Madrid.



Chicho









video



miércoles, 24 de mayo de 2017

La calzada de las Machotas - Machota Baja 24 mayo 2017

La Machota Baja


Asistentes: Chicho, José Luis, Juan Angel y yo

El cada vez mas reducido grupo de cuatro “marchosos” nos dimos cita en el aparcamiento de la Silla de Felipe II. Una vez reunidos, puestas las botas y dispuestos a andar, los cuarto tomamos la ruta del GR-10 que sube suavemente y de forma continua hasta el collado de Entrecabezas (1274 m.).
En dicho collado discutimos si subir a la Machota Alta (1.461 m.) y bajar a un castañar para coger una curva de nivel y evitar el pueblo de Zarzalejo o a la llamada simplemente Machota (1.404 m.) y volver al collado y continuar el camino hacia Zarzalejo-Estación. Nos decidimos por esta última opción, pero José Luis no nos acompañó, sino que nos esperó en una fuente con abrevadero, en camino que baja.

El camino de subida a la Machota es muy bonito y una vez culminada la cumbre, se disfruta de unas vistas maravillosas. Después de disfrutar de la panorámica. Bajamos al encuentro de José Luis. A la sombra de roble, pues hacía mucho calor, una vez saciada la sed y recargada la cantimplora, nos tomamos los “panchitos”.
Después continuamos el camino hacia Zarzalejo-Estación sin entrar en la pedanía. Por el camino nos cruzamos con el trozo de calzada romana (unos 80 m.), con tramos enlosados y diversos mojones. Continuamos el camino hasta llegar a un prado pequeño, donde bajos unos robles dimos cuenta de la comida que llevábamos; después de descansar un poco, y sin orden del día para la discusión post- almuerzo, continuamos el camino, mas lentamente por el efecto de la digestión y del calor que continuaba apretando, llegando rápidamente a donde habíamos dejado los coches, la Silla de Felipe II.

La marcha fue de 11 Km., unos 500 m. de desnivel acumulado y tardamos unas cuatro horas y media.

Jerónimo Limón

La excursión con subida a la Machota Baja. 



Perfil




jueves, 18 de mayo de 2017

La Pedriza Anterior-Cueva Bandoleros. 17 de Mayo de 2017





Llevaba proponiendo esta marcha desde hacía más de dos años con muy poco éxito por se la considera fácil de corto recorrido y que no estaba "al nivel" de nuestro grupo. Pero esta vez fue aceptada pero con algunos cambios sugeridos. Yo no estaba convencido de los cambios que desvirtuaban bastante el objetivo de la marcha, pero como el comienzo era común se acepto quedar en el parquín de Cantochinos y discutir el recorrido allí el recorrido. Nos juntamos cinco: Juan Angel, Chicho, Jero, Jesus Porro y Jesus GC (cronista).
La marcha empezaba con una fuerte subida desde Cantochino a la Gran Cañada. El grupo se desperdigó. Cuando llegué arriba me encontré con la primera duda: La macha "oficial" seguía un camino que subía más pero supuse que la cabeza habría optado por continuar en llano como así fue. Al final pudimos reunirnos los cinco y decidir la continuación. Yo era partidario de continuar con la propuesta y volver siguiendo la senda Maeso por el Tranco. Ellos proponían bajar al Berrueco  y volver a entrar en la Pedriza por la cara norte del Collado de la Dehesilla. A mí me pareció esta excesivo y fijamos una cita en los coches a las 5 y media. A partir de aquí el relato describe solo mi recorrido. La Gran cañada es un cruce de caminos: por un lado la senda Maeso que sube de Manzanares y llega hasta el Yelmo (la ruta clásica de subida al Yelmo) y otro que va de este a oeste que es el siguieron el resto del grupo. Cuando nos separamos eran cerca de las 13 y consideré que tenía tiempo de sobra, así que opte por hacer una breve subida hacia el Yelmo para ver cómo era la senda en esta parte. Era como pensaba la típica senda de la Pedriza que va entre enorme rocas de granito y que hay que mirar continuamente las indicaciones porque es difícil averiguar por donde continúa el camino. Después de este "extra" inicié el regreso previsto.
 Como no tenía ni presión del grupo ni la del tiempo busque algunos geocaches que había en el camino. El primero fue el del Caracol un curios roca con la forma de un caracol con la cabeza levantada y en la que han puesto unos montoncitos de piedras para representar los cuernos. La senda discurría entre rocas y de vez en cuando aparecían algunas grandes rocas coronadas en su cima por cabras que hacían un bonito perfil sobre cielo. Lamenté no llevar  nada para fotografiarla
porque daba la sensación que estaban posando. La siguiente parada fue en la Cueva de Bandoleros donde había otro geocache. Aquí la atracción real no es la cueva en sí, sino el alcornoque. Recomiendo que busquéis en internet fotos porque es espectacular la integración del árbol (materia viva) con la roca (materia inerte).

El camino seguia en suave descenso hasta el parking del Tranco. Allí a orillas del Manzanares hice un descanso para comer y beber el agua que me quedaba. El camino del Tranco a Cantocochinos me hizo evocar tiempos pasados cuando era la entra obligada de la Pedriza al no existir la carretera actual.

 Llegué a los coches algo pasadas las 5 como tenía previsto. El chiringuito estaba abierto así que me tomé una cerveza fría  esperando la llegada del resto
del grupo.
 Comprobé, como ya sabía, que en la Pedriza no hay cobertura de móvil. A las 6:45 decidí acercarme a al puente de llegada y apareció Juan Angel que me informó  que su grupo se había dividido y que venía con las llaves del coche de Jesus Porro porque había que ir a buscar a los dos restantes a un punto de la carretera de Soto del Real y yo tenía que ser el conductor. Con el encuentro otra vez de los cinco marchosos se puede dar por acabada esta parte de la crónica que debería completarse con las experiencias de los otros recorridos.

El cronista Jesús García

Tal como apunta JG nos decidimos todos los demás a hacer el recorrido que apuntó Chicho y que ya habían hecho unos meses atrás. Se trataba de llegar lasta el paraje llamado de El Berrueco que es como se supondrá un peñasco más de los infinitos que hay por allí y que está ya a nivel de las dehesas de esa zona en las faldas de la Pedriza Anterior (la oriental).
Así pues después de despedirnos de JG seguimos recorriendo la Gran Cañada hasta que llegamos al sendero de bajada que nos debe devolver a los 1000 ms de altitud que hay en la base de La Pedriza donde está las dehesas de Manzanares.
Había que bajar por tanto unos 300 ms de desnivel y lo hicimos por un sendero que pese al calor relativo, era precioso (de esos que esconde La Pedriza) y que maravillan con sus pedruscos, y arbustos floridos; pero fue lo bastante largo en tiempo y forma  como para que se llevase gran parte de mis fuerzas que por lo que parece ya van siendo más escasas por falta de entrenamiento y aumento de edad(?). Esta bajada duró, hasta que se llega a la zona de dehesas, como casi dos horas. Pero lo que si encontrábamos era algún arroyo que nos permitía refrescarnos y descansar un poco. Una vez en las dehesas en zona plana con grandes fresnos y encinas, había que llegar a una finca que por lo visto era de acceso libre por ser municipal seguramente. Para alcanzarla tuve que superar otra crisis pues el calor y el esfuerzo realizado me estaban dejando sin fuerzas. Sobre las 15,15 hs. llegamos a esa finca en la que ya estaban los "super"-marchosos Jero y JA  esperandonos a Chicho y a mi, habiendo recorrido como 7-8 kms y subido/bajado 350ms. Por suerte Chicho ayer se pegó a mi, a partir de mi primera crisis en la subida de 350ms nada más empezar a andar y estuvo conmigo al notar que ya no estoy en la forma de antaño. 
La comida la hicimos en un porche sombreado y en una mesa, muy gozosos pero no hubo vino ni café, pero sí historias que contar para paliarlo. Los marchosos debatieron proponiendo estrategias que evitaran que yo subiera al collado de la Dehesilla (1450 ms), Así que se decidió, primero que Chicho se siguiera quedando conmigo y nos volviéramos hacia el embalse de Santillana, pero además ayudó a los otros dos Jero y JA a encontrar el camino hacia La Dehesilla, les dimos las llaves de mi coche para que pudieran llevar los tres coches hacia el punto de encuentro en la rotonda del camping de Manzanares. Se fueron los tres y volvió Chicho después de 45minutos. Salimos hacia el embalse y llegamos en una hora. En esas 1,5 horas que esperamos allí, nos contamos historias  para pasar divertidos el tiempo,  hasta las 19,15hs que llegaron con los coches dado que les había llevado como 2,5 horas llegar a Canto Cochino. [Hasta aquí pues la parte del relato que no cuenta JG y que yo viví]

 Otro cronista JP



Perfil recorrido 1 :JGC

Recorrido 1 : JGC

Recorrido 2 - Juan Angel, Jero




Recorrido 3- JP y Chicho










jueves, 11 de mayo de 2017

CHORRERA DE REAJOCIL 10-05-2017

 



Esta vez solamente 3 marchosos con puntualidad prusiana nos dimos cita en la gasolinera a la entrada de Lozoya: José Luís , Miguel Sanguino y el que subscribe.

La marcha ya se había hecho en abril de 2015, yo no la hice em aquel momento  y tenía ganas de hacerla. Sabíamos que era un poco exigente, pero veníamos dispuestos a acometerla a pesar de la lluvia anunciada. Como suele suceder, la lluvia no hizo acto de presencia, hubo nubes que aliviaron en parte la marcha y algo de viento fresco en la parte alta, con lo que la marcha se hizo llevadera respecto al calor.

Comenzamos ascendiendo por la ancha pista que es el camino a Navaredonda.





 


En este mes de Mayo y haciendo honor al refrán(florido y hermoso) estaba el campo plagado de flores: retamas en flor, espliego, margaritas, manzanilla etc  y nos llamó la atención unos florones rojos que alguno dijo que podían ser rododendros
 


También debe ser un mes propicio para criar, porque vimos bastantes  potrillos y terneritos.





 

.

El camino no paraba de subir y un poco antes del collado que divide Lozoya y Navaredonda, a 1300 m después de haber ascendido 200 m. y andado 5 Km, coincidiendo con el abandono de la pista tomamos los panchitos, con unas bonitas vista del embalse.

 

 

Hay que decir que a pesar de alguna nube, el cielo estaba nítido(no había neblina) y se pudieron tomar buenas fotos. Hasta este punto de la marcha, los árboles eran robles con hojas incipientes que comenzaban a dar otro aspecto más verde al bosque.
Después de los panchitos comenzamos la ascensión propiamente dicha, que era bastante dura, avanzábamos por un camino entre robles que se alternaban con pinos y con flores de san José por todas partes. El camino era muy bonito con hierba en el suelo y se veía muy poco transitado.




 


Por fin cruzamos el arroyo Reajocil y un poco más adelante se llega a una pequeña chorrera en el arroyo de Reajo Sastre, que casi no se ve, objeto de la marcha, pero que no fue lo más interesante.



Continuamos ascendiendo por una ladera buscando el roquedo que es el punto más alto de la excursión (1600 m.), por una senda todavía marcada, pero ya invadida de retamas( se ve que nadie pasó por allí desde la excursión de 2015).

En el alto, con vistas de Peñalara y otros picos todavía con nieve y el embalse en casi su totalidad, procedimos a dar cuenta de la comida donde no faltó el Ferrero Roché (que trajo José Luis) ni el café cortesía de Miguel ni chocolate casi sin grasa ni aguardiente.
 

 

A partir de aquí comenzamos a bajar por entre pinos, zarzas y otros arbustos, siguiendo los pasos del 2015, con una pequeña subida al final que nos llevó a la ancha pista de la senda de los Carreteros.

A medida que bajábamos iban ganando los robles a los pinos y también observamos que aquí tenían las hojas mucho más desarrolladas que en la subida.
Una vez llegados al punto donde en 2015 cogieron el curso del arroyo de la Mata, cómo vimos mucha maleza y poco camino, decidimos, con buen criterio, seguir la senda de los Carreteros un rato más, hasta que en un punto nos desviamos a la izquierda y después de una bajada limpia(sin zarzas ni retamas) y atravesando una finca llegamos a una senda que nos condujo a la pista de Navaredonda en el mismo punto en el que accedieron los de 2015 por otro camino.
 Desde esa senda había unas vistas muy buenas del pueblo casi en su totalidad, el embalse y las montañas.
 
 


De ahí a los coches solo había 800 m. y sobre las 16,30 regresamos a Madrid.
La marcha ha tenido un desnivel de 620 metros, que no está nada mal, y un recorrido 900 metros más que en 2015: 14,8 Km debido a seguir más tiempo por la senda de los Carreteros.
Otra curiosidad del día es que no vimos absolutamente a nadie en todo el camino, ni siquiera ganaderos, ciclistas ó ninis con perro.

 
Miguel Ángel Lázaro