martes, 25 de noviembre de 2014

RUTA 016(AC): DEHESA DE LA CEPEDA 19 Nov 2014



Fecha de realización: Miércoles, 19 de Noviembre 2014
Punto de encuentro: Junto a la Entrada de Camping de Peguerinos (Cerca del pueblo de Peguerinos).

Participantes : M. Angel;Jerónimo; Paco; Chicho; Juan Angel;José Luis; Miguel y Fernando.

Tras las votaciones habidas entre las tres Rutas propuestas, resultó elegida la correspondiente a la Ruta 016: “La Dehesa de Cepeda”, en Peguerinos; al NE de Madrid, ya próxima a la provincia de Ávila.
Hacia las 11’30 de la mañana, ya nos encontrábamos todo el grupo en el punto de encuentro, en disposición de iniciar el recorrido (parcialmente de acuerdo con las indicaciones de Andrés Campos)
Las Dehesas de Cepeda están constituidas por extensas planicies, más o menos onduladas y con una ligera pendiente hacia arriba, en su primera parte en dirección Este; totalmente verdes, por la hierba que la cubre en todas las direcciones, así como con algunas pistas de andadura que la cruzan , los arroyos alimentados con limpias aguas de las lluvias recientes; también, con alguna pista forestal y cañadas que facilitan los desplazamientos.
Tras media hora andando en dirección NE (ver planos adjuntos),  tomamos una bifurcación a la izquierda, dirección Este. Cruzamos en dos ocasiones algún arrollo, por los que fluían aguas cristalinas, (que daban ganas de agacharse y beber de ella unos buenos tragos).
El entorno que nos rodeaba, a todo lo largo de la excursión, era, sencillamente maravilloso, que llenaba nuestros espíritus de magnífica paz. Cubierto de verde hierva y todo el entorno con magníficos pinos silvestres de ancho tronco y amplísima y redonda copa, con grandes y gruesa ramas, formando una bella cúpula vegetal, que sustentaba y abrigaba la diversa fauna de pájaros, grandes y pequeños y, posiblemente, otros pequeños mamíferos y roedores, que en ellas moraban; y como los árboles no constituían núcleos cerrado, y estaban separados por 10 o más metros, unos de otros, sus corolas eran tremendamente amplias y llenas de vida.
Así, caminando, nos dábamos cuenta de que la niebla va aumentando y nos va, paulatinamente, cubriendo todo el entorno. Parece prudente, aminorar el recorrido, pues puede ser peligroso, que la niebla nos ciegue el camino. Por ello, decidimos, de común acuerdo, acortar el recorrido e, intentar, si la niebla no se disipa, llegar hasta Peguerinos y comer allí, para, a continuación volvernos a por los coches, que quedaron a menos de 4 kilómetros del pueblo.
Pero ello no fue necesario, pues, ya camino de retorno a Peguerinos, según pasaba el tiempo, la niebla se fue abriendo, poco a poco. Así, a poca distancia de donde habíamos aparcado nuestros coches, encontramos un espacio amplio, que disponía de varias mesas, con sus respectivos asientos, todo ello de granito. Así que, como ya se había disipado la niebla, decidimos quedarnos allí, para alimentar nuestros pobrecitos cuerpos, que ya estaban pidiendo el sustento del medio día y el debido descanso.
El sol ya nos aportaba sus cálidos rayos. Elegimos y nos acoplamos, un poco estrechos, en una mesa y, sacando nuestros avituallamientos , incluido el buen vino, en esta ocasión, un Reserva Catalán, que Don Paco nos había buscado. Así, todo lo cual nos permitió una grata y amena comida.
Allí, surgió un tema ya manido: la historia televisiva de “ISABEL”. Muy popular entre los televidentes (aunque yo no he visto ni uno solo de los capítulos), y que, al parecer, está muy bien desarrollado, haciéndolo muy sugestivo. 
Esto dio pie a que nuestro amigo y compañero, Gerónimo, nos diera una larga disertación, con múltiples detalles históricos de los diversos personajes  de aquellos  tiempos (Gero nos ha descubierto que es un hombre enciclopédico de la historia, y no sólo de España).¡Qué envidia me da!. Yo que olvido casi todo en pocos minutos.
Bien, tras la comida y la charla amistosa y “enciclopédica”, continuamos el resto de nuestro itinerario, con muy buenos recuerdos de la grata y saludable convivencia de nuestro grupo de marchosos.

Fernando.        




     


viernes, 14 de noviembre de 2014

RUTA 108- PINAR DE CASASOLA 12-11-2014



PINAR DE CASASOLA 12-11-2014

 Por 4 votos contra 3 ganó la opción de “Pinar de Casasola”  marcha 108 de Andrés Campos. A las 11 ya estábamos los 9 que íbamos a hacer la marcha en el aparcamiento del embalse del Villar. Éramos Jero, Chicho, J.L , J.G, Paco, Pablo, Miguel Sanguino, Juan Ángel y Miguel Ángel que es el que hace la crónica.
Erigida en 1879, esta presa es la más antigua de las que aún están en servicio en Madrid, tiene 22,4 hectómetros cúbicos de capacidad, y un salto de 50 metros de altura.

De la misma pared de la presa sale el camino que remontando una pequeña elevación con vistas a la caída de la presa y bajando después, nos lleva  hasta un área recreativa al borde de la carretera donde realmente comienza la marcha y desde donde me dicen se salió en 2009.


Cruzando la carretera ya seguimos un camino por el pinar que nos lleva hasta el albergue o refugio de Casasola, hasta ahí esta parte es común con la vuelta. Allí por indicación de Juna Ángel optamos por tomar el camino de la derecha que es menos arbolado que por el que volveremos. Hacemos pues la marcha circular en sentido levógiro. Al poco tiempo salimos del pinar y marchamos por la zona de los Hoyuelos, calificada por Andrés Campos cómo vasto y reseco jaral, aunque en esta época con la lluvia no lo parece, predomina el color verde en el páramo y es muy agradable el olor de la jara , el tomillo y el romero. El camino va subiendo y bajando y cómo había amenaza de lluvia decidimos hacer el descanso en el mismo pueblo de Berzosa de Lozoya donde había una especie de porche para refugiarse, aunque no hizo falta y tomamos los panchitos sentados cómo señores en unos bancos.

 Estábamos en la zona nueva del pueblo con varias edificaciones públicas, alguna sin acabar, muestra de la alegría con que se gastaba el dinero público hace algunos años. El pueblo está situado en la falda de Peña la Cabra, cuenta con 234 habitantes y su vegetación arbórea son pinos de repoblación , rebollos (creo que es aquel árbol que no era ni roble ni encina), robles y encinas.

Salimos del pueblo, después de haber repuesto fuerzas sobre todo con el vino de Ribera del Duero que trajo Paco y tomamos un camino por un páramo con bastante barro. Lo peor es que comenzó a llover y no paró hasta que nos adentramos otra vez en el pinar. En este trayecto vimos un caballito bastante desnutrido. Para volver al camino del Pinar cruzamos el arroyo de Enmedio y tomamos la pista que nos llevaría al albergue de Casasola. En este trayecto nos entretuvimos bastante debido a la abundancia de níscalos que algunos recogimos (tenía que haber muchos pues hasta yo los veía).  Así pues , se nos hizo algo tarde para comer pero a las 3,15 estábamos sentados en dos bancos que hacían una mesa corrida al lado del albergue. Cómo empezaron a caer unas gotas algunos prefirieron meterse en el salón del albergue donde también había mesa y sillas , pero cierto olor a cerrado y ceniza sin recoger hicieron que algunos acabáramos  de comer al aire libre. No faltaron ensaladas, dulces , chocolate y aguardientes ni la tortilla con que nos obsequia J.G.
Por cierto, éste se fue antes que los demás a buscar un geocache a orillas del embalse, el resto a las 4,15 comenzamos a andar los más de 2 Km que quedaban hasta los coches, volviendo esta vez desde la zona recreativa por carretera y sin más percance que el chorreo que una caminante le dio a Paco por llevar los níscalos en una bolsa cerrada. Anduvimos algo más de 15 Km y con un desnivel de unos 180 metros.



M.A

Fotos + Video:

miércoles, 5 de noviembre de 2014

RUTA 313 CERRO VENTOSO, EL 05 NOV 2014

Tal como habíamos quedado a las 11:15h salimos del aparcamiento de Majavilán, los 7 magníficos marchosos (Pablo, Juan , M.A., Chicho , Paco, Jero y JL) dispuestos a comernos el cerro ventoso en solitario. 





Para nuestra sorpresa vimos que había un montón de coches y autobuses con montañeros jóvenes y no tan jóvenes que se disponían a hacer lo mismo que nosotros. 

Decidimos empezar la marcha por el viejo camino de Segovia y senda de los infantes para evitar la chusma de gente que subía por la calzada romana. 





La primera sorpresa fue la nieve que había en el camino que nos obligaba a ir con cuidado para mantener el equilibrio y no resbalarnos, especialmente en la Calzada Romana con las piedras.

Según subíamos la nieve iba ganando en espesor y los riachuelos con los puentes deban muestras de ello.
Los helechos se habían secado todos , pero el paisaje era bonito. Hasta los acebos estaban con su manto de nieve.

 En la carretera de la Republica había mas gente que en la Gran Via



Hicimos fotos a placer mientras pensábamos en los ausentes Neska, JG. etc. 

 Poco a poco subimos al puerto de la Fuenfria. Y para resguardarnos del viento fuimos hasta el mirador de la Calva.

Cuando nos aprestábamos a subir a cerro ventoso oímos el sonido de un Dron que nos llamo la atención. Llevaba cámaras de fotos y estaban filmando la serie para A3 Los Forestales del Valle. 




Nos pidieron que esperáramos mientras acababan de filmar y allí aprovechamos para comernos los panchitos y dar el latigazo a al bota con vino de Toro.  

Confraternamos con los del rodaje y decidimos olvidarnos el cerro Ventosos y empezar  la bajada por el camino Smid para comer al lado de casa Cirilo. 







Las vistas aumentaban en belleza según bajábamos y en un banco al lado de casa Cirilo comimos a gusto con un poco de fresco.

Después nos fuimos a Çercedilla a tomarnos los cafés a los que Paco nos convidó. El coche de Jero perdió un tornillo pero se remedió arrancando la pieza que le sobraba al coche.

Objetivo casi cumplido volvimos a casa sanos y salvos.

Asi fue y asi lo he contado JL 



jueves, 30 de octubre de 2014

Pico Bañaderos

Se procuró cumplir con la norma escrita de proponer excursiones que no se hubieran hecho en los últimos tiempos, que permitieran cambiar de zona respecto a las últimas y que se adaptaran a todos en lo posible. De las  propuestas Acebeda, Fuentes del Lozoya y Pico Bañaderos, se eligió esta última. Y además se apuntó todo el mundo menos el lesionado Manolo. Para el que subscribe era la primera de su nueva etapa, en la que no va a poder asistir a todas ellas como era su costumbre, Eso le permitió disfrutar más si cabe.
En hora llegamos todos los coches al puerto de El Cardoso, muy cerca del archiconocido hayedo de Montejo. Seguramente influyó la recomendación de M.A, todos queríamos quedar bien. El día era espléndido, sol radiante y temperatura muy agradable para andar por el monte. Para alcanzar el pico había que hacer un acercamiento desde el puerto de El Cardoso hasta la ladera este del pico de hasta 5kms por un camino forestal soleado y a veces sombreado, llegando a una especie de refugio donde el camino toma una pronunciada curva. Todo el bosque era pino de repoblación pero ya muy crecido lo que permitía ver bien las laderas y a veces vistas impresionantes del valle del Jarama y el del Rio Ermito (conocido nuestro) su afluente que vierte al lado de la entrada del hayedo de Montejo. También una sierra que recorre desde norte a sureste y nos tapa la de Ayllón.

Se sitúa este pico de 1.637 metros, en la  línea divisoria natural entre el Valle del Sonsaz y la Sierra del Rincón, o lo que es lo mismo entre La Hiruela y Montejo de la Sierra.
Atacamos este desnivel de hasta 180 ms. Desde ese punto y debido a la dificultad nos dividimos en tres grupos. Fernando, J.Luis y yo lo hicimos por un forestal recién trabajado y que hacía el acercamiento a la línea de cumbre, algo alejada de la zona del pico. Así que cuando llegamos a esa línea ya divisamos a algunos marchosos subidos en las peñas de Bañaderos, a nosotros nos faltaba superar al menos 50 ms de desnivel por la línea de cumbre. Pero finalmente llegamos y todavía faltaban algunos del grupo de Pablo que parece cogió una pájara. Desde las cumbres, zona de pizarras con los clásicos laminadosapuntando al cielo, teníamos unas vistas de 360º, por el oeste el valle de Lozoya y la sierra de Guadarrama por el sur Perdiguera y ña Sierra del Rincón y por el este hacia Guadalajara y el Ocejón. Al norte se intuía la Sierra de Ayllón.

Una vez se recuperó Pablo nos pusimos a comer,con nuestras clásicas ensaladas y buena bota. Hubo charleta sobre las bondades del PP y se iniciaron unas tímidas propuestas de poder hacer algo en las que participemos todos con nuestra pareja. Al final de la excursión y tras haber tanteado al personal se quedó en hacer una propuesta de salida gastronómico-urbana un día del mes de Noviembre.

A pesar de que su altitud no es grande y se encuentra rodeado de otras cumbres mucho más altas, las vistas que nos ofrece son esplendidas, desde la cumbre y desde muchos de los oteros que surgen por el camino ya que nos resultará muy fácil ver las cumbres de Guadarrama que rodean el Valle del Lozoya por el oeste y cimas como el El Porrejon   y Peñalacabra por el sureste. También muchos de los pueblos de los alrededores se ven sin dificultad desde toda la ruta, el Cardoso o Montejo los más cercanos.
Es el paisaje de esta sierra de afilada pizarra y pino de repoblación, sustituto de la encina y el roble, seguramente hace tiempo arrancados por la mano humana. El tomillo, el cantueso y lavanda nos hacen más placentero el camino al regalarnos sus ricos olores, la sencillez de la ruta nos dará un estupendo y tranquilo día de campo.

Pues bien la bajada a los coches recorriendo la cuerda por esos vericuetos fue muy agradable. Fernando y JG decidieron volver por la pista. Así que al llegar a los coches todavía tuvimos que esperarles más de 20 minutos. Finalmente llegaron y los del sur nos fuimos a Montejo a tomar café y pude darles la paliza con las fotos y videos de mi nieto al que  había visitado recientemente en Barcelona. Después ya cada uno nos fuimos a nuestros nidos.














viernes, 24 de octubre de 2014

LA CASITA DEL RENEGADO 22 DE OCTUBRE DE 2014























Habíamos quedado los Marchosos (Fernando, Jero, Chicho, JL, Paco, Juan Ángel, MA y Miguel)  a las 11 h. en el Euroforum Felipe II de El Escorial para comenzar la excursión  y se produjo un malentendido algo tonto: mientras unos esperábamos a un lado del edificio, los otros lo hacían al lado contrario. Resuelto el malentendido gracias a la telefonía móvil, subimos un tramo de carretera con los coches, aparcamos, nos pusimos las botas y empezamos la ascensión en una zona muy bonita con gran mezcla de árboles: arces, robles, pinos, chopos, algunos de los cuales ya tenían colores de otoño.
Poco a poco, nos fuimos dando cuenta de que aquello iba a ser muy duro para Fernando que se había ido retrasando. Paco, que se había quedado con él para acompañarle, le convenció, con muy buen criterio, de que lo mejor era que se volviese cuando todavía estaba a tiempo, y así lo hizo.
Continuamos el camino que subía y subía sin parar, pero que para unos Marchosos no supuso ninguna dificultad. Paramos más adelante a tomar los panchitos y beber algo de la bota de Paco, llena de nuestro vino, y vimos a un loco de esos que corren por la montaña que bajaba con un enorme boletus en la mano. Eso fue la perdición de dos del grupo, Paco y JA, que seducidos por aquella visión, se internaron, al reanudar la marcha, por un riachuelo que se apartaba del camino mientras los demás seguíamos.
Llegamos a la pradera de la fuente, donde nos detuvimos a beber y a decidir si seguíamos la ruta de AC o el track que llevaban los geperos y que pasaba por Abantos. Decidimos lo segundo y llegamos a la cumbre, desde la que se divisaba un panorama espectacular de El Escorial, y mucho más allá (Juan Ángel ya se había incorporado al grupo, pero de Paco ni rastro)

Nos recreamos con la vista y, tras algunas vacilaciones sobre el camino correcto, comenzamos la bajada hacia la casita del Renegado que encontramos y nos llamó mucho la atención (léase crónica de AC)

Buscamos un sitio para comer y al cabo de un buen rato, apareció Paco que se había enrollado (él es así) en Abantos con un fotógrafo con dos perros que le contó sus  aventuras en el Tíbet y le indicó como bajar hasta donde estábamos. Volvimos a recrearnos  con la vista que desde allí también era espectacular,


y bajamos ya sin más incidencias hacia los coches. Unos se fueron a Madrid y otros nos quedamos tomando un café, en animada charla, en un bareto de El Escorial. 
Y así hasta la próxima.

Miguel