miércoles, 14 de septiembre de 2016

Tener ‘clase’ en un mundo de apariencias

   
  La City sigue siendo uno de los estamentos más clasistas de Reino Unido

Hay un terrible aforismo que explica mejor que ningún otro lo que supone abrirse camino en un mundo extremadamente competitivo: “Nunca tendrás una segunda oportunidad… de dar una primera impresión favorable”.
 Mucha de la gente que busca trabajo ha sentido la angustia de sentir que se juega el empleo de su vida, la carrera, su futuro, en una entrevista de 10 minutos. En tiempos de crisis, hay muchos demandantes para pocos empleos. Eso significa que una vez superada la criba del currículo, quedan todavía muchos aspirantes idóneos para un solo puesto. Si la criba se hace en la City de Londres para trabajar en un banco de inversión, lo determinante más allá del currículo, lo que puede decantar la decisión son cuestiones que tienen que ver más con la clase que con la formación o la experiencia. Así lo ha comprobado la Comisión de Movilidad Social, dependiente del Gobierno británico, que ha dedicado su último informe a analizar el grado de diversidad social en el sector de la banca y el de las ciencias de la vida.

La investigación constata que la City sigue siendo uno de los estamentos más clasistas de Reino Unido. El informe explica que el 82% de los niños estudia en una escuela pública, el 11% en una escuela estatal selectiva y solo el 7% en un colegio de pago. Pues bien, entre los contratados en 2014 por la banca de inversión de Londres, el 34% procedían de escuelas de pago y el 14% de escuelas estatales selectivas. Pero lo que más ha escandalizado del informe son los criterios informales de selección, en los que cuenta no solo el traje que lleva el aspirante, o el color de sus zapatos, sino cuán cómodo se le ve llevando ese traje. La mayoría de quienes realizan la selección no necesitan un olfato especial para cazar impostores. Su extracción social les habilita para aplicar los criterios, pues suelen ser hijos de banqueros acostumbrados a mirar por encima del hombro.

La igualdad de oportunidades y la meritocracia son bellos principios generales, pero el éxito en el mundo de las transacciones financieras requiere de ciertas “virtudes”, ciertos factores no declarados que acaban siendo determinantes.

 Se entiende que para trabajar en la City hay que tener clase, en la doble acepción del término: en el estilo y la forma de moverse, pero también en el origen y la posición social, pues se entiende que ambas van juntas.

En un mundo en el que la apariencia es cada vez más importante, la forma es el mensaje. En este caso, el mensaje es: una élite que trabaja para las élites. Eso no quita para que puedan llegar a la cúspide algunos grandes impostores procedentes de las clases medias, como tampoco impide que algunos de los grandes estafadores hayan sido elegantes encantadores de serpientes, al estilo de Bernard Madoff. En su obra El método Grönholm, el dramaturgo Jordi Galcerán muestra lo despiadado que puede llegar a ser un procedimiento de selección de personal cuando se pone a los aspirantes a competir entre sí hasta hacerles sacar toda la mezquindad de que son capaces. El informe de la City daría para otra excelente obra de teatro

 MILAGROS PÉREZ OLIVA  EL PAIS 13.SET.2016
jp

2 comentarios:

Chicho dijo...

Uno siempre puede doblar el comentario hacia sus opiniones personales, pero el tema es claro : mejor extracción social más oportunidades para el individuo. Porque su familia ( padres,...) tengan más influencia (médicos, notarios, jueces, políticos...) y maneje mejor la endogamia del puesto, o bien porque el aspirante pudo acceder a una mejor educación y esté en condiciones de cubrirlo mejor. Los trabajos a los que aspira la gente siempre están manipulados en alguna proporción por el que selecciona, no sólo se tiene en cuenta el curriculum del individuo, sino también otros factores que solemos encapsular cómo "enchufe". No siempre se accede a través de una oposición, sino a puestos en los que la selección depende mucho de otros factores, muchas veces simplemente amistad directa o indirecta con el que tiene capacidad de decidir el puesto.

Chicho

JP dijo...

Querido Chicho, no se puede explicar mejor lo que denuncia/analiza el articulo. Estoy de acuerdo contigo en todo lo que dices y expresa perfectamente el fe el ingreso que tuve yo al leerlo.

Si acaso quiero apuntar dos cosas: primero lo llamativo de que una sociedad modelo democrático y de tantas cosas tiene 82%+11% de educación pública y por tanto solo 7% de privada. Con esas cifras se explica casi todo.
Lo segundo que quisiera apuntar es el hecho de que un gran porcentaje pertenece a la otra parte, de los que no están ni estarán nunca y sus descendientes tampoco en el mundo de las oportunidades y el éxito.

JP
La vida es muy fácil para ser guapos y listos para unos y lo contrario para otros